En Bruselas, Bélgica:

Profesores del DAV realizan residencia artística centrada en la vida comunitaria y el grabado experimental

Profesores del DAV realizan residencia artística en Bruselas, Bélgica

Los profesores del Departamento de Artes Visuales (DAV) de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, Carlos Gómez y Sebastián Robles, participaron recientemente en una residencia artística desarrollada en el Musée de la Cité de l'Amitié (MUDLA) en Bruselas, Bélgica. La instancia, que se extendió desde el 16 de febrero hasta el 1 de marzo de 2026, contó además con la colaboración de las artistas Consuelo Zamorano y María Jesús Schultz, integrando un equipo multidisciplinario enfocado en áreas como la investigación, las artes mediales y el grabado.

El proyecto surgió a partir de una invitación de Cristian Valenzuela, director del MUDLA, y la curadora Louise Mestrallet, quienes propusieron como pie forzado la realización de un trabajo de sitio específico que considerara la historia y la convivencia de la Cité de l'Amitié. Este complejo arquitectónico, diseñado originalmente como una experiencia piloto de vivienda social inclusiva entre 1969 y 1978, propone un modelo de integración entre personas con y sin movilidad reducida, articulando vida cotidiana y comunidad.

Sobre la motivación para participar en este contexto, el profesor Carlos Gómez explicó: "Decidimos responder a este llamado principalmente por la dimensión reflexiva que implica desarrollar una acción en un barrio como la Cité de l’Amitié. Se trata de un contexto que, desde su origen, se configura a contrapelo de la noción tradicional de barrio, al estar fundado sobre un fuerte sentido de inclusión y convivencia. Nos interesaba precisamente no apelar a lo autoral ni a la producción de obras individuales, sino situarnos en un espacio de diálogo con las y los habitantes del barrio, en el que la experiencia compartida y el contexto fueran el eje".

Durante la estadía, el proceso creativo se dividió en una etapa de reconocimiento territorial y otra de producción experimental. En la primera fase, el equipo participó en diversas actividades comunitarias periódicas, destacando la preparación de un charquicán de cochayuyo como una herramienta crucial para generar confianza y cercanía con los vecinos. Este vínculo permitió recolectar registros audiovisuales, sonoros y objetos hallados que posteriormente nutrieron la muestra.

En términos formales, el colectivo empleó técnicas de frottage e impronta para capturar las superficies, señaléticas y relieves característicos del lugar, además de producir serigrafías basadas en la numeración y la paleta de colores de las torres del complejo. La exposición final, inaugurada el 28 de febrero, presentó estos procesos distribuidos en salas que incluyeron dípicos de frottages de los cuatro sectores del barrio, improntas de cuerpos integrados al paisaje y piezas de videoarte.

Al reflexionar sobre el impacto de la experiencia en términos de comunicación, el profesor Sebastián Robles destacó: "Si bien no posicionamos una temática en particular, la residencia y la convivencia con los habitantes de Cité nos llevó a pensar esta apertura de procesos experimentales como el resultado de un ejercicio de resistencia comunitaria, considerando las actividades culinarias, los medios gráficos, sonoros y audiovisuales como medios universales para la comunicación y el encuentro entre personas".

Finalmente, el equipo abordó la "brecha idiomática" presente en un barrio donde conviven múltiples lenguas como el francés, flamenco, ruso y chino, entre otros. Esta diversidad permitió observar que existen muchas formas de dialogar que no descansan necesariamente en las palabras, propiciando acciones que permiten habitar desde otro lugar comunicativo.