Con un llamado a ejercer la profesión con excelencia, integridad y vocación de servicio, la Escuela de Kinesiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (FMUCH) celebró el miércoles 15 de julio la ceremonia de titulación de la promoción 2025. La actividad, realizada en el Aula Magna doctor Gabriel Gásic del Campus Norte, reunió a autoridades universitarias, académicos, funcionarios, familiares y amistades para acompañar a las y los 27 nuevos kinesiólogos y kinesiólogas que culminaron su formación profesional e iniciaron una nueva etapa al servicio de la salud del país.
La ceremonia fue presidida por el decano de la FMUCH, doctor Miguel O’Ryan, acompañado en la testera por el vicedecano, doctor Juan Pablo Torres; el subdirector de Pregrado, profesor Pablo Quiroga; la directora de la Escuela de Kinesiología, profesora Mónica Manríquez, y el subdirector del mismo plantel, profesor Giovanni Olivares.
Una profesión al servicio de las personas
Al inaugurar la ceremonia, la directora de la Escuela de Kinesiología, profesora Mónica Manríquez, destacó el profundo significado de la titulación: “Esta ceremonia no es solo una instancia de entrega de diplomas de título. Es el momento exacto en que la posta del cuidado de la salud de nuestro país se transfiere a vuestras manos”, afirmó. Asimismo, recordó el origen de la disciplina en la Universidad de Chile, estrechamente ligado a la respuesta sanitaria frente a la epidemia de poliomielitis, y reafirmó el compromiso histórico de la Escuela con el servicio público.
En su intervención, la académica también abordó los desafíos que enfrenta actualmente la formación en salud, señalando que la reciente actualización curricular responde a la necesidad de preparar profesionales capaces de desenvolverse en escenarios cada vez más complejos. En ese contexto, subrayó que el nuevo plan formativo busca fortalecer no solo las competencias clínicas, sino también una mirada integral basada en la equidad, la inclusión, el respeto por la diversidad y el pensamiento crítico. “Formar para el Chile de hoy exige ir mucho más allá de las habilidades técnicas y de la clínica tradicional. Significa prepararles para un mundo que exige conciencia social y mirada global por un bien mancomunado”, señaló.
Finalmente, la profesora Manríquez llamó a las y los nuevos kinesiólogos a ejercer la profesión con sólidos principios éticos, recordando que la confianza depositada por las personas constituye uno de los pilares fundamentales del quehacer sanitario. Además, los invitó a mantener una actitud permanente de aprendizaje y a llevar con orgullo el sello formativo de la Universidad de Chile en cada espacio donde desarrollen su labor profesional. “Lleven este título con la humildad del que siempre está dispuesto a aprender, pero con el inmenso orgullo de pertenecer a esta casa de estudios. Vayan, cuiden, transformen vidas a través del movimiento humano”, finalizó.
Una generación marcada por la resiliencia y el aprendizaje
La ceremonia continuó con la entrega de los títulos profesionales a las y los 27 nuevos kinesiólogos y kinesiólogas; el juramento universitario, tomado por el vicedecano, doctor Juan Pablo Torres, y la entrega de distinciones a la mejor compañera de la promoción 2026, otorgada a la kinesióloga Francisca Hernández, y el Premio a la Trayectoria Deportiva Integral “Profesor Sergio Garrido González”, que este año recayó en el kinesiólogo Felipe Mondaca.
Posteriormente, tomaron la palabra las representantes de la promoción 2025, kinesiólogas Francisca Hernández y Antonella Venegas, quienes evocaron el camino recorrido desde su ingreso a la Universidad de Chile, marcado por los desafíos de iniciar la vida universitaria en plena pandemia y por el crecimiento académico y humano experimentado durante la carrera. “Partimos el primer año desde la casa, frente al computador. Era difícil hacer amigos e interactuar. Poco a poco tuvimos la oportunidad de irnos conociendo y comprendimos que uno nunca deja de conocer ni de aprender”, afirmó Francisca Hernández.
La ahora kinesióloga señaló que el contacto con pacientes durante los años clínicos transformó profundamente su manera de comprender la profesión, permitiéndoles descubrir que el conocimiento técnico debe ir siempre acompañado de empatía, humildad y capacidad de escuchar a las personas. “Cuando enfrentas por primera vez a una persona que deposita toda su confianza en tus habilidades, el desafío siempre va a ser estar a la altura de lo que se espera. El conocimiento es infinito y puede venir desde cualquier parte”, agregó.
Asimismo, Antonella Venegas destacó que la formación en Kinesiología implicó superar dificultades académicas y personales que fortalecieron su resiliencia, una cualidad que identificaron como parte esencial del sello profesional que hoy comienzan a proyectar hacia el futuro. En ese recorrido, reconocieron también el apoyo permanente de docentes, funcionarios y familias, quienes hicieron posible la culminación de esta etapa. “Hoy recibimos un título, pero sería injusto pensar que este momento solo nos pertenece a nosotros. También pertenece a quienes estuvieron cuando dudamos, cuando quisimos rendirnos, cuando volvimos a empezar y cuando celebramos”, señaló Antonella Venegas.
En retrospectiva y para finalizar sus palabras, la egresada señaló que “este es un buen momento para detenernos un segundo y reconocer que si estamos aquí hoy, es gracias a haber podido superar todas las misiones, incluso las secundarias. Porque, al fin y al cabo, el sello de nuestra profesión es ese: la resiliencia, de dar vuelta el resultado del partido en el minuto 15, 30 o en el alargue; de caernos y levantarnos durante estos años. Resiliencia que vimos en nosotros, pero sobre todo la vimos y la veremos día a día en las personas que atendemos”, concluyó.
Un llamado a ejercer con excelencia, probidad y vocación pública
En el cierre de la ceremonia, el decano doctor Miguel O'Ryan, felicitó a las y los nuevos kinesiólogos por culminar una etapa de formación exigente. Asimismo, recordó que detrás de este logro existe el esfuerzo compartido de familias, amistades, docentes, tutores clínicos y equipos de colaboración que acompañaron el proceso formativo. “Hoy celebramos la culminación de años de estudio, esfuerzo y perseverancia. Cada uno de ustedes llega a este día después de un camino exigente y asume públicamente la responsabilidad de ejercer una profesión esencial para la salud, la autonomía y la dignidad de las personas”, mencionó.
El doctor O'Ryan señaló que las y los egresados se incorporan al ejercicio profesional en un contexto marcado por importantes desafíos sanitarios para el país, como el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas, la discapacidad, los problemas de salud mental y las brechas en el acceso a la rehabilitación. En ese escenario, destacó que la kinesiología desempeña un papel cada vez más relevante y que, aunque las nuevas tecnologías continuarán transformando la práctica clínica, el eje central de la profesión seguirá siendo la relación humana con quienes requieren atención. “Trabajarán con nuevas tecnologías, como la telerehabilitación, la inteligencia artificial y el análisis avanzado del movimiento, pero, por muy sofisticadas que sean las herramientas, la esencia de la profesión seguirá estando en la relación con las personas: escuchar, evaluar con rigor y acompañar procesos de recuperación”, afirmó.
Durante su intervención, la máxima autoridad de la FMUCH también enfatizó la importancia de la probidad y la ética profesional como principios irrenunciables del ejercicio sanitario. En esa línea, llamó a las y los nuevos profesionales a actuar siempre con transparencia, respaldar sus decisiones en la mejor evidencia disponible y mantener un compromiso permanente con el aprendizaje, el trabajo interdisciplinario y el servicio público que caracteriza a la Universidad de Chile. “El título que hoy reciben no marca el final de su formación, sino el comienzo de una nueva etapa. Que su ejercicio profesional sea técnicamente sólido, humanamente cercano y éticamente irreprochable. Que nunca pierdan la capacidad de conmoverse ante el dolor, ni la satisfacción de acompañar una recuperación. Que sepan innovar sin olvidar los fundamentos, liderar sin dejar de escuchar y alcanzar sus legítimas aspiraciones sin transar jamás en la integridad”.
Finalmente, el doctor O’Ryan relevó que, tras la titulación, el desafío que comienza es continuar aprendiendo y contribuir, desde cada espacio de desempeño, a mejorar la calidad de vida de las personas y fortalecer el sistema de salud: “Ser egresada o egresado de la Universidad de Chile significa mirar más allá del éxito individual y preguntarse cómo nuestro trabajo contribuye a reducir brechas, fortalecer la atención primaria y mejorar la vida de las comunidades. (...) Mucho éxito en el camino que hoy comienzan; les auguro un futuro pleno de posibilidades y oportunidades”, concluyó.
Con la interpretación del Himno de la Universidad de Chile y el tradicional video preparado por la generación 2025, concluyó una ceremonia que marcó el inicio de una nueva etapa para las y los 27 nuevos kinesiólogos y kinesiólogas titulados de la FMUCH. Más allá de la obtención del grado profesional, la jornada reafirmó el compromiso de la Universidad de Chile con la formación de profesionales capaces de responder a las necesidades del país desde la excelencia académica, el pensamiento crítico y una profunda vocación de servicio.