Vinculación con comunidades

Latido Azul celebró el Día de la Familia en Huechuraba

Latido Azul celebró el Día de la Familia en Huechuraba

Con actividades de promoción de la salud, educación sanitaria y recreación familiar, el voluntariado “Latido Azul” de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (FMUCH) se sumó el pasado 16 de mayo a la celebración del Día de la Familia en el CESFAM Dr. Salvador Allende Gossens de Huechuraba. La jornada reunió a cerca de diez voluntarios y voluntarias, quienes trabajaron junto a la organización “Magia por una Sonrisa” y equipos del centro de salud en una intervención comunitaria orientada al bienestar integral de las familias de la comuna.

Durante la actividad se realizaron Exámenes de Medicina Preventiva del Adulto (EMPA), capacitaciones abiertas de reanimación cardiopulmonar (RCP) para niños y adultos, consejerías sobre control del niño sano y promoción de hábitos saludables. A ello se sumaron dinámicas recreativas, bailes, pintacaritas, juegos y actividades destinadas a fortalecer el bienestar emocional de las familias participantes.

Formación con compromiso social

Latido Azul nació a fines de 2025 por iniciativa de estudiantes de la Escuela de Medicina que buscaban fortalecer el vínculo entre la formación médica y las necesidades de las comunidades.

Según explicó Clara Pastene, estudiante de Medicina de la FMUCH y coordinadora del voluntariado, la iniciativa surgió con el propósito de acercar tempranamente a los futuros profesionales a los territorios y sus realidades. “Latido Azul busca acercar a los estudiantes a las comunidades a través de la prevención y promoción de la salud, fortaleciendo desde los primeros años de formación el rol social del médico de la Universidad de Chile. Queremos contribuir al acceso equitativo a la salud y a la educación sanitaria, promoviendo que los estudiantes se reconozcan como agentes de cambio comprometidos con el bienestar de las personas y los territorios”.

El trabajo del voluntariado se desarrolla mediante una estrecha colaboración con centros de Atención Primaria de Salud y organizaciones comunitarias, con el objetivo de identificar necesidades locales y generar intervenciones pertinentes.

“Uno de nuestros principales desafíos es desarrollar procesos de trabajo participativo junto a las comunidades y los equipos de salud, de manera que las actividades respondan a necesidades reales y prioritarias. También buscamos fortalecer la relación entre la universidad y los territorios, generando espacios de aprendizaje mutuo, servicio y colaboración”, señaló la coordinadora.

Actividades durante todo el año

Además de intervenciones comunitarias como la realizada en el Día de la Familia, Latido Azul mantiene actividades periódicas en distintos espacios de Huechuraba, incluyendo establecimientos de larga estadía para personas mayores, centros de salud mental y programas comunales de promoción de la salud.

“Las actividades que realizamos están orientadas principalmente a la promoción y prevención en salud. Entre ellas se encuentran talleres educativos, acompañamiento a personas mayores, educación sobre enfermedades prevalentes, alimentación saludable, primeros auxilios psicológicos y capacitaciones en RCP. Buscamos entregar herramientas concretas que permitan a las personas cuidar mejor su salud y la de sus familias”, explicó la estudiante.

Actualmente, el voluntariado está integrado por estudiantes de Medicina de primer a séptimo año y se organiza mediante un consejo coordinador compuesto por distintas áreas de trabajo, manteniendo una estructura colaborativa y horizontal.

“Es muy importante para nosotros fortalecer los vínculos entre estudiantes de distintas generaciones. Estos espacios permiten compartir experiencias, desarrollar docencia entre pares y construir redes de apoyo que enriquecen tanto la formación profesional como la experiencia universitaria”, destacó.

Proyección y crecimiento

La iniciativa cuenta con respaldo institucional de la Escuela de Medicina; la Dirección de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios (DAEC); la Dirección de Equidad de Género (DEGI), la Dirección de Extensión de la FMUCH y la Dirección Académica del Hospital Clínico de la Universidad de Chile (HCUCH). Asimismo, mantiene vínculos de trabajo con autoridades comunales, centros de salud y organizaciones sociales de Huechuraba.

Entre sus próximos proyectos destaca la realización de las “Operaciones Eloísa Díaz”, programadas para julio de este año en la localidad de Caleu, comuna de Tiltil, instancia que convocará especialmente a estudiantes de primer año acompañados por compañeros de cursos superiores. La actividad contemplará intervenciones educativas y la aplicación del Examen de Medicina Preventiva del Adulto (EMPA) a vecinas y vecinos del sector. Asimismo, incluirá espacios recreativos y momentos de reflexión dirigidos a los estudiantes, con el propósito de favorecer el análisis y la comprensión de la experiencia formativa, comunitaria y social vivida durante el operativo.

Para la coordinadora Clara Pastene, el valor de Latido Azul trasciende las actividades asistenciales y educativas: “Este proyecto busca empoderar a las comunidades para que cuenten con más herramientas para cuidar su salud de una manera cercana, humana y profesional. Al mismo tiempo, genera espacios de reflexión sobre la vocación médica, el sentido del servicio y la responsabilidad social que implica nuestra formación. Queremos seguir creciendo y fortaleciendo este vínculo entre la Universidad de Chile y las comunidades, ampliando nuestro trabajo hacia nuevos territorios en el futuro”.