La Escuela de Gobierno y Gestión Pública de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile continúa fortaleciendo su liderazgo en la formación de profesionales para el sector público. En esta oportunidad, se adjudicó el Fondo de Apoyo a la Docencia de Pregrado (FADOP) 2025, un competitivo instrumento institucional que financia iniciativas orientadas a mejorar la calidad de la enseñanza y promover la innovación educativa en la Universidad de Chile.

El proyecto busca incorporar la inteligencia artificial de manera crítica, ética y disciplinar en la formación de las y los estudiantes de Administración Pública y Ciencia Política, respondiendo a uno de los principales desafíos que enfrentan hoy las universidades y las instituciones públicas a nivel global.
La iniciativa permitirá desarrollar nuevas herramientas pedagógicas, fortalecer las capacidades docentes y generar recursos de apoyo para que estudiantes y académicos puedan utilizar tecnologías de inteligencia artificial de manera responsable, reflexiva y alineada con los valores del servicio público.
Para el Decano de la Facultad de Gobierno, este proyecto representa una oportunidad estratégica para consolidar una formación acorde con las transformaciones que experimentan los Estados y las democracias contemporáneas.

"La IA representa un desafío mayor en el diseño de nuestro proceso de enseñanza-aprendizaje. Nos interpela en los procesos evaluativos, toda vez que se vuelve más difícil evaluar el aprendizaje real de los alumnos; pero también nos exige más en nuestra capacidad de comunicar y debatir sobre el conocimiento, una buena parte del cual estará disponible en un formato simple y directo a partir de la misma IA. La gestión pública y la propia administración del poder están en el epicentro de este desafío. Por definición, el Estado moderno existe en el marco de múltiples normas, usualmente difíciles de entender y muchas veces desconocidas. La IA representa un cambio radical sobre el particular.”
El Fondo de Apoyo a la Docencia de Pregrado (FADOP), impulsado por el Departamento de Pregrado de la Universidad de Chile, financia proyectos que contribuyen al fortalecimiento de la actividad académica, la innovación educativa y la mejora de la experiencia formativa de las y los estudiantes.
La propuesta presentada por la Escuela de Gobierno y Gestión Pública se articula con los principios del Modelo Educativo de la Universidad de Chile y con los objetivos estratégicos de la Facultad, que buscan formar profesionales capaces de comprender y enfrentar los desafíos emergentes de la gestión pública en un entorno crecientemente digitalizado.
Entre los principales resultados esperados se encuentran la instalación de capacidades docentes permanentes para integrar inteligencia artificial en el aula, la reducción de brechas en el acceso y uso formativo de estas herramientas por parte del estudiantado y el fortalecimiento de una cultura institucional basada en la ética, la transparencia y el compromiso con el interés público.
La Directora de la Escuela de Gobierno y Gestión Pública, Lorena Oyarzún, destacó que la adjudicación del proyecto constituye un importante reconocimiento al trabajo que la unidad viene desarrollando en materia de innovación docente.

"La inteligencia artificial está transformando profundamente la forma en que los Estados toman decisiones, diseñan políticas públicas y se relacionan con la ciudadanía. Como Escuela de Gobierno y Gestión Pública, tenemos la responsabilidad de preparar a nuestras y nuestros estudiantes para comprender críticamente estos cambios y actuar con criterios éticos, democráticos y orientados al bien común. Este proyecto nos permitirá fortalecer nuestras capacidades docentes, reducir brechas en el acceso a estas tecnologías y consolidar una formación en asuntos públicos que combine innovación, pensamiento crítico y compromiso con el servicio público, en coherencia con la misión de la Universidad de Chile", afirmó.
La iniciativa contempla tres líneas de trabajo. La primera considera la elaboración colaborativa de orientaciones pedagógicas y marcos formativos para el uso de inteligencia artificial en la enseñanza de los asuntos públicos. La segunda se enfoca en la capacitación de docentes y colaboradores académicos para incorporar estas herramientas desde una perspectiva pedagógica y ética. Finalmente, se desarrollará una plataforma digital de recursos de aprendizaje que reunirá guías, orientaciones y criterios para el diseño, desarrollo y evaluación de actividades académicas apoyadas por inteligencia artificial.
El proyecto también responde a recomendaciones formuladas durante el reciente proceso de evaluación internacional de la carrera de Administración Pública. En dicho proceso, los pares evaluadores destacaron la importancia de preparar a las futuras generaciones de profesionales para comprender las implicancias éticas, organizacionales y decisionales del uso de algoritmos y sistemas automatizados en la gestión pública.
Desde el estudiantado, la iniciativa ha sido valorada como una herramienta que contribuirá a fortalecer competencias cada vez más demandadas en el mundo laboral y en las instituciones del Estado.
El consejero académico de Ciencia Política, Julian Suy, destacó la importancia de utilizar estas tecnologías sin reemplazar el pensamiento crítico y la reflexión propia. "La inteligencia artificial puede ser una herramienta útil para apoyar procesos académicos, pero las ideas y el análisis deben seguir siendo resultado del trabajo de cada estudiante. Su uso requiere una reflexión ética y un compromiso con el desarrollo del pensamiento propio", señaló.
Por su parte, la consejera académica de Administración Pública, Ángela Larenas, enfatizó la necesidad de comprender el funcionamiento de estas herramientas y sus implicancias para la gestión pública. "En Administración Pública es fundamental comprender cómo funcionan las herramientas de inteligencia artificial, ya que muchas operan a partir de datos que pueden contener sesgos. En un contexto donde algunos países ya las utilizan para apoyar la toma de decisiones públicas, es esencial que las y los administradores públicos desarrollen una mirada crítica sobre la información que entregan. Las decisiones no pueden basarse únicamente en la IA, sino también en el criterio profesional, la formación ética y el análisis de contextos complejos. Asimismo, es necesario fortalecer la formación en el uso práctico de estas herramientas para aprovechar su potencial de manera responsable", afirmó.
Con esta adjudicación, la Escuela de Gobierno y Gestión Pública reafirma su compromiso con una formación pública de excelencia, conectada con los desafíos del presente y orientada a formar profesionales capaces de liderar procesos de transformación institucional al servicio de una sociedad más democrática, inclusiva e innovadora.