El boletín Inferencias nació de una necesidad clara: llenar un vacío comunicacional y académico dentro del Programa de Bioestadística. Según relata el profesor Mauricio Fuentes, la idea germinó antes de la pandemia, inspirada por el profesor Yuri Carvajal con el fin de crear un espacio para "plantear discusiones estadísticas y también difundir lo que se hace en el programa".
Desde su primer número en 2021, el objetivo ha sido "contribuir con un pequeño grano de arena a la alfabetización estadística mediante algunas reflexiones, discusiones, artículos, reseñas y notas de parte de nuestro equipo académico". Esta misión no solo busca mostrar el trabajo técnico, sino también "lo que pensamos, así como aportar en aquello que realizamos todos los días: enseñar Bioestadística".
A lo largo de estos cinco años, la publicación ha mantenido una libertad temática que le permite transitar por diversos problemas de salud pública, siempre bajo el rigor de la estadística. La evolución más notable ha sido su profesionalización digital, pasando de una versión web básica a estar alojada en el portal de libros y revistas del SISIB de la Universidad de Chile. Para el profesor Fuentes, la clave del impacto de Inferencias radica en que los artículos "no están escritos en un lenguaje excesivamente técnico o académico", lo que ha permitido una "buena acogida en círculos que exceden los exclusivamente estadísticos".
Colaboración académica y el impacto de la bioestadística en la realidad social
El cuerpo de colaboradores de Inferencias refleja la riqueza intelectual de la Escuela. Entre las contribuciones más destacadas se encuentran las reflexiones de Sandra Flores y Marcela Ferrer sobre "Big data y Open data en pandemia" , el análisis de Felipe Medina sobre el "diálogo imaginario sobre la multiplicidad de las pruebas estadísticas o el problema de cero casos" , y las revisiones técnicas de Andrea Canals y Rodrigo Villegas sobre el "software jamovi" y el "modelo lineal generalizado de la familia Tweedie". Asimismo, resaltan los "contundentes ensayos bayesianos de Mauricio Canals" , la revisión de Karla Yohannessen sobre "confundentes y modificadores de efecto" y la mirada de Nicolás Silva sobre la "representatividad de los servidores públicos".
La publicación también ha servido como un homenaje permanente al conocimiento, incluyendo el trabajo de la recordada Macarena Valdés sobre "actividad humana, cambio climático y salud planetaria". En una veta más personal y conmemorativa, Fuentes destaca su propio artículo "A 50 años del Golpe de Estado en Chile: estadísticas que duelen".
El alcance del boletín se extiende gracias a colaboraciones externas como Romina Brignardello (U. McMaster), Francisca Calderón (USACH), Eduardo Alarcón (UC), Carlos Henríquez (U. de Valparaíso) y el propio Yuri Carvajal.
También destacan las publicaciones de estudiantes y exestudiantes, como José Antonio Ruiz Tagle, Cristian Flores y Rodolfo Tasso, y las realizadas por el grupo de Ciencia de Datos para la Salud Pública. Asimismo, la reciente incorporación de resúmenes de tesis de Magíster en Bioestadística y las reseñas de libros de la sección Rincón de lectura, hacen del boletín un material variado en su contenido.
Finalmente, para el profesor Fuentes, el futuro siempre es desafiante. Al ser una publicación gestionada "a pulso", el reto principal es "mantener su frecuencia de tres números al año", y a la vez espera que "nuevos liderazgos puedan llevar al boletín a un nuevo nivel" para seguir conectando con sus lectores.