Dirigido a académicas y académicos de la Universidad de Chile, entre el 1 de septiembre y el 17 de octubre se impartirá el curso “Perspectivas y estrategias interdisciplinarias y transdisciplinarias para la educación superior”.
Esta instancia formativa busca entregar un conjunto de herramientas que fortalezcan la práctica docente, mediante la implementación de estrategias de trabajo colaborativo desde enfoques inter y transdisciplinarios, incorporando herramientas prácticas para los procesos formativos de estudiantes de pre y posgrado, a partir del quehacer académico.
La iniciativa es impulsada por el Programa Transdisciplinario en Medio Ambiente (ProMA), el Núcleo de Investigación en Interdisciplina y Transdisciplina para la Educación Superior (NITES), y la Unidad de Transdisciplina, Redes e Interfaz de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo. Por su parte, la ejecución del curso estará a cargo de la Unidad de Desarrollo y Perfeccionamiento Docente de la Vicerrectoría de Asuntos Académicos.
De acuerdo con el coordinador ejecutivo de NITES, Matías Fleischmann, “la interdisciplina y la transdisciplina son una invitación a dejar de pensar la investigación, la docencia y la vinculación con el medio de manera aislada. Al contrario, buscan integrar estos quehaceres a través de un proceso más fluido, tanto de colaboración interna como de diálogo con conocimientos y saberes que están fuera de la universidad y con problemas de relevancia pública y territorial”.
Por su parte, el coordinador académico (s) de PROMA y académico de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Iván Salinas, explicó que el curso “tiene “como ejemplo un problema complejo como el cambio climático. Para alguien que estudia química, el problema climático puede entenderse como el resultado de un desbalance entre productos químicos de la combustión de reactantes fósiles en la atmósfera. Por otro lado, para alguien que estudia procesos migratorios, el problema climático se puede entender como un motivador de escenarios de catástrofe que obligan al movimiento de poblaciones en busca de seguridad. Y así, cada disciplina puede tener una lectura propia del problema climático. Sin embargo, las nuevas generaciones, exigen algunas respuestas y oportunidades para actuar, entendiendo que el problema climático hace rato es una crisis”.
Entre los aprendizajes esperados del curso, se contempla que las y los participantes reflexionen sobre las limitaciones del conocimiento disciplinar para comprender problemas complejos, explorando un abordaje desde la inter y transdisciplina en el ámbito académico. Asimismo, se espera que puedan aplicar metodologías y perspectivas de trabajo colaborativo en contextos docentes, fortaleciendo su práctica desde una mirada interdisciplinaria y transdisciplinaria. Finalmente, se busca que reconozcan las potencialidades, facilitadores y barreras que presenta la colaboración interdisciplinaria, transdisciplinaria y en la interfaz ciencia-política.
De este modo, la iniciativa busca mantenerse como un espacio de perfeccionamiento permanente, que pueda impulsar estos enfoques de estudio en las aulas y atender las inquietudes de cada estudiante interesado en abordar los dilemas sociales desde una perspectiva integral.
“Una universidad que se compromete con su sociedad -que también pide respuestas- necesita mostrar una comprensión de esta complejidad y entender la naturaleza de lo que se aborda cuando se asume como problema. Por eso es importante que la Universidad de Chile se anime a buscar caminos que permitan esa visión. Este curso es uno de esos caminos”, complementó Salinas.
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