Investigación y Educación Médica Internacional

Antropología de la salud en el hospital universitario: El desafío de repensar la formación de los equipos médicos en América Latina

Miradas críticas desde las ciencias sociales en el quehacer biomédico

Con la misión por potenciar la interdisciplina y abrir la discusión en torno a la antropología médica, la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile fue el escenario del conversatorio "El hospital es un gran laboratorio: Notas antropológicas sobre prácticas de enseñanza en un hospital universitario". El encuentro abordó las dinámicas pedagógicas y los desafíos ético-sociales que configuran a los recintos hospitalarios de alta complejidad en espacios de experimentación y aprendizaje para las nuevas generaciones de profesionales.

La apertura del seminario contó con la Dra. Lorena Rodríguez Osiac, directora de la Escuela de Salud Pública, quien celebró este cruce de perspectivas, señalando: "Me encanta que esto sea una mirada crítica desde las ciencias sociales hacia lo biomédico. Quienes nos hemos dedicado a lo biomédico en nuestra trayectoria nos enriquecemos demasiado con la conversación socioantropológica de nuestro quehacer".

Por su parte, la Prof. María Teresa Muñoz, Coordinadora académica del Doctorado en Salud Pública, destacó que la antropología de la salud ayuda a comprender la complejidad de las vivencias dentro de las prácticas. "La sensibilidad y la experiencia que los estudiantes tienen es algo que nos puede servir a nosotros como para orientar este proceso de formación y saber cómo hacer una mejor práctica de la salud pública en general", complementó.

La conferencia principal estuvo a cargo de la Dra. Soraya Fleischer, profesora de Antropología de la Universidad de Brasília (UnB), quien expuso los primeros hallazgos de una investigación etnográfica basada en entrevistas a exdirectores de hospitales y en observaciones participantes dentro de áreas críticas como la maternidad y la patología. A través del análisis cualitativo, Fleischer planteó el uso del "laboratorio" como una metáfora idónea para graficar un espacio donde conviven el ensayo, el error y la habituación del cuerpo médico en formación.

Para dar solidez académica a la investigación —iniciada en agosto de 2025 junto a su equipo de la UnB—, la Dra. Fleischer detalló que la metodología contempló rastrear la historia institucional del hospital universitario desde su fundación en 1972. De los 20 directores que ha tenido el recinto, se logró entrevistar en profundidad a los 13 que continúan con vida, analizando cómo los cambios en la gestión —desde el periodo de la dictadura militar hasta la actual administración bajo una empresa pública— impactaron directamente los aportes de financiamiento estatal y la contratación del personal. La investigadora complementó este marco histórico con conceptos del antropólogo Tim Ingold sobre la "antropología de los sentidos" y el "habitar", explicando que el aprendizaje de los estudiantes no ocurre en un aula abstracta, sino mediante una inmersión corporal e informal donde el olfato en patología, el tacto en los electrodos y la audición configuran la asimilación del conocimiento médico.

Los dilemas de la práctica clínica, el debate de los asistentes y la brecha del financiamiento

El bloque de diálogo final consolidó un diagnóstico sobre los aspectos que caracterizan a los centros formadores del continente, donde la Dra. Daniela Tonelli Manica, Profesora Visitante UChile de la Unicamp (Brasil) , advirtió que el uso de los cuerpos de los pacientes del sistema público con fines docentes e investigativos plantea profundos dilemas éticos.

Esta realidad convive, además, con una compleja transición hacia una "medicina corporativa" y un complejo escenario presupuestario expuesto por el Dr. Egon Guzmán, ginecoobstetra y presidente emérito de la Sociedad Científica Médica de Chile, quien detalló los 50 años de evolución de la disciplina. Guzmán denunció la actual precariedad económica de los estudiantes que egresan con la "mochila" del Crédito con Aval del Estado (CAE), lo que merma la disposición a trabajar en provincias vulnerables, y recordó el costo físico de las extenuantes jornadas de antaño.

En Chile, la mayor parte de la instrucción se realiza en centros públicos mediante convenios docente-asistenciales, un modelo tensionado por el avance de las universidades privadas que inyectan recursos de infraestructura ante la escasez de fondos estatales. A este análisis del contexto estructural se sumaron reflexiones sobre la internalización del quehacer profesional y los abusos de poder.

La Dra. María Sol Anigstein, académica de la Escuela de Salud Pública y comentadora de la actividad, enfatizó el peso emocional e identitario que la biomedicina impone sobre el alumnado, apuntando que "la educación médica es una educación que intenta generar un profesional como forma de vida". Anigstein visibilizó el rol de los espacios informales de aprendizaje y la profunda vinculación que define la elección de especialidades, explicando que "normalmente es una conexión afectiva con un profesor o profesora".

Al cierre de la jornada, la Dra. Fleischer agradeció las contribuciones del público y reafirmó que los residentes y estudiantes de los últimos años —quienes llegan a trabajar 60 horas semanales en condiciones de agotamiento extremo— son la verdadera fuerza de trabajo que hoy sustenta los hospitales universitarios de la región.

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