Argentina, Bolivia y Chile conforman el “triángulo del litio”. Estos tres países, junto con Perú, poseen alrededor del 67% de las reservas probadas de metal y producen aproximadamente la mitad del suministro mundial.
Pese a ello, enfrentan importantes desafíos, tanto técnicos como de infraestructura, que limitan y debilitan su producción y, por consiguiente, les impiden ampliar horizontes comerciales.
Entre las mencionadas dificultades, destaca que cada país ha aplicado políticas diametralmente opuestas en materia de inversión, desarrollo y comercialización. Por una parte tenemos a Chile, que promueve un modelo mixto público-privado con el Estado como socio mayoritario. Por su parte, Argentina impulsa una fuerte inversión privada a través de las provincia y Bolivia prioriza el control estatal casi absoluto de la industria.
Y es precisamente este tema el elegido por el doctorando en Estudios Internacionales, Nicolás Valenzuela, quien a través de su proyecto de tesis indaga en las trayectorias de las políticas del litio en Argentina, Bolivia y Chile entre 2015 y 2025.
El mismo objetivo lo llevó a realizar una pasantía de investigación, para lo cual decidió viajar a Bolivia, más concretamente a Universidad Católica Boliviana San Pablo, en la Paz, donde permaneció entre el 11 y el 15 de mayo recién pasado.
Ya en tierras bolivianas y luego de ser testigo y conocer, de primera fuente, cómo se ha desarrollado la explotación del recurso natural, Nicolás Valenzuela decidió reformular su hipótesis sobre el tema.
“De manera preliminar, la hipótesis sobre la cual trabajaba solo se enfocaba en las capacidades del Estado boliviano. Pero luego de acceder a los protagonistas de las políticas públicas del litio en Bolivia y a los análisis de expertos que, desde diversas perspectivas y disciplinarias, ampliaron y complejizaron la visión que tenía hasta antes del viaje. Es así como decidí reformular la hipótesis, incorporando también la dimensión social e histórica, que no estaban contempladas en el proyecto original”, explicó Valenzuela.
A través de este viaje, Nicolás también pudo constatar que la falta de desarrollo de la política industrial boliviana en el campo del litio no solo obedece a una institucionalidad débil, sino que también a los compromisos políticos del MAS con sus organizaciones de base, que se anclan en la historia misma del país con una mirada de largo aliento.
Al ser consultado respecto de su experiencia investigativa en la UCB, explicó que en función del amplio nivel de vinculación y conocimiento de actores claves en las políticas del litio en los últimos 20 años, su seriedad institucional y excelencia, la colaboración de la UCB le permitió realizar 18 entrevistas en cinco días. Entre los entrevistados destacan diputados, viceministros, funcionarios públicos, expertos (en energía, minería, derecho, ingeniería, economía). “Sin perjuicio de lo anterior, creo necesario contactar a actores sociales y a más personeros vinculados a los gobiernos del MAS. Por lo mismo, postularé a una nueva pasantía en este lugar, lo que me ayudará a recabar aún más información y entregar un trabajo de gran calidad”, concluyó.