Vulneraciones a los derechos de niños/as bajo tutela estatal fueron problematizados en encuentro internacional

Vulneraciones a derechos de niños bajo tutela estatal

Un emotivo y significativo Coloquio Internacional “Testimonios de las infancias: un abordaje interdisciplinar”, organizado por el Magíster en Estudios Interdisciplinarios en Infancias, se vivió este 13 en el Archivo Nacional y el 14 de abril en el Auditorio Julieta Kirkwood de la Facultad de Ciencias Sociales, pues -entre otras presentaciones- se conocieron de primera fuente testimonios de víctimas que residieron por años en hogares e instituciones dependientes del ex Servicio Nacional de Menores (Sename).

Tal fue el caso de Cristina Palma, quien narró que estuvo en 10 residencias en 17 oportunidades distintas. “Propongo el testimonio como una verdad a exponer por los archivos. La primera vez que entré fue en 1988. No sirve de nada que nos escuchen si después no se hace nada. Creo que el testimonio puede cambiar la realidad del sistema, ocupando un lugar central”. 

Señaló que el informe final que emane de la Comisión Asesora Presidencial que busca esclarecer la verdad de las violaciones a los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes bajo custodia del Estado a través del extinto Servicio Nacional de Menores (Sename), donde participó el académico de la facultad Matías Marchant, será construido sobre la base de sus testimonios. “Yo no sólo estoy asesorando a la Comisión, sino que estoy recordando y reparando”, destacó.

Este no es solo un problema institucional, aclaró, sino que se trata de un relato social. “A mí no me faltó techo, pero nunca me escucharon”. Testimonios como el suyo y el de tantas personas, permiten alzar a las víctimas como productores de conocimiento. “Yo viví cuatro años con mis papás de los 17 que estuve institucionalizada. En las instituciones donde estuve solo veían mi problema social (de origen). Hoy en día tengo la oportunidad de estudiar, soy licenciada en Sociología y eso me ha ayudado mucho”. 

Otro testimonio vívido fue el de José del Carmen, quien estuvo en las residencias de la Fundación Ciudad del Niño. “Cuando digo que ingresé a la Ciudad yo no decidí eso. En mi caso tuve la suerte de tener un papá -a su forma- presente. Durante siete años estuve en el hogar. Cada 15 días, en la Ciudad teníamos derecho de ser ‘hijo de alguien’” cuando se permitían sus visitas.

Planteó que “los orfanatos no son para siempre, la orfandad en cambio quién sabe. Hubo un acontecimiento que cambió todo: la “tía Marta” nos leía un libro y preguntaba qué era lo que entendíamos. Solo podía salir a jugar quien comentaba algo del libro, entonces los “matones” -en términos de quienes ejercían violencia o superioridad física- se hacían pequeños, la voz no les salía. Los “débiles” dejaban de serlo y eran los primeros en salir a jugar, éramos como los ‘matones de la palabra’”. 

Quizás, reflexionó José, el mayor abuso era no tener pasado. “Como decía Cristina los archivos hablaban por uno y hacían tipificar a las víctimas como meros números”. Sin embargo, la poesía le enseñó a resignarse y a expresarse.

Una realidad no muy lejana

Los testimonios anteriores fueron compartidos ante un concurrido Auditorio Julieta Kirkwood que contó previamente con la conferencia magistral de la invitada internacional Claudine Veuillet-Combier, titulada “Traumas infantiles y transmisión psíquica transgeneracional: testificar para evitar que se repitan”. Ella es profesora de psicología clínica y psicopatología en el Laboratorio de Psicología  de la Universidad de Angers (Francia).

La investigadora describió la realidad francesa e internacional, relatando que la ayuda social de la infancia no asegura la correcta protección de los niños y niñas y no siempre se colocan los recursos necesarios para protegerlos, para quienes sus derechos han sido vulnerados. Allí también ha habido un incumplimiento de los derechos del niño y los servicios de protección infantil. 

En el plano político-administrativo, en Francia ha habido una falta de compromiso lo que se ha agravado por la delegación de las funciones del Estado en los departamentos (equivalente a nuestros municipios en Chile), esto ha generado situaciones de crisis. 

“Me parece importante exponer la situación en Francia donde también se constata que el Estado no se compromete a proteger los derechos de los niños”, dijo la profesora. Después de esta reflexión, planteó que esta desprotección y violencia del Estado a niños genera consecuencias psicológicas en ellos. La profesora se refirió a una doble traición hacia las infancias: la primera es parental y la segunda es institucional.

¿Cómo sobrevivir a estas experiencias? La profesora señaló que el niño o la niña va a activar mecanismos de defensa para intentar autodefenderse. Va a desarrollar una especie de anestesia afectiva. Los recuerdos traumáticos funcionan como una bomba que explota con posterioridad con efectos desorganizadores. Cuando se han vivido eventos traumáticos se hace todo lo posible para olvidarlos y por eso, algunos se refugian en el silencio. 

Por su parte, el académico del Magíster en Estudios Interdisciplinarios en Infancias de la Facultad de Ciencias Sociales, Matías Marchant, se refirió a las comisiones de verdad que se han creado. “Es preciso señalar que cuando el Estado separa al niño o niña de su familia ocurre todo un contrasentido y una doble vulneración o como decía la profesora Claudine, una doble traición” El error más grande en este contexto es seguir operando bajo la lógica de la caridad del Estado”. 

Pensar los testimonios de las infancias implica interrogar no solo la experiencia individual, “sino también los entramados sociales, históricos, culturales y políticos que permite repensar el rol de la institución familiar, el ejercicio de la parentalidad y las políticas de Estado con las que se relacionan”, agregó Marchant.

Sesión del 13 de abril en el Archivo Nacional se encuentra disponible en: 

Sesión del 14 de abril en la Facultad de Ciencias Sociales se encuentra disponible en: 

 

Programa de lo que fue el coloquio completo AQUÍ.