Con el propósito de fortalecer los mecanismos de aseguramiento de la calidad y generar evidencia para la mejora continua de su oferta formativa, la Universidad de Chile aplicó una nueva versión de la Encuesta de Experiencia Formativa y Percepción de Efectividad de los Aprendizajes a más de 1.500 egresadas y egresados de programas de Educación Continua impartidos por distintas facultades e institutos de la institución.
La encuesta, que en versiones anteriores estuvo orientada principalmente a caracterizar el perfil de los estudiantes, fue actualizada y ampliada durante 2025 para incorporar nuevas dimensiones de análisis. Además de recoger información sociodemográfica y laboral, esta nueva versión indaga en la percepción de la efectividad de los aprendizajes, los efectos de la formación en el desempeño profesional y la experiencia formativa de los participantes, considerando aspectos como las motivaciones para estudiar, los criterios de elección institucional y las razones para seleccionar un determinado programa.
El rediseño del instrumento fue desarrollado de manera colaborativa entre la Subdirección de Educación Continua y diversas unidades académicas y de gestión de la Universidad. En este proceso participaron la Subdirección de Postgrado, el Área de Graduados y la Unidad de Formación Transversal del Departamento de Postgrado y Postítulo, la Subdirección de Aseguramiento de la Calidad del Departamento de Pregrado, así como representantes de las Escuelas de Postgrado del Instituto de Estudios Avanzados en Educación y de la Facultad de Derecho, contribuyendo a la construcción de una herramienta más robusta para comprender las trayectorias y experiencias de los estudiantes.
Los resultados muestran que la Educación Continua constituye un espacio formativo dirigido principalmente a profesionales en ejercicio, con una edad promedio de 42,7 años, altos niveles de inserción laboral y una importante presencia de estudiantes provenientes de distintas regiones del país. Entre las principales motivaciones para cursar estos programas destacan la actualización de conocimientos, el desarrollo de nuevas competencias y el fortalecimiento del desempeño laboral. De hecho, el 59,3% de los encuestados señaló que su principal motivación fue adquirir habilidades concretas para aplicar directamente en su trabajo, mientras que el interés por aprender y profundizar en temas de su disciplina también aparece como un factor altamente relevante.
La encuesta muestra además una sólida valoración de la Universidad de Chile: El prestigio institucional y la calidad del cuerpo académico figuran entre los principales factores considerados al momento de elegir un programa, reafirmando el valor que las personas asignan a la trayectoria y sello formativo de una universidad pública.
En cuanto a los resultados formativos, tres de cada cuatro participantes consideran que los aprendizajes adquiridos han contribuido a mejorar su desempeño laboral, mientras que más del 70% señala que el programa les permitió validar o certificar formalmente competencias que ya poseían. Asimismo, cerca de tres cuartas partes de los encuestados perciben una alta alineación entre los contenidos estudiados y las demandas reales de sus contextos laborales y profesionales.
Otro hallazgo relevante es que los beneficios percibidos se relacionan principalmente con la actualización de conocimientos y el desarrollo de nuevas capacidades, más que con la obtención de credenciales o incrementos salariales inmediatos. Los resultados sugieren que la Educación Continua cumple un rol estratégico en el fortalecimiento de trayectorias profesionales, promoviendo el aprendizaje permanente y la actualización de competencias a lo largo de la vida. Para la Subdirectora de Educación Continua, Patricia Rojas Alarcón “Uno de los hallazgos más significativos es la valoración que las personas otorgan al sello público de la Universidad de Chile. Junto al prestigio académico y la calidad de nuestros programas, aparece una valoración explícita de nuestra vocación de servicio al país. Esto reafirma el rol de la Educación Continua como un espacio de formación que contribuye no sólo al desarrollo profesional, sino también al fortalecimiento de capacidades para responder a los desafíos sociales y públicos del país."
La información recopilada permitirá orientar futuras decisiones institucionales en materia de diseño de programas, aseguramiento de la calidad, articulación formativa y seguimiento de exalumnos, consolidando una cultura de evaluación basada en evidencia para el desarrollo de la Educación Continua en la Universidad de Chile.