Crítico de arte paraguayo lanza su libro “Aura Latente”, Ediciones DAV, en la Facultad de Artes:

Ticio Escobar: "este libro es, ante todo, un esfuerzo por resistir las penumbras en medio de la incertidumbre global"

Ticio Escobar: "este libro es, ante todo, un esfuerzo por resistir"

El miércoles 29 de abril de 2026, la Sala Adolfo Couve de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile recibió a Ticio Escobar para el lanzamiento de su libro Aura Latente. El evento fue organizado por el Departamento de Artes Visuales y contó con la presencia de la artista visual y académica Nury González y el teórico del arte, prof. Diego Parra.

El ensayo fue escrito originalmente durante el confinamiento del COVID-19, un periodo en el que Escobar plantea que tanto la pandemia como el capitalismo operan como fuerzas intersticiales o virus que desorientan el sentido del tiempo, exigiendo al arte un rol ético-político de resistencia. Esta obra, cuyo origen se remonta a un encargo directo del Magíster en Artes Visuales de la Universidad de Chile, vio postergada su impresión original debido a las restricciones administrativas y el cierre de los campus, lo que permitió la aparición previa de ediciones en Paraguay y Argentina (Tinta Limón), aunque la versión definitiva lanzada recientemente por Ediciones DAV del Departamento de Artes Visuales y  se distingue por incorporar dos prólogos exclusivos de las teóricas Nelly Richard y Elizabeth Collingwood-Selby.

La prof. Nury González abrió el diálogo vinculando aquel pasado reciente con el presente político. La académica señaló que el 2019 fue una pandemia sanitaria, pero que hoy vivimos "la pandemia de la extrema derecha y del fascismo", una crisis que el libro ayuda a pensar.

El prof. Diego Parra, por otra parte, destacó que el texto se escribió pensando en un futuro incierto. Recordó que durante el encierro "nos auto digitalizamos, refugiándonos en plataformas como Netflix o Mubi”, lo que generó un impacto en la experiencia artística contemporánea que aún estamos tratando de comprender. Parra citó un fragmento clave del libro sobre el quebranto de las fronteras del arte. En la cita, Escobar advierte que "el arte ha perdido sus límites infranqueables, pero no puede sostenerse sin un mínimo contorno que garantice el juego del adentro afuera", evitando así su dilución total.

El autor recordó que la escritura partió de la reunión y la supervivencia, explicó que "se escribió ese libro por ese impulso y esas ganas y esa hoy día tabla de salvación en un momento que cualquier sentido parecía como muy diluido". El crítico paraguayo inició la conversación sobre la vigencia del título del libro y su relación con la institucionalidad, planteando que “el aura sigue presente en obras o situaciones que se dan fuera del circuito oficial, donde lo que otorga entidad al arte no es solo una idea trascendental. El arte actual depende de la contingencia y de la construcción de momento y señaló que el circuito institucional es el que suele aterrizar estas ideas, cuestionándose qué pasa cuando hay cada vez más situaciones que no estaban pensadas como obras y que de pronto son miradas como tales".

El riesgo de la moda en el arte indígena

Sobre el concepto central del libro, el autor explicó la naturaleza del aura hoy. Indicó que hay obras que tienen "como latente el aura pues el erotismo que del cual hablaba ya Benjamin Walter", ofreciendo una distancia interpeladora que funciona como una “llamita activa en circunstancias distintas”. Escobar expresó su preocupación por la moda curatorial que incluye elementos indígenas de forma superficial. Citó un dicho brasileño "si es tan a moda" para advertir que hoy día se incluye "alguna pluma o algún signo solo para que la obra resulte aceptable dentro del mercado”.

El teórico profundizó en las asimetrías de poder que ocurren en estas negociaciones. Para él, es difícil mantener un sistema equitativo cuando las relaciones entre lo indígena y el sistema hegemónico son "brutalmente diferentes", produciendo situaciones que a veces no se resuelven adecuadamente. Vinculó este fenómeno con lo que llamó un "colapso civilizatorio" y argumentó que lo que ocurre hoy es un cambio en el mundo donde las certezas modernas se han quitado, y donde la estética como disciplina hegemónica fundamental ha comenzado a perder su fuerza explicativa: “el arte ya no busca explicarlo todo desde una sola teoría, dentro del arte occidental se encuentra una propuesta que parte de la obra misma, permitiendo que la crítica y la curaduría aparezcan renovadas con otros sentidos”.

Sobre la pequeña muerte del arte, según Ticio

Escobar reflexionó sobre la pérdida del modelo sublime del arte como experiencia total. Describió la producción actual como "un arte interesante, es un arte que tiene su que tiene un genio, que levanta preguntas, que es inquietante, que pica un poco su momento, que hace pensar". Sobre la evolución histórica, el autor mencionó lo que llama "la pequeña muerte del arte". Diferenció su postura de la de Hegel, señalando que "si Hegel definía la muerte del arte como la imposibilidad del arte en su tiempo de recoger, expresar, traducir y asumir el espíritu de su tiempo, hoy vivimos algo distinto”.

Sostuvo que los grandes pensadores como Marx o Kant solían hablar de un arte que ya había ocurrido. En contraste, él prefiere pensar en "esas otras formas de pensar el arte parte, quizás menos graves, menos comprometidas, más audaces, más libres, que permiten la crítica y la curaduría”. 

Un punto fundamental también fue la capacidad del arte para aventurar imágenes del mañana. El autor afirmó que el arte nunca puede ser un "vaticinador o un presagiador", pero sí puede "pensar en la dimensión de lo posible, que yo creo que es quizás la forma más potente que tiene el arte". Para Ticio, la posición política actual del arte reside en imaginar alternativas. Explicó que hablar de posibilidad es "casi como un nuevo sueño", estableciendo una instancia de apertura hacia un mañana que en momentos de crisis parece totalmente indisponible para la sociedad.

El autor destacó cómo la ruptura del tiempo lineal moderno permite pensar en muchos tiempos simultáneos. Citó el caso de los saberes indígenas que "consiguen el tiempo de otra manera", alejándose de la evolución lineal que sigue marcando una "trilla demasiado fuerte" en occidente. Sobre el pensamiento guaraní, Escobar mencionó que existen "13 modos de tiempo, no pasado, presente, futuro, sino bastante enredados unos y otros. Es en esos tiempos enloquecidos y desequilibrados donde el arte encuentra su verdadera posibilidad de acción y sentido”.

Del arte cultural al arte “exhibisivo”

El prof. Diego Parra consultó sobre la distinción entre macropolítica y micropolítica en el libro. Escobar respondió que lo micro involucra "la dimensión del deseo, del cuerpo, de la subjetividad, funcionando como una posición de resistencia en el ámbito personal frente a las fuerzas del mercado. La resistencia hoy es difícil porque el mercado lo absorbe todo: la resistencia a una forma de creación que está completamente concebida en términos de mercado tampoco es muy clara, ya que los artistas deben trabajar dentro de ese mismo sistema”. Escobar criticó que incluso el escándalo se ha vuelto rentable para las galerías. Al respecto, señaló que "los disidentes venden, lo que obliga a preguntarse qué imágenes conservan realmente una mirada crítica entre las millones que circulan infinitamente en la actualidad”. 

Sobre la integración de lo indígena en las bienales, el crítico de arte mostró escepticismo. Afirmó que este fenómeno termina "enriqueciendo más a la institución arte hegemónica que a los propios indígenas, sin que se traduzca necesariamente en una mejora para las comunidades creadoras. La potencia del arte indígena reside en lo comunitario y lo ritual. Pasar de un arte cultural al arte exhibisivo es un problema, pues al llevar un ritual a una bienal se corre el riesgo de convertirlo en un espectáculo degradante casi".

Durante el diálogo, Ticio analizó el caso del artista Jaider Esbell y su paso por la Bienal de São Paulo. Describió cómo Esbell se convirtió en un ídolo total, pero sufrió un "corto circuito" al verse atrapado entre el éxito económico del mercado y la preocupación por su pueblo originario. “La tendencia de los espacios metropolitanos ve lo indígena desde la nostalgia y suele construir un arte indígena de nostalgia por paraísos perdidos, lo que cancela la potencia latente al incrustar a estas poblaciones en un pasado mítico sin futuro”.

Cierre y refugio ante la incertidumbre

La prof. Nury González cerró la discusión citando un fragmento del prólogo de Nelly Richard escrito en 2020. En él, la destacada teórica del arte resalta que el libro de Ticio Escobar evita "los aparatajes de conocimiento que defiende la presunta superioridad de verdades universales, trabajando en cambio desde la precariedad. Utiliza la falta de garantías como un motor para el pensamiento. El texto se define como un refugio afectivo contra la dura y seca instrumentalidad de los lenguajes indicadores que solo saben de mediación estadística y ranking de competencia".

El evento concluyó con el agradecimiento de Ticio Escobar a los asistentes y a la Facultad de Artes. El autor reafirmó que su obra “es, ante todo, un esfuerzo por resistir las penumbras y mantener abierta la puerta hacia otros tiempos posibles en medio de la incertidumbre global”.

El libro Aura Latente es parte de la colección Ediciones DAV y se puede descargar de forma gratuita en la plataforma web del Departamento de Artes visuales: https://artes.uchile.cl/artes-visuales/publicaciones/ediciones-departamento-de-artes-visuales