Vocación, esfuerzo y formación continua

Nuevos pediatras y cirujanos infantiles para Chile

Nuevos pediatras y cirujanos infantiles para Chile
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La ceremonia convocó a autoridades universitarias, académicos, docentes, funcionarios, alumnos, familiares y amigos de las y los egresados del Departamento de Pediatría y Cirugía Infantil Sur.
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La doctora Ulrike Kemmerling, directora Académica de la FMUCH.
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El doctor Rodolfo Villena, director del Departamento de Pediatría y Cirugía Infantilm Sur.
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La doctora María Elisa Nalegach, directora del Hospital Exequiel González Cortés.
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La doctora María Jesús Naliz, representante de los becados de Cirugía Infantil que aún continúan en formación.
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La doctora Sofía Guzmán, representante de los becados del programa de Pediatría que aún no egresan.
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La doctora Gabriela Zabala, única egresada del programa de Cirugía Pediátrica.
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Los doctores Eduardo Ayala y Antonella Osorio, representantes de las y los egresados del programa de Pediatría.
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La doctora Gisela Viveros, vicepresidenta del Colegio Médico de Santiago.
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Fueron 8 egresados y egresadas de Pediatría y una egresada de Cirugía Pediátrica quienes recibieron su galvano que los acredita como especialistas.

En una ceremonia marcada por la emoción, el reconocimiento y el sentido de comunidad, el martes 5 de mayo de 2026, el Aula Magna del Campus Sur de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (FMUCH) fue el escenario del egreso de las y los becados del Departamento de Pediatría y Cirugía Infantil Sur, quienes culminaron un exigente proceso de formación como especialistas al servicio de la salud de niñas, niños y adolescentes.

La ceremonia comenzó con las palabras de la directora Académica de la FMUCH, doctora Ulrike Kemmerling, quien destacó el carácter exigente y transformador del proceso formativo vivido por las y los egresados. En su intervención, relevó tanto el esfuerzo personal como el apoyo colectivo que hace posible este logro: “Este ha sido un camino largo y no exento de dificultades, que implicó estudio constante, ajustes en la vida personal y decisiones complejas. Sin embargo, también fue un proceso lleno de aprendizajes y vínculos que los acompañarán toda la vida”, señaló, subrayando que la formación médica no concluye con el egreso.

En esa línea, enfatizó el carácter continuo del desarrollo profesional en salud, proyectando el futuro de los especialistas: “Hoy no se termina un proceso, sino que comienza otro. La formación a lo largo de la vida exige seguir perfeccionándose y creciendo, y en ese camino la universidad siempre los va a acompañar”, afirmó.

Posteriormente, el director del Departamento de Pediatría y Cirugía Infantil Sur, doctor Rodolfo Villena, profundizó en el significado de este hito, destacando que el egreso es fruto de una decisión vocacional sostenida en el tiempo: “Este momento no es casualidad. Es el resultado de una decisión que tomaron hace años, de un proyecto de vida que implicó esfuerzo, renuncias y un compromiso profundo con la medicina”, afirmó, resaltando el carácter formativo de la experiencia vivida en el programa.

Asimismo, puso énfasis en la calidad de la formación recibida y en el privilegio que representa haber sido parte del entorno académico y clínico de la Universidad de Chile: “Han tenido acceso a un nivel de formación excepcional, con docentes de primer nivel y en un hospital —el Exequiel González Cortés— que ofrece una experiencia única en salud pública. Eso les entrega herramientas que deben saber aprovechar con responsabilidad”.

Humanidad, ética y compromiso con la infancia

Continuando con la ceremonia, tomó la palabra la directora del Hospital Exequiel González Cortés, doctora María Elisa Nalegach, quien abordó el egreso desde una perspectiva profundamente humana, destacando la importancia de integrar el conocimiento técnico con la sensibilidad hacia los pacientes: “Han tenido la oportunidad de formarse en el más alto nivel, pero también de aprender de las personas, de las familias y de situaciones que marcarán su ejercicio profesional para siempre”, señaló, enfatizando que la práctica médica trasciende lo técnico.

En ese sentido, subrayó la relevancia de la dimensión humana en un contexto de creciente acceso a la información: “En una época donde todo parece estar al alcance de un par de prompts, lo más importante es no perder la humanidad: mirar al paciente, conocerlo, entender su historia y su contexto”.

Finalmente, entregó una reflexión que sintetiza su visión del ejercicio médico: “La pediatría implica conocimiento, pero también ética, sensibilidad y propósito. Amar la vida, buscar la verdad y tratar de cambiar el mundo son principios que deben guiar su quehacer”, concluyó.

Comunidad, aprendizaje y vínculos que perduran

Tras la entrega de galvanos, instancia en que se reconoció a cada uno de los egresados, las palabras de representantes de las y los becados que aún no egresan aportaron una mirada desde la experiencia compartida. En representación de los becados del programa de Cirugía Pediátrica que siguen en formación, la doctora María Jesús Naliz destacó el valor de los vínculos construidos durante el proceso formativo: “Este camino no se trata solo de adquirir conocimientos técnicos, sino también de aprender a sostenerse en los momentos difíciles y a encontrar en los otros un apoyo fundamental”, señaló.

Asimismo, relevó las cualidades humanas que marcan la diferencia en el ejercicio profesional: “Más allá de la técnica, lo que realmente importa es la capacidad de actuar con criterio, humanidad y compromiso con los pacientes y sus familias”. Con esto, resaltó el carácter de su compañera de programa y única egresada de Cirugía Pediátrica de la generación 2026, doctora Gabriela Zabala, “por su templanza y firmeza a la hora de tomar decisiones difíciles”.

Por su parte, la doctora Sofía Guzmán, representante de los becados del programa de Pediatría que aún no egresan, puso énfasis en el rol formativo que tuvieron los egresados en las generaciones que continúan: “Para nosotros han sido guías y referentes, enseñándonos no solo a tomar decisiones clínicas, sino también a enfrentar la incertidumbre, trabajar en equipo y sostenernos en contextos de alta exigencia”, señaló.

En su intervención, también destacó el impacto humano de la experiencia compartida: “Más allá de lo profesional, dejan una huella profunda en este servicio. Han hecho de este proceso algo mucho más humano y significativo”.

En representación de las y los egresados del programa de Cirugía Pediátrica, la doctora Gabriela Zabala —única egresada del programa en 2026— expresó su gratitud hacia los equipos formadores y el entorno hospitalario, destacando el carácter colectivo del aprendizaje: “Estos años fueron intensos y desafiantes, pero también profundamente enriquecedores gracias al apoyo de equipos que enseñan con generosidad y compromiso, poniendo siempre al paciente en el centro”, señaló.

Asimismo, valoró el componente humano de la especialidad: “La cirugía pediátrica exige no solo conocimiento y destreza, sino también sensibilidad para acompañar a las familias en momentos de gran vulnerabilidad”, afirmó.

Por su parte, en representación de las y los egresados de Pediatría, los doctores Eduardo Ayala y Antonella Osorio destacaron el sentido integral del quehacer pediátrico: “La pediatría no es solo diagnosticar y tratar enfermedades; es acompañar procesos de vida, comprender contextos y resguardar los derechos de niños, niñas y adolescentes”, afirmaron, enfatizando el compromiso ético de la profesión.

Además, subrayaron la dimensión colectiva de la experiencia formativa: “Más que un grupo de profesionales, somos una familia que creció, se apoyó y se sostuvo en este proceso, construyendo lazos que perdurarán en el tiempo. Les agradecemos profundamente todo el tiempo compartido”.

Desafíos futuros en salud infantil

El cierre de la ceremonia estuvo a cargo de la vicepresidenta del Colegio Médico de Santiago, doctora Gisela Viveros, quien situó el egreso en el contexto de los desafíos actuales en salud infantil y adolescente: “Se percibe la calidad humana de este equipo y eso se refleja en la formación que están entregando al país. La infancia ha sido históricamente postergada, y el rol de profesionales comprometidos como ustedes es clave para cambiar esa realidad”, señaló.

En esa línea, destacó avances en políticas públicas y el rol de la pediatría en su desarrollo: “Iniciativas como los programas de alimentación, vacunación y nuevas estrategias sanitarias han sido impulsadas por equipos como este, demostrando el impacto que puede tener la formación médica en la sociedad”.

La doctora finalizó sus palabras proyectando los desafíos futuros, especialmente en el ámbito de la adolescencia: “Se vienen grandes retos en salud adolescente y el sistema necesita profesionales preparados, con la sensibilidad y el compromiso que ustedes han demostrado”.

Una vez finalizada la ceremonia oficial, se realizó la entrega de reconocimientos a las y los egresados. El premio al mejor becado de Cirugía Pediátrica recayó en la doctora Gabriela Zabala, mientras que el mismo premio en Pediatría se lo llevó la doctora Paulina Martínez. Por su parte, la doctora Antonella Osorio fue escogida como la mejor compañera de la promoción 2026, y la doctora Maitee Alcántara recibió el tradicional “Premio Osito”, otorgado por el equipo de salud del Hospital Exequiel González Cortés al becado “querendón”, que siempre está con buena disposición y una sonrisa en el rostro. Finalmente, el premio a la mejor docente, otorgado por los egresados, se lo llevó la doctora María José Rojas.

La ceremonia de egreso del Departamento de Pediatría y Cirugía Infantil Sur no solo marcó el cierre de una etapa formativa, sino también el inicio de un nuevo ciclo profesional para una generación de especialistas comprometidos con la salud pública y el bienestar integral de la infancia.