Compatibilizar una carrera exigente con un rol activo en la gobernanza universitaria no es tarea fácil. Sin embargo, para Gracia Contreras, estudiante de cuarto año de Ingeniería Civil mención Hidráulica, Sanitaria y Ambiental, ha sido una experiencia formativa tanto en lo académico como en lo personal. Desde septiembre de 2024 se desempeña como Senadora Universitaria, representando al estamento estudiantil.
Su motivación por asumir este rol no surgió de manera casual. “Siempre me ha interesado estar comprometida con la comunidad universitaria”, explica, pero también reconoce un vínculo más profundo con la institución. Desde pequeña, su cercanía con la Universidad de Chile estuvo marcada por la historia familiar: su padre fue estudiante de la universidad, lo que fortaleció un sentido de pertenencia que con el tiempo se transformó en compromiso. “Para mí, poder representar no solo a mi facultad, sino a toda la universidad, es algo muy significativo”, comenta.
Ingresó a la universidad en 2023 y, durante su segundo año en plan común, decidió postular al Senado Universitario tras participar inicialmente en el Centro de Estudiantes de Ingeniería (CEI). Desde entonces, ha sido parte activa de este espacio triestamental, donde participan académicos, estudiantes y funcionarios en igualdad de condiciones.
El funcionamiento del Senado se estructura a través de comisiones temáticas —como “Docencia”, “Presupuesto y Gestión”, “Estructuras y Unidades académicas” y “Desarrollo Institucional”— que sesionan durante la mañana. En estas instancias se revisan propuestas, se analizan políticas universitarias y se discuten materias específicas, como planes de estudio, asignación presupuestaria o resguardo del patrimonio institucional. Durante la tarde, en tanto, se desarrollan las sesiones plenarias, donde se presentan avances, exponen autoridades universitarias y se someten a votación distintas iniciativas.
“Es un espacio bien completo, porque uno no solo discute, sino que también vota en igualdad de condiciones que académicos y funcionarios”, señala. En su caso, ha participado en comisiones como Docencia, Presupuesto y Patrimonio, desempeñándose además como secretaria, encargada de registrar actas y sistematizar el trabajo de cada instancia.
Uno de los aspectos que más valora de esta experiencia es la posibilidad de interactuar con distintas miradas. “En ingeniería uno suele estar muy enfocado en lo técnico, pero acá se abre la discusión a otras disciplinas, a otras formas de pensar. Eso enriquece mucho”, afirma. Asimismo, destaca el aprendizaje sobre los procesos institucionales: “Entender cómo funciona la universidad por dentro te cambia la perspectiva. Muchas veces uno se pregunta por qué las cosas no pasan rápido, y acá ves que hay procesos que requieren tiempo y acuerdos”.
Entre los principales avances de su periodo, destaca la aprobación del voto para estudiantes y funcionarios en los Consejos de Facultad, una demanda histórica que amplía la participación en la toma de decisiones. También menciona la formalización del Campus Juan Gómez Millas y la creación de su Consejo de Campus, así como la reciente aprobación de la política de patrimonio universitario, que busca resguardar no solo la infraestructura, sino también el patrimonio cultural, humano y territorial de la institución.
El desafío de equilibrar estas responsabilidades con la exigencia académica ha sido constante. “No ha sido fácil, porque el Senado funciona durante todo el día jueves. He tenido que organizarme mucho, apoyarme en mis compañeros y también adaptarme a modalidades híbridas para poder cumplir con todo”, comenta.
En paralelo, su paso por la especialidad también ha marcado su desarrollo. Aunque inicialmente se interesaba por el área estructural, fue el curso de mecánica de fluidos con el profesor Aldo Tamburrino lo que definió su camino hacia la hidráulica. “Me voló la cabeza. Me cambió completamente la perspectiva, me hizo darme cuenta de que eso era lo que quería hacer”, señala.
De cara al futuro, no proyecta continuar en el Senado una vez finalizado su periodo en 2026, con el objetivo de enfocarse en su formación académica. No obstante, mantiene su interés por seguir vinculada a espacios de participación dentro de la facultad.
Finalmente, hace un llamado a la comunidad estudiantil a involucrarse más allá de lo académico, “es importante informarse y hacerse participe de lo que ocurre en la universidad, para así tener incidencia en las decisiones que se tomen y aportar finalmente a nuestro espacio universitario. Hagamos de este un ambiente ameno, para estudiantes, funcionarios y académicos”.