Esta iniciativa tuvo lugar en el marco de una visita realizada por la máxima autoridad institucional al plantel chino, organizada en conjunto entre las direcciones de Relaciones Internacionales de ambas casas de estudios. Según explicó el doctor O’Ryan, este acuerdo en primera instancia apunta a generar avances en el ámbito de la cirugía urológica, en conjunto con el equipo académico de la Facultad de Medicina en Clínica MEDS, pero también al desarrollo de un centro conjunto de formación médica; al intercambio estudiantil de pre y postgrado, así como al establecimiento de visitas académicas; a proyectos de investigación colaborativa y a la organización bipartita de congresos y seminarios.
“Yo diría que uno de los mensajes más importantes que traigo de un país que en el desarrollo de su institución universitaria está avanzando con mayor fuerza que nosotros, fundamentalmente porque el Estado pone a su disposición una cantidad significativa de recursos, es la importancia de la modernización, que ellos están logrando gracias a sus reformas y apertura al mundo”, señaló el doctor O’Ryan, luego de su visita a GMU. Destacó también el férreo compromiso de sus 16 hospitales públicos afiliados, manifestado con la presencia de seis directores en las reuniones conjuntas de alto nivel, para avanzar juntos con dicha universidad, para el mejor desarrollo de la investigación biomédica y clínica y en formación, mirando el beneficio del país y su gente.
El programa de su visita incluyó conocer el primer hospital afiliado a la Guangzhou Medical University, institución de primer nivel especializada en enfermedades respiratorias, incluida la atención de la tuberculosis (TB), y vinculada al Centro de Datos de Enfermedades Respiratorias; luego, un tour por el campus universitario, una reunión con el Centro de Formación Médica en el Extranjero, un centro privado de diagnóstico con impacto en la región y, por último, recorrer el Hospital Universitario de Medicina Tradicional China de Guangzhou.
Horizontes para adoptar
De esta forma, se pudo imponer del uso de tecnologías para el apoyo de la gestión académica y administrativa universitaria, como la inclusión de pantallas touch en los hospitales o en la propia facultad. En el caso de los pacientes, para saber dónde dirigirse, con qué médicos se van a reunir, para acceder al currículum del médico que lo va a atender, entre otras cosas: hay mucha información disponible para los usuarios en los centros clínicos que visitamos. Y en el ámbito universitario, se usan las pantallas en materias como la simulación, el uso de megadatos y aspectos de organización y administración de aulas. Por ejemplo, todas las salas de clases tienen un visor facial a la entrada que permite que alumnos y profesores se registren al ingresar, lo cual permite ver quién está para sus clases o estudiando utilizando los recursos disponibles en otro momento, y queda registrado entonces cuántas horas académicas está dedicando ese estudiante a la asignatura, ya sea en actividades lectivas o cuando va por su cuenta”.
Otro tema que el doctor O’Ryan destaca de lo que ofrece GMU a sus estudiantes son los avances en el ámbito de la simulación. “Esta es una universidad que tiene 2.000 estudiantes nuevos al año; y para ellos cuentan con hospitales de simulación para los estudiantes en sus primeros años de formación. Por ejemplo, tienen al menos una decena de salas de ocho camas, con maniquíes de diferentes tipos, para las que disponen a dos o tres estudiantes y en toda la sala puede haber uno o dos profesores. Y eso puede ser muy importante frente a la dificultad de acceso de los estudiantes a los pacientes reales. El poder acceder a salas simuladas de pediatría, de adultos, geriátricas, de urgencias, pabellones quirúrgicos, entre otros, y todas ellas con objetivos y protocolos de trabajo establecido, lleva a pensar que, en ese ámbito, donde nosotros también hemos tenido desarrollos, tenemos que avanzar de manera más acelerada”. De hecho, añade, “cuentan con maniquíes de alta fidelidad, pero también con pacientes simulados mediante pantallas, los que recrean a diferentes tipos de personas, frente a los cuales los estudiantes pueden hacer preguntas para aprender a hacer anamnesis e interrelación con el paciente y obtener respuestas”.
Además, el decano destaca el uso de megadatos expuesto en el Centro de Datos de Enfermedades Respiratorias de Guangzhou: “al entrar en una sala se puede ver en pantalla gigante donde están sumando todos los datos que obtienen, minuto a minuto, segundo a segundo, de 200 hospitales de la región que tienen de ese tipo de pacientes. Es una cantidad de datos impresionante, autorizada por los respectivos comités de ética, con fichas comunes, y que pueden obtener esos datos para usarlos en diversos estudios clínicos también, tanto para la generación de conocimiento como para estudios con la industria. Ahí lo que uno ve es que la información es poder; nosotros estamos trabajando acá con académicos de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas para usar muy bien los datos chilenos que estén en la base de políticas públicas de alto impacto, como pasó con la vacunación contra el Covid y, desde hace dos años, contra el virus sincicial respiratorio. Cabe preguntarse, ¿cómo podemos pasar a tener un centro de megadatos en biomedicina uniendo las áreas de ingeniería y salud, para que efectivamente podamos tener aún mayor impacto del que tenemos ahora? A mí me da orgullo señalar que, con nuestra realidad, logramos publicar en las revistas más importantes del mundo, y que también en China valoran mucho; si pudiéramos tener un centro de datos integrados, sistémicos, con el Ministerio de Salud, con otras instituciones, sería un salto cuántico. Tenemos que mirar hacia allá”.
La modernización a la que se han abocado, destaca el doctor O’Ryan, incluye hasta la medicina tradicional china: “mediante investigación científica, con uso de robótica e incluso de simulación para el aprendizaje de técnicas como la acupuntura o diferentes masajes”. También destacó el avance que representa un enorme centro de procesamiento de muestras que las recibe de más de 40 instituciones de salud de la zona, equipada con tecnología de primer nivel para analizar más de 100.000 muestras diarias, “porque es mucho más eficiente y efectivo en vez de que cada hospital tenga su laboratorio, que un solo centro reciba este material, con todo un protocolo de procesamiento, para que médicos y pacientes tengan los resultados en menos de 24 horas”.
Por ello, el doctor O’Ryan espera que en el marco de este acuerdo se puedan realizar próximamente nuevas visitas en ámbitos específicos; por ejemplo, para que académicos nuestros puedan conocer su centro de simulación, su centro de datos o su desarrollo tecnológico en educación. “Mi idea es que dentro de los próximos años vayan grupos para ver qué de todo eso podemosChina 3
. Tenemos que avanzar mirando hacia esta modernización, que exige infraestructura, tecnología, organización y recursos. Además, me gustaría poner en marcha un plan de visita de estudiantes de la GMU, así como queremos hacerlo con estudiantes de Science Tokio, y que nuestros alumnos también puedan acceder”.
Mirada a la expansión
El profesor Zhao Xingcun, presidente de la Universidad Médica de Guangzhou (GMU), supervisa las colaboraciones académicas internacionales, como el establecimiento de centros de formación médica en el extranjero, y fomenta la cooperación con instituciones como el Instituto del Centenario y la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST). Participa activamente en la expansión global de la GMU, centrándose en la formación e investigación médica.
Entre sus iniciativas clave, destacan la creación del Centro de Formación Médica en el Extranjero de la GMU en Turquía y Kazajistán para la exportación de tecnologías médicas avanzadas. En el ámbito de la colaboración, firmó Memorandos de Entendimiento (MOU) con socios internacionales, incluyendo la HKUST en 2025. En su enfoque prioriza la cooperación internacional, la formación médica y la expansión de la educación médica en Asia, Europa y Sudamérica.