Alto interés en las nuevas tecnologías:

Finalizó exitoso programa de introducción a la Inteligencia Artificial desarrollado por Universidades estatales

Taller de IA reunió a cientos de personas en regiones
Cientos de personas participaron en los talleres sobre introducción a las herramientas de IA que se realizaron en cuatro regiones junto a universidades estatales.
Cientos de personas participaron en los talleres sobre introducción a las herramientas de IA que se realizaron en cuatro regiones junto a universidades estatales.
Sara Rojas, líder de la Oficina de IA de la VTI, destacó el componente ético de la IA y en que la responsabilidad final sobre el producto obtenido recae siempre en el usuario y nunca en la herramienta tecnológica..
Sara Rojas, líder de la Oficina de IA de la VTI, destacó el componente ético de la IA y en que la responsabilidad final sobre el producto obtenido recae siempre en el usuario y nunca en la herramienta tecnológica..
Fabiola Navea Guzmán, directora de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de la Universidad Arturo Prat, agregó: “Valoramos profundamente esta iniciativa porque acerca el conocimiento tecnológico a la comunidad de manera clara, práctica e inclusiva. Como institución pública, creemos que entregar herramientas accesibles y con sentido social es fundamental”.
Fabiola Navea Guzmán, directora de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de la Universidad Arturo Prat, agregó: “Valoramos profundamente esta iniciativa porque acerca el conocimiento tecnológico a la comunidad de manera clara, práctica e inclusiva. Como institución pública, creemos que entregar herramientas accesibles y con sentido social es fundamental”.
Ariela Vergara Jaque, directora de Innovación y Transferencia de la Universidad de Talca, señaló que “es fundamental contribuir a la formación en el uso responsable y estratégico de la IA generativa. Esta iniciativa nos permite promover la adopción de tecnologías emergentes y avanzar en la reducción de la brecha digital”.
Ariela Vergara Jaque, directora de Innovación y Transferencia de la Universidad de Talca, señaló que “es fundamental contribuir a la formación en el uso responsable y estratégico de la IA generativa. Esta iniciativa nos permite promover la adopción de tecnologías emergentes y avanzar en la reducción de la brecha digital”.
 “Lo más interesante fue descubrir el poder generar agentes uno mismo y que te ayuden a profesionalizar las tareas rutinarias, es como conseguir un asistente virtual”, comentó Ariel Sanhueza, ingeniero en Control de Gestión y asistente al taller.
“Lo más interesante fue descubrir el poder generar agentes uno mismo y que te ayuden a profesionalizar las tareas rutinarias, es como conseguir un asistente virtual”, comentó Ariel Sanhueza, ingeniero en Control de Gestión y asistente al taller.
“Antes me sentaba horas a hacer los proyectos. Veo esto como una gran herramienta para crear productos y postular a proyectos; saber cómo dar instrucciones para obtener un resultado lo encuentro fantástico”, expresó Ana Núñez Fernández, profesora de matemáticas jubilada y actual emprendedora.
“Antes me sentaba horas a hacer los proyectos. Veo esto como una gran herramienta para crear productos y postular a proyectos; saber cómo dar instrucciones para obtener un resultado lo encuentro fantástico”, expresó Ana Núñez Fernández, profesora de matemáticas jubilada y actual emprendedora.

Con una alta convocatoria y una participación activa, finalizaron los talleres presenciales de iniciación en inteligencia artificial (IA), una iniciativa colaborativa entre cuatro universidades estatales destinada a entregar conocimiento tecnológico práctico a la ciudadanía. Estas actividades forman parte del proyecto de extensión del conocimiento sobre la IA para que estas herramientas no queden aisladas en los círculos académicos o especializados.

El programa, que recorrió distintas regiones durante el verano, fue diseñado para personas sin formación técnica previa y que ya hubiesen aprobado el curso teórico online disponible en la plataforma Open UChile. El objetivo central fue profundizar en el uso práctico de la IA generativa, la ingeniería de prompts y el entrenamiento de agentes simples, todo bajo un enfoque ético y de pensamiento crítico.

Sara Rojas, líder de la Oficina de Inteligencia Artificial de la Vicerrectoría de Tecnologías de la Información de la Universidad de Chile, destacó el rol público de la iniciativa: “Como universidades estatales, tenemos la responsabilidad de acompañar a la ciudadanía en la comprensión y uso crítico de tecnologías que ya están transformando la vida cotidiana”.

Impacto en la comunidad y voces regionales

La recepción de la comunidad fue muy positiva, lo que dio lugar a espacios de diálogo sobre los alcances de estas tecnologías en la vida laboral y personal. “Estas instancias permiten comprender cómo la IA impacta en la vida cotidiana, la educación y el desarrollo profesional, fomentando el pensamiento crítico, la innovación y el uso responsable de tecnologías emergentes”, comentó uno de los impulsores del curso y académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la Universidad del Bío-Bío, Christopher Alejandro Flores Jara.

Los asistentes valoraron la oportunidad de actualizar sus conocimientos. Ana Núñez Fernández, profesora de matemáticas jubilada y actual emprendedora, se mostró impactada por la evolución tecnológica: “Yo fui profesora de computación de la antigua era; enseñaba a programar en lenguaje Pascal y C. Ver que ahora, con una instrucción del ser humano, se genera todo el código detrás me deja impactada por la inteligencia humana”.

Para Núñez, el taller representa una oportunidad concreta para su emprendimiento: “Antes me sentaba horas a hacer los proyectos. Veo esto como una gran herramienta para crear productos y postular a proyectos; saber cómo dar instrucciones para obtener un resultado lo encuentro fantástico”.

Por su parte, Ariel Sanhueza, ingeniero en control de gestión, asistió motivado a entender una herramienta que considera fundamental hoy en día. “Lo más interesante fue descubrir el poder de generar agentes uno mismo y que te ayuden a profesionalizar las tareas rutinarias, es como conseguir un asistente virtual”, comentó.

Asimismo, Estela Drake, psicóloga participante de los talleres en Concepción, valoró la instancia desde su disciplina: “Valoro ampliamente este tipo de actividades, ya que nos permite visualizar estratégicamente y desde nuestro quehacer profesional, el impacto de integrar las IA generativas en nuestra labor diaria”.

Un esfuerzo colaborativo

El ciclo de talleres se desplegó en fechas clave durante enero en las sedes de la Universidad de Talca, Universidad del Bío-Bío (Concepción), Universidad de Chile (Santiago) y Universidad Arturo Prat (Iquique).

Desde la Universidad de Talca, Ariela Vergara Jaque, directora de Innovación y Transferencia, señaló que “es fundamental contribuir a la formación en el uso responsable y estratégico de la IA generativa. Esta iniciativa nos permite promover la adopción de tecnologías emergentes y avanzar en la reducción de la brecha digital”.

En la misma línea, Fabiola Navea Guzmán, directora de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de la Universidad Arturo Prat, agregó: “Valoramos profundamente esta iniciativa porque acerca el conocimiento tecnológico a la comunidad de manera clara, práctica e inclusiva. Como institución pública, creemos que entregar herramientas accesibles y con sentido social es fundamental”.

El proyecto contó con el auspicio de Fintual, la consultora Brinca y la Caja de Compensación La Araucana

Contenidos del Taller

El programa tenía como objetivo explicar los fundamentos y la naturaleza de la IA generativa, definida como una rama de la inteligencia artificial orientada a la creación de contenido original como texto, imágenes, audio y código. Desde un punto de vista técnico, se señaló que estas herramientas operaron mediante la identificación de patrones estadísticos en grandes volúmenes de datos para predecir secuencias de información. No obstante, el taller enfatizó limitaciones críticas, subrayando que la tecnología carece de conciencia, intención o juicio ético propio. Asimismo, se instruyó sobre el riesgo de las “alucinaciones”, término que Sara Rojas definió como la generación de información falsa presentada con una apariencia de alta seguridad.

En cuanto a la metodología de interacción, el contenido central se centró en el diseño de prompts eficaces para obtener resultados útiles y accionables. Para ello, se enseñó el  método PARTE, que reduce la ambigüedad mediante cinco componentes esenciales: la definición de una Persona o rol; la descripción exacta de la Actividad a realizar; la identificación del Receptor o destinatario; la especificación del Tema o contenido; y la determinación de la Estructura o formato de la respuesta final.

El taller también profundizó en el desarrollo de agentes de IA y los diferenció de un prompt puntual, al definirlos como la  sistematización de una forma de actuar para ejecutar tareas recurrentes. En ese sentido, los expositores definieron y explicaron que los  componentes básicos son el Modelo: un LLM que actuó como motor de la tarea; las Herramientas: funciones externas o conexiones para ejecutar acciones; y las Instrucciones, entendidas como lineamientos claros que definieron roles, reglas y límites explícitos de operación para el agente.

Respecto a la ética y la responsabilidad humana, el marco formativo estableció como regla base que la IA no reemplaza el criterio del usuario, sino que amplifica sus conocimientos previos. En los talleres se recalcó como obligatorio mantener pensamiento el crítico y realizar una verificación humana de cada resultado antes de aceptarlo. La responsabilidad final sobre el producto obtenido recayó siempre en el usuario y nunca en la herramienta tecnológica, destacó la profesional de la VTI.

Finalmente, se analizó el impacto socioeconómico de esta tecnología como motor de democratización del conocimiento y de optimización laboral. Se destacó que, en sectores estratégicos como la administración pública o la docencia, la inteligencia artificial puede acelerar entre el 77% y el 84% de las tareas. Este ahorro de tiempo y la optimización de procesos representtan  un valor económico significativo, estimado en un equivalente al 12% del PIB