Con una ceremonia realizada en el hall central de la Facultad de Gobierno y el posterior seminario “Wiñol Tripantu y mujeres indígenas en Chile: memoria, territorio y desafíos pendientes”, la Universidad de Chile conmemoró el pasado 23 de junio el Wiñol Tripantu/Inti Raymi, celebración que marca el inicio de un nuevo ciclo para diversos pueblos originarios. La actividad reunió a integrantes de la comunidad universitaria, académicas, estudiantes y lideresas indígenas con el propósito de generar un espacio de reflexión, en el marco de las actividades de transferencia del Proyecto Fondecyt Regular N°1240078 de ANID, del cual la profesora Verónica Figueroa Huencho es Investigadora principal.
La jornada comenzó con una ceremonia (llellipun) encabezada por la Machi Sonia Cariqueo, quien destacó el valor de compartir estos espacios dentro de la Universidad y el interés mostrado por las nuevas generaciones en acercarse a las tradiciones y conocimientos de los pueblos originarios.
“Me sentí súper bien en este espacio. Sentí toda esa fuerza para poder entregarles también este conocimiento antiguo y pedir respeto por nuestra cultura. Estoy muy contenta porque los jóvenes se acercaron sin temor y con interés por conocer estas ceremonias, algo muy positivo para nosotros”, expresó.
El seminario fue moderado por la presidenta del Consejo de Evaluación, la profesora Verónica Figueroa Huencho y contó con la participación de Jannet Patzi Apaza, María Hueichaqueo Epulef, Sian Ihan Moya y las académicas mapuche Stefanie Pacheco-Pailahual y Carla Llamunao Vega, quienes abordaron distintas experiencias vinculadas a la preservación cultural, la participación de las mujeres indígenas en espacios de decisión, la educación intercultural y la revitalización de las lenguas y conocimientos ancestrales.
En ese contexto, la antropóloga y educadora aymara Jannet Patzi Apaza compartió una reflexión sobre su trayectoria en Chile y el trabajo desarrollado para mantener vivas las tradiciones indígenas en contextos urbanos, promoviendo el encuentro entre comunidades y la valoración de la diversidad cultural.
“Llegar a Chile fue un choque cultural importante, pero también una oportunidad para reencontrarme con mi identidad y compartir los conocimientos que traigo conmigo. A través de nuestras ceremonias y tradiciones hemos construido espacios de verdadera interculturalidad, donde el desafío es reconocer y respetar a quien es diferente”, señaló.
Por su parte, la administradora pública de la Universidad de Chile, magíster en Cooperación Internacional y educadora intercultural Sian Ihan Moya valoró que la Facultad de Gobierno acogiera una conversación que trascendiera el ámbito cultural para incorporar también las perspectivas y desafíos políticos de las mujeres indígenas.
“Me llena de orgullo que esta casa de estudios abra sus puertas a estos conocimientos. No solo hablamos de cultura e identidad, sino también de nuestra posición política y de los desafíos actuales que enfrentamos como lideresas en nuestros territorios. Espero que quienes se formen aquí puedan asumir ese desafío como propio”, afirmó.
“La celebración de Wiñol Tripantu es una invitación a conectarnos con nuestro entorno y reencontrar el camino de regreso al igual que lo hace el sol. El llellipun nos dio la oportunidad para explicar el significado de esta celebración a todas las personas asistentes, y cómo se enlaza con una convivencia intercultural, conectando con los objetivos del proyecto Fondecyt. Como señalaba la machi, fue muy bonito ver a tanta juventud participando y preguntando.” Señaló la profesora Figueroa Huencho.
Respecto al seminario “Wiñol Tripantu y mujeres indígenas en Chile: memoria, territorio y desafíos pendientes”, comenta “Escuchar las voces de las mujeres indígenas en el conversatorio posterior también fue muy potente. Ellas tienen conocimientos, sabiduría. En ellas reside también la memoria que sostiene nuestra existencia. Esta es una memoria que se proyecta al presente y al futuro, con propuestas políticas y de gobernanza intercultural. La voz de las mujeres indígenas se ve amenazada hoy en un contexto de negacionismo, y la Universidad de Chile, en su rol público, debe abrir sus espacios para que esas voces resuenen con fuerza”.
La actividad concluyó con un espacio de encuentro entre las y los asistentes, reafirmando la importancia de promover instancias de diálogo intercultural dentro de la Universidad de Chile y de reconocer el aporte de los pueblos originarios a la construcción de una sociedad más inclusiva, diversa y respetuosa de sus distintas formas de conocimiento.