Universidad de Chile avanza en la mejora integral de sus residencias universitarias a través de proyectos de fortalecimiento

UCHILE avanza en la mejora integral de sus residencias universitarias
El proyecto puso énfasis en la habilitación de uno de los patios interiores de la Residencia Mario Ojeda, incluyendo el recambio de luminarias interiores y exteriores, la renovación del pavimento, la instalación de jardineras y la construcción de un cobertizo.
Una de las mejoras fue la habilitación de uno de los patios interiores de la Residencia Mario Ojeda: recambio de luminarias interiores y exteriores, renovación del pavimento, instalación de jardineras y construcción de un cobertizo.
En cuanto a la Residencia Amanda Labarca, los trabajos contemplaron la renovación de equipamiento, la habilitación de nuevos espacios comunitarios y el aumento de cupos, pasando de 34 a 36 vacantes.
En cuanto a la Residencia Amanda Labarca, los trabajos contemplaron la renovación de equipamiento, la habilitación de nuevos espacios comunitarios y el aumento de cupos, pasando de 34 a 36 vacantes.

Con el propósito de fortalecer la infraestructura, optimizar el uso de los espacios comunes y mejorar las condiciones de vida de las y los estudiantes residentes, la Universidad de Chile ha impulsado una serie de intervenciones estructurales y de renovación de equipamiento en sus residencias universitarias. Estas iniciativas consideran una inversión cercana a los mil millones de pesos, en el marco de los Proyectos de Fortalecimiento UCH22991 y UCH24991, a los que se suma un monto equivalente aportado por la propia institución.

El mejoramiento continuo de las residencias constituye una línea de trabajo permanente del Programa de Residencia Universitaria (PRU). En este contexto, se proyecta además la próxima habilitación de la Residencia Erasmo Escala, cuya inversión fue de magnitud similar a las remodelaciones realizadas y que se espera inaugurar durante el segundo semestre de 2026.

Este impulso responde también al aumento sostenido de estudiantes provenientes de regiones distintas a la Metropolitana, cuya presencia creció del 19,0% en 2013 al 24,2% en 2025. Frente a este escenario, los proyectos de fortalecimiento han permitido ejecutar mejoras en las residencias Mario Ojeda y Amanda Labarca, con foco en la habitabilidad y el fortalecimiento de la convivencia. Estas intervenciones no solo actualizan los espacios físicos, sino que contribuyen a reducir la vulnerabilidad de cientos de estudiantes que cada año requieren apoyo habitacional para integrarse plenamente a la vida universitaria.

Franco Melinao, estudiante de Arquitectura y residente de Amanda Labarca, destaca positivamente los cambios implementados: “Llevo un año viviendo en la residencia, pero conversando con mis compañeros he podido conocer la diferencia entre lo que había antes y lo que tenemos ahora. Se notan mejoras en la cocina y en los equipamientos de lavandería. En la cocina, por ejemplo, contamos con distintos tipos de hornos, airfryers y tostadoras, lo que realmente mejora la habitabilidad, porque son implementos para toda la casa y nos hemos organizado bien para usarlos y cuidarlos”.

Con el fin de incorporar la perspectiva de quienes habitan estas residencias, en 2023 se realizó un diagnóstico de necesidades en conjunto con la Vicerrectoría de Asuntos Económicos y Gestión Institucional (VAEGI) y la Dirección de Infraestructura (DSI). A ello se sumó la participación activa de las y los residentes mediante reuniones periódicas y encuestas de satisfacción.

Este proceso permitió identificar brechas prioritarias y orientar la remodelación de la Residencia Amanda Labarca, ejecutada en enero de 2024. La intervención contempló la renovación de equipamiento, la habilitación de nuevos espacios comunitarios y el aumento de cupos, pasando de 34 a 36 vacantes.

En el caso de la Residencia Mario Ojeda, el plan de intervención consideró el recambio e incorporación de equipamiento, en el marco de un programa de mejoras validado a partir de consultas directas a las y los estudiantes, mediante encuestas de satisfacción y levantamiento de necesidades.

Habilitaciones y remodelaciones

Con el objetivo de fortalecer los espacios de recreación y encuentro de la comunidad residente, durante 2025 el proyecto puso énfasis en la habilitación de uno de los patios interiores de la Residencia Mario Ojeda. La intervención, ejecutada por etapas, incluyó el recambio de luminarias interiores y exteriores, la renovación del pavimento, la instalación de jardineras y la construcción de un cobertizo. A estos trabajos se sumó la adquisición de mobiliario para exteriores, terrazas y comedor, con el fin de promover el bienestar y la vida comunitaria.

En paralelo, el Proyecto UCh 22991 permitió avanzar en la renovación de equipamiento esencial en ambas residencias. Entre las principales acciones destaca la adquisición de colchones para la totalidad de las residentes, lo que contribuye directamente a mejorar las condiciones de descanso. Asimismo, se incorporaron electrodomésticos y nuevo mobiliario para los espacios comunes, como sofás y juegos de terraza.

"Las reparaciones y trabajos dentro de la residencia han contribuido al bienestar general de la casa, quedando prolijas, agradables y sobre todo, útiles para quienes habitamos diariamente la casa. Sin embargo, el tiempo de espera para que se realicen las reparaciones es demasiado. Las nuevas instalaciones de la casa por otro lado, han sido eficientes y no demoraron en estar listas, definitivamente la terraza será utilizada de buena manera para el estudio al aire libre o descanso a la luz del sol", mencionó Giulianna Pacheco, estudiante de Trabajo Social y residente de Mario Ojeda.

A estas iniciativas se suman diversos servicios financiados con cargo al fondo de residencias, orientados a complementar las obras ejecutadas. Entre ellos se cuentan labores de prospección de terreno, instalación de equipamiento, reparaciones habituales, limpieza de techumbres y fumigaciones. Durante el presente año, el número de compras tramitadas para el programa se sextuplicó en comparación con 2024, lo que da cuenta de un aumento significativo en la gestión y ejecución de mejoras.

Al respecto, Jennifer Canales, encargada del Programa de Residencia Universitaria (PRU), señaló:

“Los trabajos realizados han permitido mejorar y crear nuevos espacios para la comunidad residente y para sus funcionarios y funcionarias, respondiendo a las principales necesidades levantadas en el diagnóstico inicial. Si bien siempre existen nuevos desafíos, estas intervenciones nos permiten repensar los espacios desde una base ya resuelta”.

Próximas intervenciones

El proyecto considera una nueva etapa de obras en la Residencia Mario Ojeda, que incluye la actualización del sistema eléctrico, mejoras en escaleras, barandas y techumbre, pintura interior y exterior, la habilitación de una cocina para residentes, la remodelación de la lavandería y la creación de una bodega de alimentos de uso compartido.

Parte de estas intervenciones se iniciarán en enero de 2026 y responden a necesidades estructurales asociadas a la antigüedad del inmueble. “Estos arreglos buscan responder al estándar esperado en infraestructura, ya que sabemos que es una respuesta de buen servicio para nuestras estudiantes y que impactará directamente en la experiencia de vivir en la instalación. Al menos así es como lo hemos recogido desde el diálogo con las residentes”, puntualizó Jennifer Canales.

Desde el PRU se reconoce que los desafíos del programa no solo se vinculan a la actualización normativa y al mejoramiento continuo de las condiciones materiales, sino también a consolidar residencias que acojan a estudiantes provenientes de regiones y acompañen de manera integral su desarrollo académico y personal. En este sentido, las residencias buscan consolidarse como espacios formativos que promuevan la convivencia, la solidaridad, la cooperación y el ejercicio de una autonomía responsable.

Finalmente, parte de los recursos asociados al Proyecto UCH24991 se utilizan en el levantamiento de la Residencia Erasmo Escala, cuya inauguración en junio del 2026, permitirá un incremento del 39,8% en la cobertura de beneficiarios/as. 

De esta forma, el  Programa de Residencias Universitarias ampliará su oferta desde 123 a 172 cupos totales, reforzando el compromiso institucional de la Universidad de Chile con la equidad en el acceso a la educación superior y asegurando que la distancia geográfica no constituya una barrera para el desarrollo y permanencia de estudiantes que provienen de regiones y no cuentan con redes de apoyo en la capital.