El tercer mes del año ha sido históricamente un momento difícil de enfrentar para las y los chilenos y sus familias. El fin de las vacaciones y el retorno a la vida laboral y escolar implica un esfuerzo físico, mental y económico. En este contexto, especialistas de la Universidad de Chile entregan consejos en distintas dimensiones para sortear de mejor manera el temido marzo.
El primer obstáculo es lidiar con la idea de retomar las responsabilidades. Para esto, el psicólogo Carlos Díaz, de la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO) de la Casa de Bello, sostiene que es necesario retomar poco a poco la rutina, darse espacio para lograr el ritmo óptimo, utilizar estrategias como dejar las cosas listas el día antes, junto a entender que son procesos de transición.
Mientras que la profesora Claudia Peña, académica de Pedagogía en Educación Básica del Departamento de Estudios Pedagógicos de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la U. de Chile, plantea que siempre es difícil e implica un desafío retomar la rutina después de las vacaciones. “Los cambios de horarios y rutinas afectan las dinámicas escolares y familiares, de ahí la importancia de comprender que es un proceso y que en algunos casos puede ser más lento que en otros. Volver paulatinamente a la vida en la escuela es la clave, pues no solo es la asistencia a la escuela, es también vestimenta, comidas, deberes, horarios establecidos para quehaceres y para el ocio”, dice la especialista.
En tanto, para cuidar el bolsillo, el profesor Jorge Berríos, docente del Diplomado en Finanzas de Unegocios de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, anticipa que es prioritario hacer un presupuesto y ajustarse a él para evitar endeudarse, entre otros consejos que revisamos a continuación:
1. Retomar rutinas de manera paulatina
Una de las primeras recomendaciones que entregan los especialistas es ir poco a poco volviendo a las actividades y responsabilidades que se tenían antes de salir de vacaciones. “Escucharse, planificar en conjunto y coordinarse. Sobre todo no intentar entrar de lleno en el nuevo horario e ir paulatinamente haciendo los cambios. Generalmente es un proceso que dura un par de semanas”, afirma Carlos Díaz, académico de la carrera de Psicología en la U. de Chile y especialista en psicología del trabajo.
2. Identificar prioridades
Otra de las sugerencias que entregan los especialistas es delimitar cuáles son las exigencias requeridas. “Lo más relevante, lo más urgente que va a requerirse en la nueva etapa que uno va a reiniciar”, destaca el profesor Díaz. Además, propone recordar cuáles han sido las dificultades y los elementos positivos que han logrado poner en juego para poder recomenzar el ciclo, ya sea laboral o académico, como -por ejemplo- hábitos de sueño o de alimentación.
3. Anticiparse
El académico de la Facultad de Ciencias Sociales aconseja dejar el día antes todo listo para evitar olvidos. “Preparar las cosas en las noches previas antes de comenzar la actividad porque efectivamente el jet lag que se produce también afecta a la memoria. Por lo tanto, es importante que uno se vaya fijando en las cosas que uno o una no se puede olvidar al retomar el ciclo”, advierte.
También es necesario darse pausas. Para efecto del cambio de ciclo de sueño, es importante que las personas vayan cambiando sus hábitos de sueño con anticipación para ir acercándose poco a poco a las rutinas habituales de los tiempos de trabajo.
“Probablemente las primeras semanas van a estar con las 'alertas' más bajas que lo habitual. Por lo tanto, es necesario ir también acercándose a un nuevo modo de operar. No entrar de golpe a la actividad propiamente tal, sino que ir viendo cuales son las cosas que van a ser requeridas, atender a los requerimientos de los demás”, explica el especialista.
4. Regular el uso de pantallas en niñas y niños
La profesora Claudia Peña enfatiza que es fundamental limitar el tiempo que los niños, niñas y adolescentes destinan al uso de computadores, tablets, tvs y teléfonos celulares, entre otros.
5. Retomar una alimentación saludable
Durante las vacaciones es usual comer a deshora y en mayor cantidad alimentos altos en calorías, sodio y grasas saturadas. Por eso, es necesario dejar esos excesos y regresar paulatinamente a una alimentación que sea más acorde a una vida más regulada, más sana. “En vacaciones, tendemos a descuidar un poquito la alimentación y los niños comen más golosinas". Por eso, indica la profesora Peña, es necesario volver de a poco a una rutina más saludable sin generar tensiones en la vida cotidiana o familiar”.
6. Mostrar el lado más lúdico de volver a clases y a la rutina
Explicitar que es un proceso de transición y que regresar a los establecimientos educacionales es también volver a ver a las amistades, por ejemplo, y a realizar otras actividades entretenidas.
“Ir jugando con la idea de volver a la rutina, las cosas buenas que pasan ahí, el volver a encontrarse con los amigos y amigas. Estar con la disposición a quedarse un rato esperando que el niño entre y que sientan que efectivamente los padres están ahí. Ir viendo cómo las cosas van sucediendo, ayudarles a superar los problemas a los niños y también entender que a uno también le puede producir cierta ansiedad volver al trabajo”, explica Claudia Peña.
En esta línea, la académica comenta la importancia de reforzar que este es un proceso de transición, donde uno va dejando ciertos hábitos y tomando otros. “Llega un momento en que uno tiene que jugar a combinar los modos y estilos de vida. Se trata de pasar de forma discreta de uno a otro”, señala.
7. Salud económica
Marzo también es un mes complejo en las finanzas personales, pues es la fecha de pago de los permisos de circulación, las matrículas de colegios y universidades, y -con ello- la compra de útiles y vestuario, entre otros gastos obligatorios ¿Qué hacer para ordenar el presupuesto? El profesor Jorge Berríos, docente del Diplomado en Finanzas de Unegocios de la Facultad de Economía (FEN) de la U. de Chile, entrega sus consejos.
Tratar de ajustarse a un presupuesto bien definido, de manera de tener claro las cosas que tienen que comprar y no pasarse de eso. No gastar más allá de los ingresos que se tienen, y si tiene que hacerlo por obligación, sea más bien conservador en las deudas que va a tomar.
Ver si puede prorratear gastos en otros meses. Muchos colegios piden muchos útiles para todo el año. En vez de comprarlos todos de inmediato, comprarlos en forma paulatina, dentro del año, y a medida que se van usando.
“Marzo tiene gastos definidos sobre todo por los colegios, por lo tanto, postergue algunos gastos no esenciales para otros meses”, aconseja el profesor Berríos.