“Sistemas alimentarios sostenibles: ¿cuál es la receta?” fue el título de la última edición del foro radial Hablemos TodUs, realizada el 20 de enero por el Senado Universitario y la Radio Universidad de Chile, con la intención de reflexionar acerca de los sistemas alimentarios en Chile, desde áreas como la producción, la cultura, la salud y el medio ambiente.
El panel estuvo integrado por Camila Corvalán, directora del Centro de Investigación en Ambientes Alimentarios y Prevención de Enfermedades Crónicas Asociadas a la Nutrición de la U. de Chile; Alejandra Alvear, antropóloga, investigadora y docente en áreas relativas a la alimentación, patrimonio y cultura; y el Senador Universitario Claus Köbrich, integrante del Consejo Directivo de la Cátedra de Agricultura Campesina y Alimentación de la Universidad. Diana Porras, editora de prensa de Radio Universidad de Chile, fue la encargada de conducir la actividad.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) los sistemas alimentarios son el conjunto de actores y todas las actividades de agregación de valor interrelacionadas que forman parte de la producción, procesamiento, distribución, consumo y eliminación de productos alimenticios que se originan en la agricultura, la silvicultura y la pesca, y parte de los entornos económicos, sociales y naturales más amplios en los que estos procesos están integrados.
Todas estas dimensiones influyen en qué comemos, cómo lo hacemos y quiénes pueden acceder a una alimentación saludable.
La profesora Alejandra Alvear sostuvo que el sistema alimentario es complejo e imbricado con todo lo social. Hablar de sistemas alimentarios, indicó, es hablar de producción, territorios, política, modelos de desarrollo, pero también de los sujetos que están detrás de estos modelos.
“Es un circuito que va desde la producción hasta el reciclaje de los propios alimentos, y cada una de esas fases tiene sus propios desafíos. Preguntarnos sobre los sistemas alimentarios hoy es urgente, tal como cuestionarnos cómo podemos aportar desde una mirada multifactorial”, argumentó.
Para el Senador Universitario Claus Köbrich uno de los grandes desafíos inherentes a nuestros sistemas alimentarios dice relación con su diversidad. “Esto parte con la heterogeneidad de consumidores: la alimentación no es la misma en comunas ricas que en comunas pobres, no es la misma en Arica que en Punta Arenas. También hay diferencias en la accesibilidad, distribución, y en las formas de producción, considerando que hay grandes y pequeños productores”, señaló.
La profesora Camila Corvalán se refirió al impacto que producen los sistemas de alimentación a nuestra salud. Los factores de riesgo que más contribuyen a cargar nuestros sistemas sanitarios, precisó, son el exceso de peso y la mala alimentación, ya que la gran mayoría de energía que recibimos los chilenos vienen de alimentos ultra procesados.
“Detrás de eso hay un sistema de producción, hay decisiones que hemos tomado en torno a nuestra agricultura, pesca, distribución de los alimentos, cultura, a nuestra forma de vida; que han llevado a que nosotros transformáramos de esta forma nuestra alimentación. Tenemos un sistema alimentario que nos está enfermando como población y debemos cambiarlo urgentemente, porque le está costando bienestar, salud, y plata al país”, comentó.
Por su parte, el profesor Köbrich explicó que el factor socio económico también incide en el modo en que nos alimentamos, produciendo una brecha social. “En el quintil de mayores ingresos la alimentación corresponde a un 5 o 7% del presupuesto familiar, mientras en los últimos deciles es cerca del 27%. Por lo tanto, estas familias suelen comprar alimentos más baratos para reducir gastos. La variante de precio es la mayor determinante de la elección de los alimentos, sobre todo en los hogares más pobres”, dijo.
Agregó que también hay una variante de acceso, que se representa por la cercanía o lejanía geográfica que hay entre las familias y los proveedores de alimentos, por ejemplo, las ferias libres.
En la misma línea, Corvalán afirmó que por décadas se le ha repetido a la gente que la alimentación depende de cada uno. Sin embargo, propuso, existe una serie de factores que generan que alimentarnos de forma poco saludable sea lo más cómodo, práctico, barato, y lo que se promueve en todos lados.
“Esos factores son los llamados entornos alimentarios, ya que las personas tomamos decisiones en un determinado contexto. En un inicio es el contexto familiar, pero también está el contexto comunal o el contexto país, donde toman peso las regulaciones existentes. Los entornos alimentarios son los factores más determinantes para nuestras decisiones personales”, indicó.
En ese sentido, para la directora del Centro de Investigación en Ambientes Alimentarios y Prevención de Enfermedades Crónicas Asociadas a la Nutrición de la U. de Chile discutir sobre los sistemas alimentarios es fundamental. “No hay ninguna posibilidad de que un médico en un consultorio vaya a lograr que una persona cambie su forma de alimentación si nos olvidamos que detrás de eso hay un sistema que requiere transformaciones coherentes para empujar el tipo de alimentación que queremos promover”, concluyó.
Finalmente, Alvear planteó que es fundamental considerar que las elecciones alimentarias no son exclusivamente racionales. “El vínculo que tenemos con los alimentos es mucho más complejo que eso, por lo tanto, no porque haya acceso a frutas y verduras, por ejemplo, las vamos a preferir (…) La educación alimentaria debe incluir las memorias, las tradiciones. Nos hemos alejado del vínculo con la naturaleza, pero eso puede volver si se enseña”, cerró.
Hablemos TodUs es un espacio de conversación y diálogo que se realiza mensualmente en la Sala Máster de Radio Universidad de Chile, con el objetivo de abordar temas contingentes y de interés nacional.