Los jueves 23 y 30 de abril, Cineteca realizará un ciclo de cine en el que proyectará obras con nula circulación por salas comerciales durante los últimos años, de autores históricos como Pedro Chaskel, Héctor Ríos, Joris Ivens y Gregory Cohen. La instancia tiene como objetivo la difusión y discusión de este material, como un ejercicio de análisis del cine latinoamericano.
Aunque el principal objetivo sea la discusión del material, cabe destacar que detrás de las proyecciones de estas obras existe un trabajo delicado y exhaustivo por parte de Cineteca de la Universidad de Chile, que logró rescatar obras importantes para el patrimonio cinematográfico.
Sobre las políticas que siguen para priorizar la restauración de material, Luis Horta, coordinador de Cineteca, afirma que “responden puntualmente a la puesta en diálogo del valor histórico del filme con las condiciones físicas de deterioro y urgencia producto de materialidades orgánicas que resultan frágiles por su misma naturaleza. En el caso de los soportes fotoquímicos dependemos de los recursos y las posibilidades de trabajar con retrotecnologías que hemos recuperado en Cineteca, y que permiten restituir un modo de ver propio de la era analógica”.
De esta forma, de acuerdo con el académico, tecnologías, imagen y mediación trabajan en conjunto para la producción de “agentes de cambio y miradas que adquieran capacidades de tomar posiciones críticas sobre nuestras distintas realidades”, señala.
El rescate del patrimonio
La película Aborto (1965), de Pedro Chaskel, es la primera que se proyectará en el ciclo “Joyas del archivo universitario” el jueves 23 de abril en Plataforma Cultural. Este film se restauró desde los negativos originales, con técnicas de digitalización complejas, proceso en el que apoyó la Dirección de Creación Artística (DICREA).
“Aborto había sido exhibida anteriormente en versiones de video en baja calidad de imagen y, sobre todo, sonido, que hacían inentendible el real sentido de la obra. En este caso, trabajamos sobre los negativos que recuperamos tras el allanamiento que se hizo a la Universidad y la clausura de Cineteca en 1976. Cabe destacar que aún existen otros materiales circulando en malas condiciones o que fueron usurpados de nuestra institución”, señala Luis Horta, coordinador de la Cineteca.
Además, obtuvieron una nueva copia en 35 mm, que otorga la visualidad original del film, detalle particularmente importante en el cuidado y la difusión del patrimonio para las nuevas generaciones.
Carnet de viaje (1961) tuvo su estreno nacional gracias a la gestión de la Cineteca de la Universidad de Chile en el año 1962, cuando Joris Ivens, director del film, visitó nuestra Casa de Estudios como profesor invitado. En esa ocasión, Ivens donó gran parte de su filmografía. Esta película, que se proyectará el jueves 23 de abril en Plataforma Cultural, es una de las pocas copias originales que existen del film y, en palabras de Luis Horta, su exhibición es “una experiencia que equivale a ver una obra de arte que, por sus condiciones, no puede exponerse habitualmente”.
Y agrega: “Se trata de copias únicas en 35 mm que fueron donadas por el propio Joris Ivens, cuando vino invitado por la Secretaría General de la Universidad de Chile en los años 60, a dictar clases y filmar una película, quedando ellas en resguardo de la Cineteca de la Universidad de Chile”.
“Ivens es considerado uno de los grandes maestros del cine mundial, y tenerlo en la Universidad en 1962 da cuenta del rol que esta institución históricamente ha cumplido en el desarrollo de la cultura, apoyando una reflexión profunda sobre la memoria, la historia y la necesidad de vivir la experiencia como una forma de hacer cultura”, puntualiza el coordinador de Cineteca.
Asimismo, agrega que Ivens debe ser uno de los cineastas más reconocidos a nivel mundial, “poseedor de un estilo de cine ensayo pionero y que hizo escuela hasta hoy. Estas películas quedaron en un estado de vulneración tras el golpe de Estado y pudieron recuperarse recién en el año 2008, para lo cual desarrollamos procesos de conservación preventiva con tecnologías digitales de esos años, que ya quedaron obsoletas y las hemos renovado a partir de las condiciones actuales en los laboratorios de Cineteca”.
El cine histórico, comenta Horta, no es rentable desde lo económico, pero sí es muy importante en los procesos de configuración de la mirada de nuestro presente. En ese sentido, el ciclo “Joyas del archivo universitario” es un hito técnico y artístico, e invita al público no solo a ver cine, sino a presenciar el rescate histórico.
Una historia del cine alternativa
“El cine de Gregory Cohen es poco abordado en la historiografía clásica del cine chileno, precisamente porque no ha sido suficientemente exhibido”, dice Valentina Ávila, encargada de Mediación y Públicos de la Cineteca de la Universidad de Chile. Justamente, la jornada del jueves 30 de abril estará dedicada completamente a este director, buscando rescatar esa historia del cine alternativo que no se masifica.
Sueños y misterios subterráneos (2004) es un film vanguardista con elementos del teatro absurdo, que muestra una visión delirante sobre el Metro de Santiago. “Es muy interesante la forma en que se mezcla el registro de un proceso local significativo -como lo es la creación de una nueva línea del Metro, acompañado de su respectivo ideal de modernización urbana- con una ficción que lleva esa situación al absurdo, a la comedia o al drama”, comenta Ávila.
La espera (2001), film de Cohen y Claudio Sapiaín, narra tres historias a la vez, con personajes que se relacionan a través de conflictos. Sin embargo, el cortometraje presenta situaciones que nunca se explican del todo. “El cine de Cohen es, en cierto sentido, bastante anómalo. No es un cine que se pueda encasillar directamente en un género o en un solo tipo de narración”, explica Ávila.
El cine de Cohen dialoga con el cine del resto de autores presentados el jueves 23 de abril, pues todos tienen algo en común: la experimentación formal. Aborto es la primera película neorrealista chilena, escapándose de la línea documental clásica y agregando escenas ficcionadas. Érase una vez, de Pedro Chaskel y Héctor Ríos, es la primera película de animación chilena, hecha con dibujos de Vittorio di Girólamo, utilizando una narración poética para contar una historia que establece un contraste entre la poesía y el poder.
En ese sentido, todas las obras dialogan desde su propio estilo y punto de vista, pero se asemejan en cuanto a la experimentación formal que plantean, tanto para la época como para un relato transgresor, que se escapa de la lógica mercantil e industrial.
Cine y comunidad
El CineClub de la Universidad de Chile fue fundado en 1954, como una oportunidad para abrir el cine a la comunidad. Desde entonces, se han encargado de hacer que la comunidad tenga experiencias únicas con el cine, proyectando obras nacionales, latinoamericanas y del resto del mundo.
Las proyecciones de los días 23 y 30 de abril en Plataforma Cultural del campus Juan Gómez Millas no son al azar. “Uno de los criterios principales es seleccionar obras, filmografías y/o autores que no sean demasiado conocidos o difundidos”, señala Valentina. El ciclo “Joyas del archivo universitario” representa una cuidadosa selección y un proceso curatorial que aportan en términos culturales, educativos, artísticos, científicos y políticos, entre otros.
En tanto, Ávila indica: “Las funciones de este ciclo contarán con una presentación que servirá como puesta en contexto de las obras a revisar, incluyendo aspectos históricos, culturales y artísticos, así como también una introducción a cómo estos materiales han sido inspeccionados, restaurados -según el caso- y resguardados en las bóvedas de Cineteca. Consideramos que es relevante exponer de forma clara para el público no solo elementos que constituyen el contenido de las obras, sino también lo que implica que sean conservadas en nuestra Cineteca: por qué es importante, por qué están en riesgo si no se mantienen bajo ciertas condiciones específicas dada su naturaleza orgánica, y por qué su conservación y puesta en acceso resulta relevante desde un punto de vista educativo”.
La restauración, conservación y digitalización de estas películas históricas son de completa responsabilidad de la Cineteca de la Universidad de Chile, por eso también entienden que es su responsabilidad acercarlas a la comunidad. “Para Cineteca es muy valioso tener la oportunidad de realizar una proyección en 35 mm de sus archivos. Para el público esto representa una experiencia de visionado totalmente distinta a lo que están acostumbrados a ver y, por supuesto, es prácticamente irreproducible en el contexto de ver cine en formatos más caseros”, finaliza la mediadora de Cineteca, Valentina Ávila.