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Condiciones laborales y liderazgo escolar

Estudio U. de Chile plantea cambios estructurales para el bienestar docente

Estudio U. de Chile plantea cambios estructurales para el bienestar docente
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El estudio elaborado por Saberes Docentes de la Universidad de Chile y Fundación SM propone abordar el bienestar docente como una condición estructural para la calidad y sostenibilidad del sistema escolar.

Durante años, buena parte del debate educativo en Chile se ha concentrado en los resultados estandarizados y la eficiencia administrativa. Sin embargo, en el último tiempo ha aumentado la preocupación por el abandono de la profesión y la baja atracción hacia las carreras de pedagogía, fenómenos asociados a condiciones laborales exigentes, el escaso reconocimiento profesional y el desgaste docente. Ante este escenario, profundizado por la pandemia, esta preocupación se ha traducido en iniciativas públicas como el Plan Nacional Docente, que sitúa el reconocimiento y el bienestar del profesorado entre sus ejes prioritarios para fortalecer la profesión.

En este escenario, el estudio Mejorando la protección y el bienestar en las escuelas, elaborado por el Centro de Estudios Saberes Docentes de la Universidad de Chile y la Fundación SM, busca contribuir a una comprensión más profunda del bienestar docente desde una perspectiva situada, institucional y multidimensional.

La investigación indaga en la percepción del profesorado sobre el bienestar en el sistema escolar chileno y en los factores que lo favorecen o lo inhiben, con el propósito de aportar a la construcción de una cultura escolar más justa, empática y sostenible, en la cual el bienestar de las y los docentes sea una garantía y no una excepción.

Para elaborar este diagnóstico, el estudio adoptó un enfoque cualitativo transversal, basado en entrevistas semiestructuradas y grupos de discusión con docentes de educación parvularia, básica y media. Las personas participantes pertenecían a distintas dependencias institucionales y etapas de la carrera profesional, y ejercían en las regiones de Valparaíso, Metropolitana de Santiago y del Biobío.

El análisis temático integró las dimensiones física, emocional, psicológica y social del bienestar docente, considerando tanto los factores de riesgo como los factores protectores.

El bienestar docente como condición estructural

Los hallazgos del estudio muestran que el bienestar del profesorado no es un lujo, una dimensión accesoria ni una cuestión privada, sino una condición estructural para el ejercicio de la enseñanza y la sostenibilidad del sistema escolar chileno.

El informe identifica factores que deterioran este bienestar, como la sobrecarga laboral, la burocratización, la presión por los resultados estandarizados, el escaso respaldo institucional y la limitada participación del profesorado en la toma de decisiones. En sus conclusiones, advierte que la escuela puede y debe ser un espacio donde enseñar no implique enfermarse.

La investigación cuestiona los enfoques que reducen la salud laboral a protocolos aislados o recomendaciones individuales de autocuidado. Sus resultados muestran que el bienestar depende de condiciones institucionales, laborales y relacionales. La confianza mutua, los tiempos protegidos para la colaboración y la reflexión pedagógica, el reconocimiento profesional y la participación docente en las decisiones son factores que favorecen entornos laborales saludables y la mejora pedagógica.

Frente a esto, el estudio plantea la necesidad de revisar la organización del tiempo y del trabajo escolar. Avanzar hacia una cultura del cuidado exige reducir la sobrecarga de funciones administrativas y no pedagógicas, además de asegurar espacios de reflexión y colaboración. A escala nacional, esta transformación también requiere repensar el rol directivo y transitar desde un enfoque centrado en la gestión y el control hacia un liderazgo pedagógico sensible, accesible y capaz de sostener el cuidado como principio organizacional.

El papel de los liderazgos escolares

Al respecto, Andrea Carrasco, coordinadora de investigación y publicaciones del Centro de Estudios Saberes Docentes, destaca el impacto que tiene este factor en el funcionamiento cotidiano de los establecimientos.

“Los resultados del estudio dan cuenta que un factor fundamental para que profesores se sientan cuidados es el liderazgo de sus directivos. El tipo de liderazgo que ejercen los equipos que guían las comunidades escolares influye directamente en el bienestar de sus docentes, específicamente en que estos se sientan seguros, reconocidos y valorados por su comunidad. La investigación es clara al señalar que estar bien en el trabajo no puede depender solo del esfuerzo individual del/a profesor/a, sino que requiere de otros/as, de relaciones positivas, de apoyo mutuo entre docentes y equipo directivo. Por ello se requiere de liderazgos sensibles y de cuidado que busquen humanizar las relaciones de las personas de las escuelas”.

En sintonía con este diagnóstico, Rafael Gómez, director de la Fundación SM Chile, agrega que la respuesta requiere mirar más allá de las voluntades individuales.

“Como evidencia el estudio, si el malestar es principalmente estructural, también deben ser estructurales sus soluciones. Ese es el gran cambio de paradigma que se propone a través de Escuelas que Cuidan para entender el cuidado como un principio que oriente la cultura, el liderazgo y la organización de las escuelas”, sostiene.

Gómez detalla los alcances de esta propuesta: “Esto sugiere, a nivel de política pública, reconocer el bienestar docente como un eje estratégico de la calidad educativa, incorporándolo en los instrumentos de gestión y evaluación, fortaleciendo la autonomía profesional y reduciendo la sobrecarga administrativa. A nivel de los establecimientos, significa desarrollar liderazgos que acompañen y reconozcan, proteger tiempos para la colaboración entre docentes, redistribuir las cargas de trabajo y generar redes de apoyo frente a los desafíos cotidianos. Solo así el cuidado dejará de ser una excepción y se transformará en una garantía para quienes sostienen la educación cada día”.

Con la publicación del informe, Saberes Docentes y la Fundación SM subrayan la urgencia de avanzar hacia una escuela donde el cuidado sea asumido como un principio estructural de la organización escolar y una condición de la justicia educativa. También llaman a reconocer y fortalecer a las comunidades que ya han abierto camino y han demostrado que cuidar y enseñar son condiciones inseparables para una educación con sentido y humanidad.