Memoria histórica

U. de Chile integra a su acervo patrimonial el archivo digital Cantos Cautivos

U. de Chile integra archivo Cantos Cautivos a su acervo patrimonial
.
En la ceremonia realizada el pasado jueves 2 de abril en la Sala Amanda Labarca, la Universidad de Chile concretó la firma de un convenio de donación que integra la plataforma digital Cantos Cautivos.
.
La página web desarrollada en 2016 por la Dra. Katia Chornik, investigadora asociada del Center for Latin American Studies de la Universidad de Cambridge y Hernán Theiler, reúne 168 testimonios de ex prisioneros y prisioneras políticas, recopilados entre 2014 y 2025.
.
Durante la ceremonia, la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Pilar Barba, señaló que esta incorporación se alinea profundamente con la misión del plantel de estudios. “Refuerza nuestro compromiso con la memoria, los derechos humanos y el acceso público al conocimiento".
.
Fernanda Vera destacó que “esta recepción amplía el espectro de las posibilidades que tienen los espacios patrimoniales para crecer y construir significados para las comunidades".
.
Katia Chornik señaló que el proyecto contribuye a la memoria histórica mediante su orientación educativa y su proyección internacional. “Cantos Cautivos es una plataforma bilingüe que, si bien se centra en Chile, aborda temas y contenidos que dialogan con experiencias históricas de otras regiones".
.
Con la firma de este convenio, la Universidad de Chile reafirma su compromiso institucional con la preservación de la memoria histórica, los derechos humanos y la democratización del conocimiento.

En la ceremonia realizada el pasado jueves 2 de abril en la Sala Amanda Labarca, la Universidad de Chile concretó la firma de un convenio de donación que integra la plataforma digital Cantos Cautivos a su Archivo Central Andrés Bello. La actividad impulsada por la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones (VEXCOM) formaliza el traspaso de este valioso acervo documental asegurando su preservación y acceso a la ciudadanía. 

La página web desarrollada en 2016 por la Dra. Katia Chornik, investigadora asociada del Center for Latin American Studies de la Universidad de Cambridge, y Hernán Theiler, reúne 168 testimonios de ex prisioneros y prisioneras políticas, recopilados entre 2014 y 2025, que dan cuenta de experiencias musicales en contextos de cautiverio durante la dictadura militar en Chile (1973-1990). Su futura adhesión a la web institucional Uchile.cl amplía el alcance y la difusión de este conjunto.

Durante la ceremonia, la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Pilar Barba, señaló que esta incorporación se alinea profundamente con la misión del plantel de estudios. “Refuerza nuestro compromiso con la memoria, los derechos humanos y el acceso público al conocimiento. Esta iniciativa nos permite resguardar no solo un archivo digital de alto valor patrimonial, sino que también lo pone a disposición de la ciudadanía, permitiendo que las personas, estudiantes y académicos conozcan y reflexionen sobre estas experiencias”.

Asimismo, Pilar Barba destacó que Cantos Cautivos es el primer archivo nativo digital que ingresa al Archivo Central Andrés Bello. “Recibir este acervo plantea nuevas preguntas y nos permite actualizar nuestros procesos, invitándonos a pensar con categorías distintas qué significa preservar, dar acceso y gestionar el patrimonio en el mundo de hoy. Estamos dispuestos a asumir este desafío, porque creemos que las instituciones vivas son aquellas que aprenden a moverse con su época sin perder la profundidad de su misión.”

Un archivo digital para la memoria y derechos humanos

Reconocida como “un archivo digital extraordinario” por el crítico musical Alex Ross de The New Yorker, la plataforma Cantos Cautivos evidencia el papel que tuvo la música en recintos de detención política durante la dictadura militar. Los testimonios recopilados revelan que la música fue una herramienta que fortaleció la resistencia y el sentido de comunidad. Por otro lado, también fue utilizada como mecanismo de represión y tortura por agentes del Estado.

El origen de este valioso proyecto se remonta a fines de 2013, cuando Chornik colaboró con el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (MMDH) en “Memorias de Exilio”, su primera iniciativa de recopilación en línea. A partir de esa experiencia, propuso desarrollar una plataforma similar centrada en la música y la prisión política. La primera versión de Cantos Cautivos fue lanzada en 2015 en colaboración con el museo. Posteriormente, el proyecto continuó de forma independiente durante una década, con un nuevo sitio web desarrollado entre 2016 y 2017. 

Desde esa fecha hasta mediados de 2025 se recopilaron 168 testimonios, de los cuales 40 corresponden a obras musicales creadas en prisión, mientras que otras 12 son composiciones cuyas letras fueron escritas o modificadas en cautiverio sobre música preexistente. Además de este registro, la plataforma también documenta experiencias individuales y colectivas, contribuyendo a la construcción de la memoria histórica y el debate sobre los derechos humanos en Chile y el mundo.

Durante la ceremonia, la investigadora destacó también el carácter territorial y transnacional del proyecto, que durante una década reunió testimonios de distintas regiones de Chile y el extranjero, incorporando experiencias vinculadas a 41 recintos de detención política, centros clandestinos de tortura y cárceles, además de contener repertorios provenientes de 19 países. 

En este sentido, Katia Chornik señaló que el proyecto contribuye a la memoria histórica mediante su orientación educativa y su proyección internacional. “Cantos Cautivos es una plataforma bilingüe (español e inglés) que, si bien se centra en Chile, aborda temas y contenidos que dialogan con experiencias históricas de otras regiones, lo que abre posibilidades de adaptación y aplicación en contextos latinoamericanos y globales, ampliando así el alcance del aprendizaje colectivo. Al ser un proyecto digital y de acceso abierto, permite que testimonios sobre la prisión política en Chile sean consultados desde distintos territorios y generaciones. Asimismo, facilita la difusión y circulación de la memoria histórica, especialmente en un contexto donde muchos ex recintos de detención han sido destruidos o no son accesibles al público”.

Asimismo, Fernanda Vera, directora del Archivo Central Andrés Bello, destacó que “esta recepción amplía el espectro de las posibilidades que tienen los espacios patrimoniales para crecer y construir significados para las comunidades. Este archivo en particular es relevante debido a que son las propias personas que vivieron situaciones de tortura en dictadura quienes aportan sus testimonios y comparten los repertorios que les ayudaron a superar esos difíciles momentos, demostrando de esta forma cómo la música fue una herramienta poderosa para enfrentar el dolor”.

 Durante la actividad, las autoridades también destacaron el reconocimiento internacional del trabajo académico de Katia Chornik. Su libro Music and Political Imprisonment in Pinochet's Chile, publicado por Oxford University Press con el prólogo de la expresidenta Michelle Bachelet, fue galardonado por la Latin American Studies Association (LASA) con el premio al Mejor Libro en Humanidades (sección Estudios del Cono Sur) y, además, recibió una mención honrosa en la categoría Historia Reciente y Memoria. 

Un hito para el patrimonio universitario digital

Con la firma de este convenio, la Universidad de Chile reafirma su compromiso institucional con la preservación de la memoria histórica, los derechos humanos y la democratización del conocimiento. Asimismo, la incorporación de Cantos Cautivos al Archivo Central Andrés Bello marca un avance significativo en la gestión de archivos nativos digitales en la institución y establece un precedente en la preservación, acceso y difusión de sus colecciones.

“A partir de la recepción de Cantos Cautivos, la Universidad de Chile demuestra su capacidad de ampliar la perspectiva en torno a aquello que tiene interés patrimonial para la institución y también para el país, pero a su vez refleja el cambio a nuevas formas de comunicación y significación en la era digital y cómo la Universidad y el Archivo se adaptan a estos nuevos tiempos, a la vez que se preserva la memoria”, concluyó Fernanda Vera.