La profesora Bárbara Casas Atala se incorporó el 1° de abril a la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile. Actualmente, forma parte del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular. Uno de sus desafíos es realizar docencia en contenidos de Biología Molecular, labor que comparte con el profesor Roberto Munita.
Bárbara es licenciada en Bioquímica por la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile. Además, es Magíster en Bioquímica Clínica en la misma unidad académica. “Mi tesis de Magíster en Bioquímica Clínica consistió en el estudio de biomarcadores en carcinoma basocelular, un tipo de cáncer cutáneo. Tuve la oportunidad de realizar una pasantía en el laboratorio del Dr. Brandon Wainwright, de la Universidad de Queensland, en Australia, gracias a una beca de la VID [Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo]”, agrega.
Posteriormente, la profesora Casas realizó un Doctorado en Ciencias con mención en Biología Molecular, Celular y Neurociencias en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, con una tesis guiada por la Prof. Verónica Palma, que abordó el uso de células pluripotentes inducidas para estudiar las alteraciones neurovasculares en la esquizofrenia. “Esta tesis implicó varias estadías en Río de Janeiro, Brasil, en el laboratorio del Dr. Stevens Rehen”, puntualiza. Asimismo, cursó un postdoctorado en la Universidad Andrés Bello, patrocinado por el Dr. Martín Montecino, a quien agradece toda su formación en el área de epigenética.
Su línea de investigación consiste en el estudio de las alteraciones epigenéticas en la esquizofrenia, modelada con células pluripotentes inducidas. “Buscamos encontrar marcas específicas de la enfermedad a través de su resistencia a la reprogramación celular. Actualmente, estamos en proceso de acondicionar un espacio de laboratorio para poder llevar a cabo esta investigación”, explica.
Bárbara es oriunda de Santiago. Aunque sus padres son de la Patagonia, declara tener algo de “ese calorcito sureño en mi corazón”. Egresada de cuarto medio del Liceo Carmela Carvajal de Prat, encontró en la bioquímica una fuente inagotable de conocimiento. “Desde muy pequeña siempre me ha interesado saber más cosas. Vengo de una familia en la que se está constantemente estudiando cosas nuevas, conversando, analizando y discutiendo. La investigación en ciencia permite eso: embarcarse en el estudio de algo hasta lo más profundo que tu cerebro permita, crear hipótesis y armar historias”, relata. Desde que era estudiante de pregrado, ha estado vinculada a la docencia. Primero como ayudante alumna y luego como profesora, confiesa que disfruta poder compartir la pasión por el conocimiento.
Además de su trabajo como académica e investigadora, Bárbara es madre de Gustavo, de 10 años, y Eloísa, de 6. “Los tuve a ambos durante el doctorado (el primer y el último año). Son siempre el motor de mi trabajo consciente y dedicado, y también mi recompensa al final del día”, admite con orgullo.
Incorporarse como académica a la Facultad significa para Bárbara formar parte de una comunidad que cultiva el saber desde la curiosidad y la excelencia. “En el mundo actual, donde estos conceptos parecen ir perdiendo su valor, significa ser parte de una especie de resistencia. Espero poder contribuir desde mi experiencia y mi saber a ampliar el conocimiento de los estudiantes, así como también al quehacer de mis colegas. Por supuesto, espero estar a la altura de las exigencias de mi cargo”, reflexiona sobre este retorno a su alma mater.