Jorge Egger Roa, egresado de Ingeniería Civil con mención en Estructuras, Construcción y Geotecnia, ha construido en pocos años una trayectoria marcada por la exploración profesional, la investigación y la proyección internacional. Titulado en junio de 2020, hoy trabaja en la oficina del Reino Unido de Skidmore, Owings & Merrill (SOM), firma reconocida mundialmente por participar en proyectos emblemáticos como el Burj Khalifa, y reside desde hace más de tres años en Londres.
Su paso por Beauchef fue una experiencia decisiva no solo en lo académico, sino también en lo humano. Destaca que la universidad le entregó las herramientas para enfrentarse a la industria en sus primeras experiencias laborales, además de amistades que mantiene hasta hoy. Entre los cursos y profesores que más marcaron su formación menciona asignaturas como Dinámica de Estructuras y Análisis Estructural, y recuerda especialmente el curso Dinámica Avanzada de Estructuras con el profesor Rubén Boroschek, instancia que le permitió vincular de forma más directa la teoría con el ejercicio profesional. También valora el curso Ética Profesional de la Ingeniería, que le permitió reflexionar sobre el rol histórico y social de la ingeniería en Chile.
Durante su etapa universitaria, Jorge complementó la formación académica con ayudantías, prácticas, investigación y participación en otras actividades. Fue ayudante de Cálculo Avanzado y Aplicaciones, realizó más prácticas de las exigidas con el objetivo de adquirir experiencia temprana, y desarrolló su tesis en torno al acero de alta resistencia bajo fatiga a ciclo bajo utilizado en el Puente Chacao. Más adelante colaboró también en investigaciones sobre muros y losas de hormigón armado con mallas electrosoldadas dúctiles. Estas experiencias con los profesores Fabian Rojas y Leonardo Massone fueron claves para despertar su interés por la investigación aplicada.
Su egreso coincidió con uno de los momentos más complejos para el mercado laboral reciente: la pandemia. Jorge recuerda que el cierre o detención de numerosos proyectos de construcción en 2020 dificultó fuertemente la inserción de su generación, al punto de que un contrato que ya tenía acordado se cayó pocos días después del inicio de la cuarentena. Finalmente, logró abrirse paso en proyectos portuarios, comenzando como ingeniero estructural en Puerto Punta Chungo en Los Vilos. Lejos de quedarse en una sola línea de desarrollo, optó por explorar distintas dimensiones de la ingeniería civil para identificar el camino profesional que quería seguir a largo plazo. Esa primera etapa fue seguida por experiencias laborales en distintas áreas de su especialidad, desempeñándose como estructural, geotécnico y constructor. El objetivo era explorar las especialidades que definirían los siguientes años laborales.
Trabajó también en Puerto Patillos, al sur de Iquique, mientras paralelamente colaboraba con el Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile y con NFA Ingeniería, donde en este último ayudó a levantar un departamento de Investigación y Desarrollo que articuló trabajo con académicos de diversas universidades chilenas. Ese recorrido, concentrado en apenas dos años, fue el impulso para postular a una maestría en Ingeniería Sísmica en el Imperial College London.
Tras completar sus estudios de postgrado en Inglaterra, se incorporó a Swanton Consulting, consultora londinense, donde participó en proyectos vinculados al diseño de sistemas de puntales, conexiones y retenciones de fachadas. Después de un año y medio de experiencia en ese contexto, dio un nuevo salto al incorporarse a SOM, firma en la que hoy desarrolla labores de diseño y cálculo estructural.
Aunque valora altamente la preparación técnica recibida en Beauchef, también identifica brechas que considera relevantes para la formación de futuros ingenieros. Entre ellas, menciona una enseñanza más profunda de softwares de modelación BIM, así como una mayor formación en habilidades blandas. A su juicio, esos aprendizajes son fundamentales una vez que se ingresa al mundo laboral, donde no basta con dominar lo técnico.
Mirando su recorrido, Jorge sostiene que cada trayectoria tiene su propio ritmo y que no existe una única forma correcta de avanzar profesionalmente. En ese sentido, plantea que lo importante es hacer las cosas bien, con planificación y persistencia.
A quienes hoy estudian ingeniería, les recomienda disfrutar la etapa universitaria, aprovechar la flexibilidad que ofrece y cuidar las relaciones con sus compañeros, recordando que el mundo profesional es más pequeño de lo que parece. También deja un mensaje final para las nuevas generaciones: reprobar uno o más ramos no define el valor de una persona ni determina su futuro profesional.