La relación entre arte, medio ambiente y transformación social fue el eje central de la experiencia desarrollada por estudiantes de la Facultad de Ciencias Agronómicas en la Plataforma Cultural de la Universidad de Chile, ubicada en el Campus Juan Gómez Millas. La actividad formó parte del taller Arte y Cambio Social, curso electivo impartido por la académica Paulina Aldunce, y contempló una visita mediada a la exposición Gabriela Mistral: maestra de América, voz del mundo, junto con una instancia de creación artística colectiva.
Durante la jornada, las y los estudiantes participaron en la elaboración de dos lienzos inspirados en motivos cordilleranos, utilizando pigmentos naturales de origen vegetal y mineral. La dinámica fue dirigida por Felipe González, mediador cultural del Museo de Arte Popular Americano (MAPA), quien guió tanto el recorrido por la muestra como el trabajo creativo colaborativo.
La exposición Gabriela Mistral: maestra de América, voz del mundo, inaugurada en diciembre pasado en el contexto de la conmemoración de los 80 años del Premio Nobel de la poeta, es fruto de un trabajo conjunto entre la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones, el Archivo Central Andrés Bello, el Museo de Arte Popular Americano Tomás Lago y XR Labs. La propuesta curatorial integra documentos, fotografías, obras de arte contemporáneo, instalaciones sensoriales y material audiovisual para ofrecer nuevas aproximaciones a la vida y legado de la escritora.
Para la profesora Paulina Aldunce, este tipo de experiencias representan una oportunidad fundamental para ampliar la formación de las y los estudiantes desde una mirada interdisciplinaria.
“Es importante que los alumnos tengan oportunidades de tomar ramos interdisciplinarios, como este de Arte y Cambio Social, porque les dan la oportunidad de tener una perspectiva distinta y explorar distintas maneras de formarse como profesionales y de proyectarse en su vida profesional. El mundo está cambiando muy rápidamente, necesitamos profundas transformaciones y esto les da la posibilidad de pensar de una manera distinta y de abordar problemáticas complejas como los cambios globales a través de metodologías diferentes”, señaló.
La académica destacó además el rol que este tipo de espacios cumple frente a las emociones e incertidumbres que experimentan las nuevas generaciones en torno a la crisis ambiental.
“Considero que este ramo tiene un rol muy importante en abordar la ecoansiedad de las generaciones jóvenes, porque les da una oportunidad de emocionarse y expresar esas emociones respecto al medio ambiente y todo lo que está ocurriendo. Esos espacios son muy pocos. De esa forma se genera empatía entre ellos, sienten que no están solos y además se preguntan qué hacer con eso. Se abren nuevas maneras de abordar aquello que les angustia y de contribuir desde otros lugares”, explicó.
Respecto a la actividad desarrollada en la Plataforma Cultural, la profesora agregó que la experiencia permitió a las y los estudiantes aproximarse a Gabriela Mistral desde una dimensión distinta y profundamente conectada con lo comunitario.
“Esta actividad en particular les dio la oportunidad de profundizar en el conocimiento de Gabriela Mistral como una persona muy interdisciplinaria, muy preocupada por la educación y la formación de personas. Además, verlos trabajar juntos en un proyecto común hizo emerger una visión distinta. Estas metodologías pueden utilizarse en talleres comunitarios, trabajo con empresas y distintos espacios. Lo importante es que abre la creatividad para hacer las cosas de una manera diferente”, afirmó.
La experiencia fue ampliamente valorada por las y los estudiantes, quienes destacaron el aporte del curso a su formación profesional y personal.
Para Josefa González, el taller ha significado una instancia de aprendizaje complementaria a la formación científica tradicional.
“Estamos muy acostumbrados a números, artículos y datos, y llegar a este taller es encontrarse con un ambiente donde hablamos de otras cosas que normalmente no abordamos. Nos lleva a otro punto de vista sobre lo mismo que aprendemos en la carrera y eso es muy enriquecedor. Estas actividades nos van a ser muy útiles con todos los cambios que están pasando ahora, porque son una forma de llegar a las personas”, comentó.
En tanto, Paula Torres destacó la posibilidad de reconectarse con prácticas artísticas dentro de la vida universitaria.
“La experiencia ha sido maravillosa. La vida universitaria exige mucho estudio y este electivo es muy diferente a lo que nos enseñan normalmente, pero también enriquece mucho nuestra formación. Aprender de Gabriela Mistral, enfocarse en la cordillera y en nuestro territorio es muy enriquecedor y ojalá se puedan generar más espacios como este”, señaló.
Por su parte, Pamela Hidalgo enfatizó el valor de estas metodologías para el trabajo comunitario y el desarrollo de habilidades blandas.
“Nos brinda muchas herramientas, sobre todo porque trabajamos con comunidades y a veces abordarlas puede ser complejo. Este tipo de actividades ayuda a generar habilidades para conectar con las personas desde elementos significativos para ellas. Además, se incorporan prácticas de sustentabilidad, como el uso de pigmentos naturales y materiales reutilizados”, indicó.
Finalmente, Lucas Álvarez relevó el vínculo entre arte y naturaleza como una forma de expresión colectiva y reflexión.
“Ha sido una bonita instancia para vincular el arte con el medio ambiente y descubrir una faceta interdisciplinaria donde se unen el arte, la música, la escritura y la ciencia. También es muy valioso conocer más sobre Gabriela Mistral y cómo ella utilizaba la naturaleza como inspiración. Trabajar con elementos de la naturaleza para crear arte y expresarnos deja una huella que futuras generaciones también pueden aprovechar”, concluyó.