Comunidad universitaria

Instancias universitarias dialogan sobre brechas y desafíos institucionales

Instancias universitarias dialogan sobre brechas y desafíos institucionales
En la imagen podemos ver a la prorrectora Alejandra Mizala, fungiendo su puesto como presidenta de la Comisión Superior de Autoevaluación Institucional
La prorrectora y presidenta de la CSAI, Alejandra Mizala, enfatizó el carácter participativo del proceso de autoevaluación institucional. “Estas jornadas nos permiten reflexionar sobre lo que hacemos y cómo avanzar en los objetivos que la universidad se ha propuesto".
En la imagen podemos ver a la directora de la Dirección de Igualdad de Género, Carmen Andrade.
“Si bien se han producido avances, todavía existen desafíos que no pueden ser abordados por una sola unidad. Espacios como este permiten dialogar desde la docencia, la investigación y la gestión universitaria sobre cómo enfrentar estas brechas de manera conjunta”, afirmó Carmen Andrade, directora de la DIGEN.
En la imagen podemos ver a la presidenta del Consejo de Evaluación, Verónica Figueroa Huencho, presente en este espacio de diálogo.
“Para el Consejo de Evaluación es clave participar de estas instancias, para contribuir de mejor manera a la coherencia del sistema de gestión de la calidad universitaria." comentó la presidenta del CEv y académica de la Facultad de Gobierno, Verónica Figueroa Huencho

El pasado 21 de enero, en el marco del ciclo de autoevaluación institucional 2025-2026, La Comisión Superior de Autoevaluación Institucional (CSAI) convocó a la IX Jornada General de Autoevaluación Institucional en la Facultad de Economía y Negocios (FEN), una sesión ampliada con el propósito de reflexionar de manera colectiva sobre las brechas, desafíos y acciones del proceso. La instancia permitió compartir diagnósticos y recoger aportes desde distintos estamentos, mediante exposiciones y espacios de diálogo.

La actividad convocó a decanaturas, vicerrectorías, las Comisiones Locales de Autoevaluación Institucional, al Senado Universitario y al Consejo de Evaluación (CEv), con el objetivo de relevar la importancia del proceso y fortalecer la vinculación entre el nivel central y local de la Casa de Bello

Durante la jornada, parte de las vicerrectorías presentaron las brechas y acciones identificadas en los temas que estructuran el actual ciclo de autoevaluación institucional, generando un espacio de análisis conjunto y retroalimentación con las y los integrantes de las Comisiones Locales de Autoevaluación Institucional. Este intercambio permitió visibilizar desafíos comunes, así como también la diversidad de experiencias y realidades existentes en las distintas unidades académicas. 

Por su parte la prorrectora y presidenta de la CSAI, Alejandra Mizala, enfatizó el carácter participativo del proceso de autoevaluación institucional. “Estas jornadas nos permiten reflexionar sobre lo que hacemos y cómo avanzar en los objetivos que la universidad se ha propuesto, en un proceso que involucra tanto a académicas y académicos como a profesionales”, indicó, haciendo énfasis en la importancia de ampliar y fortalecer la participación de la comunidad universitaria. 

En relación con la presencia del Consejo de Evaluación, la prorrectora destacó la necesidad de profundizar la coordinación entre los distintos niveles de la institución “Como CSAI estamos permanentemente vinculados con el CEv, pero es muy relevante que también conozcan de primera fuente el trabajo que realizan las comisiones locales en cada facultad e instituto. Esa articulación entre el nivel central y local es clave para el fortalecimiento del proceso”, sostuvo.

En este contexto, la directora de la Dirección de Igualdad de Género (DIGEN), Carmen Andrade Lara, valoró la articulación entre las distintas instancias universitarias y el rol que cumple el CEv en estos procesos. “El trabajo que realiza el Consejo de Evaluación nos permite mirar a la universidad de manera articulada y crítica, analizando los desafíos que aún persisten y generando redes de colaboración entre quienes trabajamos en distintas áreas”, señaló, destacando el carácter transversal del proceso.  

Asimismo, Andrade subrayó la relevancia de abordar las desigualdades de género como parte de una agenda universitaria compartida. “Si bien se han producido avances, todavía existen desafíos que no pueden ser abordados por una sola unidad. Espacios como este permiten dialogar desde la docencia, la investigación y la gestión universitaria sobre cómo enfrentar estas brechas de manera conjunta”, afirmó. 

En la misma línea, desde el Consejo de Evaluación se destacó la relevancia de participar activamente en este tipo de instancias, en tanto permiten fortalecer la coherencia del sistema de gestión de la calidad universitaria y retroalimentar el trabajo que se desarrolla a nivel central y local.

Al respecto, la presidenta del Consejo de Evaluación, profesora Verónica Figueroa Huencho, subrayó el valor que tienen estos espacios de diálogo para el quehacer del órgano. “Para el Consejo de Evaluación es clave participar de estas instancias, para contribuir de mejor manera a la coherencia del sistema de gestión de la calidad universitaria. Como órgano encargado de la Superintendencia de evaluación de la calidad, nos parece que los espacios de diálogo, intercambio de ideas y propuestas, pero también de escuchar los avances y desafíos de las comisiones locales, nos aportan información clave para nuestro  mejor desempeño” señaló.

“Es fundamental ver el proceso de autoevaluación como un ejercicio permanente, que contribuye también a dar sentido a la misión de la Universidad y a cumplir de mejor manera con los desafíos que nos deja el proceso de Acreditación. Como Consejo de Evaluación agradecemos la invitación que nos hace la Comisión Superior de Autoevaluación Institucional, y reafirmamos nuestro compromiso de avanzar en una agenda estratégica colaborativa” agregó la presidenta del CEv. 

La jornada se inscribe en la continuidad del trabajo desarrollado durante el ciclo 2025-2026 de autoevaluación institucional y constituye un hito relevante para consolidar una mirada compartida sobre los desafíos que enfrenta la Casa de Bello, reafirmando la autoevaluación como un proceso permanente, participativo y orientado a la mejora continua