El pasado lunes 15 de diciembre, el auditorio de la sede Santa Lucía de la Facultad de Gobierno fue el escenario de una relevante conferencia dictada por el académico y rector de la Universidad Austral, Egon Montecinos. En la instancia, organizada por el grupo de investigación en Descentralización de la facultad, se presentaron los hallazgos preliminares del proyecto FONDECYT-ANID 1220165, titulado “Procesos de descentralización y gobernanza. Dinámica, factores y actores determinantes de la gobernanza democrática regional en Chile”.
La investigación, que abarca el periodo 2022-2026, analiza la evolución de la descentralización en el país desde 1990 hasta la actualidad, enfocándose en cómo han cambiado las relaciones entre las instituciones regionales y la sociedad civil tras el paso de autoridades designadas a autoridades electas.
De la "Tutela Centralista" a la Legitimidad Democrática
Durante su exposición, el académico quien también imparte clases en el Magíster en Gestión y Desarrollo Regional y Local, MAGDEL, destacó que Chile ha transitado desde un diseño institucional de "tutela centralista" hacia uno de mayor autonomía política.
Entre los puntos clave de su presentación destacan algunas ideas como:
Cambio en el Poder Ejecutivo: Hasta 2021, la autoridad principal (Intendente) era designada por el Presidente, mientras que actualmente el Gobernador Regional es una figura electa por votación popular.
Evolución del CORE: Los consejeros regionales pasaron de ser designados a ser elegidos por la ciudadanía a partir de 2013, lo que les ha otorgado una mayor autonomía política para impulsar proyectos territoriales.
Superación del clientelismo: Los hallazgos sugieren que el modelo anterior fomentaba relaciones "clientelares" y "asistencialistas" mediadas por partidos políticos. Con la elección directa, se percibe un aumento en la rendición de cuentas y una mayor visibilización de temas antes postergados, como el medio ambiente y las demandas de pueblos originarios.
Desafíos pendientes: burocracia y participación "decorativa"
Pese a los avances, el rector advirtió sobre nudos críticos que persisten en la gestión regional:
Dualidad de funciones: La coexistencia entre el Gobernador (electo) y el Delegado (designado) ha incrementado la burocracia y genera confusión en la comunidad sobre las competencias de cada figura.
Debilidad participativa: La participación ciudadana fue calificada en algunos testimonios como "decorativa e instrumental". Se planteó la necesidad de avanzar hacia mecanismos vinculantes y garantizar recursos mediante glosas presupuestarias específicas para este fin.
Opacidad: Aún persiste una percepción de "institución opaca" respecto a cómo se gestionan y distribuyen los recursos regionales.
Existen a lo menos dos vías para revertir estos puntos críticos según Montecinos: “La primera es la administrativa, que tiene relación con corregir ciertos aspectos aún deficitarios que contempla la ley, como la ausencia de mecanismos formales vinculantes de coordinación multinivel a escala subnacional. La segunda es la instalación propia de los gobiernos regionales con autoridades electas que vaya generando un cultura política y territorial respecto de las funciones que tienen los gobiernos regionales y lo que realmente pueden hacer con dichas atribuciones” señaló.
Conclusiones de la Jornada
La conferencia concluyó señalando que, si bien la agenda pública regional se ha dinamizado y los Gobernadores han asumido liderazgos en temas complejos —incluso sin tener todas las atribuciones formales—, aún existe el riesgo de fragmentación en la inversión de los Fondos Nacionales de Desarrollo Regional (FNDR).
El estudio preliminar se basó en 55 entrevistas a actores sociales, académicos y dirigentes, abarcando casos de estudio en las regiones de Biobío, Ñuble, Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.