Fundado en 1971 en el seno de la actual Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, el Ballet Folklórico Antumapu nació con el propósito de investigar, preservar y difundir el patrimonio cultural inmaterial del país. A lo largo de sus más de cinco décadas de labor ininterrumpida, la compañía se ha consolidado como un referente de la expresión artística universitaria, acumulando más de 2.500 presentaciones en territorio nacional y cerca de 30 giras internacionales por América, Europa y Asia.
En esa línea, esta gala contempló un repertorio preparado especialmente para esta jornada que integró dos de las obras más emblemáticas del conjunto: Chiloé: Archipiélago Mágico, propuesta inspirada en la mitología del sur del país, y La Virgen del Milagro, obra que retrata las festividades religiosas del norte chileno. La puesta en escena desplegó a un elenco compuesto por 25 bailarines, doce intérpretes musicales y un equipo técnico de cinco personas.
Durante la ceremonia, la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile, Pilar Barba, destacó el valor identitario de la agrupación. “Es una gran alegría participar en esta gala conmemorativa de los 55 años del Ballet Antumapu, una agrupación que constituye parte valiosa del patrimonio cultural y artístico de nuestra casa de estudios. Durante más de cinco décadas, su trabajo ha contribuido no solo a preservar tradiciones y saberes, sino también a proyectarlos hacia nuevas generaciones”, relevó.
Asimismo, la presentación fue valorada positivamente por el público asistente. Al respecto, Florencia Hume, quien viajó desde la comuna de Tiltil para presenciar la gala, destacó el trabajo escénico del conjunto. “Fue un espectáculo hermoso. Tanto los bailarines como los músicos hicieron un trabajo maravilloso arriba del escenario y se nota la pasión que le ponen a cada detalle. Es muy lindo ver algo así de bien preparado, por eso es fundamental que sigan existiendo estos espacios para la cultura”, valoró la asistente.
El director artístico y coreográfico de Antumapu, Óscar Ramírez, agradeció el retorno al principal escenario de la Casa de Bello y recordó hitos entrañables de la compañía en ese mismo espacio, como las jornadas intensivas de septiembre y el festival mundial de 1990.
“Ya son 55 años de actividad que hemos mantenido con el mismo espíritu. Para nosotros hay dos lemas que instauramos desde el comienzo: trabajar con mucha pasión y con mucha creatividad. Aunque aparecen caras nuevas, la mística de Antumapu es lo que le da su calidad”, afirmó Ramírez.
El director enfatizó que el logro es colectivo y reconoció sobre el escenario a los pilares fundamentales del equipo actual: Sergio Córdoba, director musical; Isabel Kirberg, directora de danza; Patricia Avilés, directora de escena; Daniel Faúndes, encargado de iluminación; y Rodrigo Luncumilla junto a Jaime García en el sonido.
La jornada finalizó con un reconocimiento a la trayectoria de la compañía, ocasión en la que el director invitó al escenario a exintegrantes de diversas generaciones del Ballet Folklórico Antumapu que se encontraban presentes en el público. Junto al elenco actual, la comunidad artística conmemoró el aniversario de la agrupación, sellando un encuentro que congregó tanto a las nuevas generaciones de intérpretes como a quienes formaron parte de los cimientos de la institución artística universitaria.
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