El profesor e investigador de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Rodrigo Medel, ha publicado recientemente un innovador artículo académico enfocado en las dinámicas y la resistencia de las organizaciones de trabajadores bajo contextos económicos restrictivos.
La investigación fue aceptada y difundida por Economic and Industrial Democracy, una de las revistas científicas internacionales más destacadas en el estudio de las relaciones laborales y la organización del espacio de trabajo. El logro cobra especial relevancia institucional al tratarse de una publicación indexada en el prestigioso catálogo Web of Science (WoS), posicionada firmemente en el Cuartil 2 (Q2) de su categoría, lo que certifica su alto impacto y rigurosidad dentro de la comunidad científica global.

El sindicato como estrategia socioespacial
Alineado con los campos de la sociología laboral, la geografía laboral y la ciencia política, el estudio del profesor Medel explora en profundidad cómo los trabajadores desarrollan estrategias socioespaciales para fundar sindicatos exitosos, cuando operan bajo regímenes laborales represivos.
La investigación está enfocada en Chile, considerado en la literatura como un escenario paradigmático de vigilancia y represión en espacios laborales. El sustento metodológico consistió en la realización de 46 entrevistas a líderes sindicales pertenecientes a 30 empresas de diversos sectores económicos del país.
Las tres fases de la organización secreta
El hallazgo central del artículo es que la organización sindical depende también del uso estratégico del espacio. Sobre todo, los trabajadores crean y ocupan “espacios seguros” dentro y fuera de la empresa para formar su sindicato. Según describe el artículo, esta planeación estratégica se compone de tres fases tácticas fundamentales:
1) Coordinación inicial y silenciosa en espacios seguros internos;
2) Retirada e institucionalización en espacios seguros externos;
3) Regreso sorpresivo al lugar de trabajo para anunciar al empleador que el sindicato ya existe.
Este trabajo contribuye de manera significativa a la construcción de nuevas teorías sobre las estrategias espaciales de los sindicatos y ofrece perspectivas prácticas aplicables a sistemas laborales que cuentan con estructuras de negociación colectiva descentralizadas. Con este hito, la Facultad de Gobierno continúa consolidando su liderazgo en la generación de conocimiento crítico sobre políticas públicas, trabajo y sociedad.
Profesor Medel: Considerando que su investigación identifica una estrategia de tres fases —coordinación, retirada a espacios seguros y reingreso sorpresa— para burlar regímenes represivos: ¿De qué manera estos hallazgos desafían la normativa laboral chilena actual y qué transformaciones institucionales se requerirían para que los trabajadores no deban recurrir a la clandestinidad al ejercer su derecho fundamental a sindicalizarse?
Estos hallazgos, como muchos otros, muestran que sigue existiendo una tensión central del modelo laboral chileno: la brecha entre lo legal y lo factual. La realidad sindical sigue desbordando las instituciones que históricamente han tendido a limitar y fragmentar la acción colectiva de los trabajadores. Es cierto que la ley reconoce formalmente el derecho a constituir sindicatos sin autorización previa y sanciona las prácticas antisindicales, pero esa protección opera, en la práctica, una vez que el sindicato ya se ha constituido. El hecho de que los trabajadores deban coordinarse en secreto, retirarse a espacios seguros para ponerse en contacto con la Dirección del Trabajo y, recién luego, reingresar protegidos al lugar de trabajo muestra que la libertad sindical existe jurídicamente, pero no está garantizada materialmente dentro de la empresa. Por eso, las transformaciones institucionales deberían apuntar a una protección preventiva: resguardar a los comités presindicales desde las primeras gestiones; asegurar espacios y canales de comunicación protegidos dentro de la empresa; prohibir y sancionar la vigilancia patronal sobre conversaciones de los trabajadores; fortalecer fiscalización rápida y cautelar; elevar costos efectivos de la represión presindical; y avanzar hacia formas de organización y negociación menos encerradas en la empresa individual. En síntesis, el desafío es que sindicalizarse deje de ser una operación clandestina de supervivencia y pase a ser un derecho ejercible en condiciones democráticas dentro del lugar de trabajo.
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