El volumen editado y creado por la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) se desarrolló, en conjunto con la Unidad de Cultura, Memoria y Derechos Humanos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, y la Cátedra de Derechos Humanos de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile.
Durante la ceremonia, se destacó el trabajo de recopilación, edición e ilustración del libro y su aporte a la reconstrucción de memorias históricas, a través de relatos, fotografías, cartas, ilustraciones y testimonios que permitieron relevar las trayectorias de vida de niñas, adolescentes y mujeres que fueron víctimas de la violencia estatal durante el periodo dictatorial.
La jornada contempló diversas intervenciones, tanto artísticas como de debate y conversación, como la participación musical de la cantautora y música chilena Charo Cofré, integrante del movimiento musical “Nueva Canción Chilena”, e intérprete y compositora de música infantil. Su repertorio de canciones acompañaron el homenaje a las mujeres ejecutadas políticas.
Asimismo, se realizó una instancia de comentarios a cargo de especialistas en derechos humanos, quienes abordaron el valor del libro como una herramienta para la memoria, la educación y la justicia. En la instancia participaron Karinna Fernández, abogada de derechos humanos, con logros en causas ante la Corte Internacional de Derechos Humanos; Claudio Nash, coordinador académico de la Cátedra de Derechos Humanos de la Universidad de Chile; y Francia Jamett, encargada Nacional de la Unidad de Cultura, Memoria y Derechos Humanos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
Para la presidenta de AFEP y ganadora de la primera Medalla Derechos Humanos y Democracia otorgada por la Universidad de Chile, Alicia Lira, y la organización que precede, la presentación del escrito “es un homenaje a ellas, porque ellas resistieron en la dictadura civil-militar, porque ellas entregaron su juventud, su alegría a una lucha por resistir el terrorismo de Estado en nuestro país”.
La encargada nacional de la Unidad de Cultura, Memoria y Derechos Humanos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francia Jamett, destacó el valor de la colaboración institucional en este proyecto. "Para mí el lanzamiento de este libro significa, en primer lugar, cumplir con las obligaciones que nos compete como sector público, como Estado, desde el rol de las culturas y las artes a las reparaciones simbólicas y colectivas de reconocer los hechos, la gravedad de los mismos y las violaciones de derechos humanos perpetradas durante el periodo dictatorial".
Asimismo, Jamett resaltó que la obra es el resultado de un proceso de cocreación que involucró a familiares directos de las víctimas y equipos profesionales, definiéndolo como "un trabajo de mujeres para mujeres" que permite dignificar a las víctimas y asegurar que su memoria permanezca viva para las futuras generaciones.
El coordinador académico de la Cátedra de Derechos Humanos, Claudio Nash, se refirió al compromiso de la U. de Chile con la memoria histórica del país y los derechos fundamentales. “Al haber sufrido directamente la intervención y la ejecución de sus estudiantes, académicas y funcionarias, la Universidad asume la tarea de desmantelar el silencio que ha rodeado estos crímenes. Este libro es un acto de memoria política y reparación simbólica. Permite a la Universidad difundir el conocimiento nacido de las organizaciones de víctimas, como la AFEP, y reafirmar que la dignidad humana es el límite infranqueable de cualquier poder político, especialmente en momentos de cambio de mando o alternancia democrática”.
Asimismo, Nash abordó los aportes y contribuciones del libro al desarrollo de la sociedad y los derechos humanos. “El libro desmonta la narrativa que reducía a las mujeres a víctimas pasivas o "acompañantes", reivindicándolas como militantes, dirigentas y arquitectas de la resistencia democrática. Aporta evidencia sobre cómo la dictadura utilizó el cuerpo de las mujeres como campo de castigo, confirmando que la violencia estatal no es neutra y que la violencia sexual fue una práctica sistemática. Funciona como una advertencia estratégica frente al resurgimiento de autoritarismos. Al denunciar que la impunidad del pasado debilita la prevención de violaciones actuales (como las ocurridas en 2019-2020), el libro es una herramienta jurídica y ética para exigir que el Estado cumpla su obligación de investigar, sancionar y reparar”.
El lanzamiento concluyó con un reconocimiento a las familias, organizaciones y equipos que hicieron posible la publicación, reafirmando el compromiso de la U. de Chile con la igualdad de género, promoviendo el diálogo y la reflexión en torno a los derechos humanos de las niñas, adolescentes y mujeres en Chile.