La instancia contempló un espacio inicial de conversación entre las expositoras con preguntas del público, seguido de un coffee break orientado al intercambio cercano entre asistentes y ponentes. El panel estuvo compuesto por Sofía Alonso, ingeniera civil del ITESO de Guadalajara, incorporada recientemente al Magíster en Ciencias de la Ingeniería, mención en Ingeniería Estructural, Sísmica y Geotécnica; Fernanda Paz, estudiante de doble titulación que actualmente finaliza el mismo programa y se prepara para iniciar el Doctorado en Ingeniería Civil; Kellen Azúa, candidata a doctora en Ciencias mención Geología e investigadora del Departamento de Geofísica; y Paula Manríquez, geofísica del Centro Sismológico Nacional (CSN). Según explicó el académico del DIC y directivo del Proyecto EASER, Pablo Heresi, uno de los propósitos es fortalecer la formación de capital humano avanzado y fomentar redes de colaboración entre estudiantes e investigadores del área. En esa línea, el organismo impulsa actividades de visibilización y encuentro —como el conversatorio “Investigadoras y Ciencias de la Tierra”— destinadas a motivar nuevas vocaciones académicas y acercar la investigación a estudiantes interesadas en desarrollarse en la especialidad.
Durante el conversatorio, Sofía abordó la experiencia de postgrado desde la perspectiva de quien comienza una nueva etapa de crecimiento en lo académico y personal. La estudiante mexicana relató cómo decidió trasladarse a Chile motivada por la necesidad de profundizar sus conocimientos y dejar atrás la sensación de que el pregrado solo le había entregado una visión general de la ingeniería civil. En sus intervenciones destacó el valor de comprender los fundamentos detrás de los problemas, así como la importancia de mantenerse motivada para enfrentar la exigencia académica y emocional del magíster, manifestando la necesidad de equilibrar el estudio con el bienestar personal.
Por su parte, Fernanda centró su exposición en la curiosidad como motor de la formación académica y en el carácter profundamente personal del aprendizaje. La estudiante reflexionó sobre cómo su interés por hacerse preguntas y buscar respuestas la llevó a proyectarse hacia la investigación y la academia, destacando además la relevancia de las redes afectivas y del acompañamiento entre pares dentro del magíster.
En tanto, Kellen enfatizó el carácter flexible y exploratorio del doctorado, describiendo cómo su investigación fue cambiando con el tiempo y cómo el postgrado le permitió desarrollar el pensamiento crítico, autonomía y herramientas para innovar. Además, relevó el valor del trabajo en terreno, la colaboración y la especialización científica.
Finalmente, Paula presentó una mirada más vinculada al mundo laboral y tecnológico aplicado. A partir de su experiencia en minería y en el CSN, expuso los desafíos que enfrentó como mujer en espacios predominantemente masculinos, valorando al mismo tiempo la versatilidad que le entregó el magíster para desempeñarse en distintas áreas de la geofísica. Asimismo, destacó la importancia de desarrollar trabajos con impacto social y de perseverar frente a prejuicios y dificultades dentro de la profesión.
Tras finalizar la actividad, Sofía Alonso destacó el valor que tuvo para ella escuchar experiencias de mujeres que se encuentran en distintas etapas académicas y profesionales: “Cada quien ofreció sus puntos de vista y reflexiones sobre lo que ha vivido en distintas etapas. A mí me sirvió muchísimo porque voy empezando y pude aprender de ellas, tomando consejos y entendiendo qué puedo esperar de esta experiencia”, comentó. En esa línea, Fernanda Paz destacó el aporte de este tipo de espacios, enfatizando que conocer distintas vivencias ayuda a enfrentar las dificultades y frustraciones propias del postgrado: “El saber que no estás sola y que te acompaña alguien es súper importante”, aseveró. Asimismo, subrayó la influencia de otras mujeres en su formación personal. "Crecí mirando a mi mamá, quien me decía: Eres una persona. Si tienes sueños, persíguelos”. Finalmente, se refirió a las estudiantes que cuentan con la opción de continuar sus estudios por medio de un programa de postgrado, invitándolas a “dar ese salto” más allá del miedo o la incertidumbre y disfrutar del proceso por sobre todo.
Con actividades como el conversatorio “Investigadoras y Ciencias de la Tierra”, el Departamento de Ingeniería Civil y el Proyecto EASER buscan seguir fortaleciendo espacios de vinculación, encuentro y reflexión que contribuyan a reducir brechas de género y a promover una participación más diversa en la investigación y las ciencias aplicadas.