Conexión global en línea

¿Por qué nos gustan tanto los Memes? Especialistas de la U. de Chile analizan el fenómeno viral

¿Por qué los memes son tan populares? La conexión global que nos brindan Internet y las redes sociales, el humor y sus elementos narrativos universales, hace que los memes gusten tanto en la población. Su mensaje es rápido de comprender y apelan a las emociones básicas de todas las personas, como el humor, la sorpresa y/o la ironía.

Hoy representan un subgénero narrativo de enorme potencial para diseminar mensajes en la red debido a la facilidad para compartirlos rápidamente y “viralizarlos”. Tienen la capacidad de transformarse en una útil herramienta informativa que logra captar gran atención por su fácil comprensión y alta reproductibilidad. Al mismo tiempo, nos hace sentir parte de un colectivo. 

La profesora Ana María Castillo, periodista, doctora en Comunicación y co-directora del Núcleo Inteligencia Artificial y Sociedad de la Facultad de Comunicación e Imagen (FCEI) de la Universidad de Chile, explica que el fenómeno de los Memes es tan popular y se ha mantenido en el tiempo gracias a su alto contenido humorístico. “Nos gustan porque son graciosos, hablan de asuntos cotidianos desde el humor, se refieren al conocimiento o cultura popular, nos representan y nos hacen reír también. Necesitamos mucho la risa”, dice la docente. 

Para el profesor Alejandro Morales, periodista, doctor en Comunicación y académico de la FCEI, otra de las razones de su alcance masivo es porque envían un mensaje simple, breve y veloz. “Los memes gustan tanto porque su mensaje es rápido de comprender y apelan a emociones básicas de todas las personas, como el humor, la sorpresa o la ironía. Si bien algunos requieren de conocimientos previos o sobre culturas específicas, la mayoría repite patrones populares globales, ya conocidos en Internet”, indica. 

Tienen una parte creativa que necesita el desarrollo de habilidades digitales, como saber qué aplicaciones buscar para que sea más fácil hacer un meme. La otra parte es que ahora las herramientas digitales están mucho más masificadas y al alcance de todo el mundo a través del teléfono celular, así que también eso hace más sencilla la posibilidad de compartirlos y también de generarlos.

Poseen algo bien particular, que es una agenda muy centrada en la actualidad, por lo tanto, tienen gran impacto periodístico. Vemos personas jóvenes que solo se informan a través de memes. Están absolutamente ligados a lo cotidiano y al acontecer noticioso. Tienen esa riqueza. Nos están interpelando de cosas que nos pasan día a día, esa cercanía nos llama y seduce para poder seguir compartiéndolos”, analiza la profesora Castillo. 

Y es así que operan en términos de contenidos, como mensajes cortos, en formato de texto, audio, fotografía, imagen animada (gif) o video, con una frase o imagen llamativa en clave irónica, con un diseño que se ha repetido en memes anteriores, a modo de patrón o plantilla. Estos se personalizan, adaptándose a la contingencia, y son “viralizados” por los usuarios a través de la propiedad de compartir contenidos en las redes sociales. 

“De hecho, de ahí viene su nombre, acuñado en el libro El Gen Egoísta, del biólogo y escritor Richard Dawkins, sobre la naturaleza replicadora del código genético, y donde postula que en la cultura existiría algo parecido a un gen, un ente que guarda información y se traspasa, y que esta ocupa la mente de un ser vivo para alojarse. Algo a lo que llamó ‘meme’”, explica el profesor Morales, jefe de la Unidad de Medios Digitales de la Dirección de Servicios de Información y Bibliotecas (SISIB) de la U. de Chile.

Despliegue Social 

Los memes provocan, además, la sensación de reír en una especie de chiste global que nos hace sentir que somos parte de algo mayor. Es algo actual, rápido, que va cambiando momento a momento, que nos hace sentir unidos con personas que quizás tenemos poco en común, pero con quienes compartimos referentes culturales. “Podría ser un elemento unificador, pero no es una conexión humanitaria planetaria que nos haga sentir empatía. Es solo una conexión rápida y pasajera”, advierte la especialista de la FCEI. 

“A través de la conexión global que nos brindan internet y las redes sociales, y gracias a que sus elementos narrativos son universales, cada palabra, imagen o sonido que pueda imitarse y contenga información que pueda ser recibida por otra persona podría considerarse un meme. Sin embargo, hoy representan un subgénero narrativo de enorme potencial para diseminar mensajes en la red, debido a la facilidad para compartirlos rápidamente. Las emociones, la ironía, la sorpresa y el humor constituyen factores comunes para todo el globo”, agrega el profesor Morales. 

Útil herramienta informativa 

Sin duda, son una herramienta informativa que capta gran atención por su facilidad de comprensión y alta reproductibilidad. En el contexto nacional actual, ad portas de un plebiscito constitucional, se han transformado también en un vehículo para hacer campaña política. “Ahora bien, en términos políticos pueden servir para reforzar conceptos entre los adherentes ya convencidos, pero difícilmente van a hacer cambiar de opinión a alguien. También, si bien son masivos, llegan solo a un segmento de la población. Hay un rango de edad amplio de la población que no es permeable a estos mensajes, fundamentalmente el grupo de adultos mayores. Y su uso en marketing electoral supone un riesgo grande en términos de la efectividad del mensaje, porque una campaña mal ejecutada, sin tomar los debidos resguardos de derecho de imagen y propiedad intelectual, puede jugar en contra y generar el efecto contrario, como el caso fallido del meme de Chayanne”, advierte el doctor Morales.  

“Son una herramienta muy valiosa, informativa, educativa, pues se refieren a cuestiones cotidianas, pero también a hechos noticiosos que nos hacen entenderlos desde una perspectiva humorística, en general. El humor es esencial a la hora de construir un meme y que este sea viral y más valorado. Son una herramienta informativa de fácil lectura y una conexión que podemos compartir. Siempre está la necesidad de conexión con otra persona, o un grupo o la idea de pertenencia. Por lo tanto, yo lo asociaría a la vez a la cuestión noticiosa, informativa y de actualidad, pero también a la pertenencia, a la necesidad de mostrar quién soy a través de los que estoy compartiendo, ya sea en modo privado por un mensaje via whtasapp, o en mis redes sociales o en diferentes grupos, me hace parte de un colectivo”, finaliza la doctora Castillo.

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