En una nueva edición del seminario interno de investigación de la Facultad de Gobierno, la académica y directora Académica y de Investigación, Isabel Castillo, presentó los resultados preliminares del proyecto "The Effect of Feminist Protests on Gender Attitudes in Chile", investigación que lidera junto a los académicos Rodolfo Disi, Felipe Sánchez y Carolina Acevedo. En esta oportunidad, la exposición se centró en analizar cómo la expansión territorial de las protestas feministas se relaciona con las actitudes hacia la violencia de género.
La iniciativa surgió como un proyecto Mini COES del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES) y busca examinar cómo la cercanía territorial y temporal a las manifestaciones feministas influye en las actitudes hacia la igualdad de género y en la justificación de la violencia contra las mujeres.
Según explicó la investigadora, si el movimiento feminista busca transformar la cultura machista presente en la sociedad chilena, resulta relevante analizar si sus movilizaciones generan cambios no solo en el ámbito institucional, sino también en las percepciones, prácticas y normas sociales de la vida cotidiana. En este contexto, el proyecto tiene como objetivo evaluar el efecto de la última ola de movilizaciones feministas en Chile sobre las actitudes y comportamientos relacionados con los asuntos de género, considerando cómo este impacto varía según la intensidad, el momento y la localización de las protestas.
Para responder a esta pregunta, el equipo desarrolló una metodología mixta y secuencial que combinó el análisis de información proveniente del Estudio Longitudinal Social de Chile (ELSOC), registros del Observatorio de Conflictos y datos comunales sobre denuncias de violencia de género de Carabineros de Chile, junto con entrevistas semiestructuradas destinadas a profundizar en los mecanismos que vinculan la exposición a las movilizaciones con las actitudes de la población.
Entre los resultados preliminares presentados, la evidencia sugiere que la exposición a protestas feministas tendría un efecto acotado, aunque estadísticamente identificable, sobre la justificación de la violencia contra las mujeres entre los hombres encuestados. En particular, este efecto se observa entre las cuatro y dieciséis semanas posteriores a la exposición a manifestaciones feministas. En el caso de protestas que involucraron episodios de violencia, el impacto podría extenderse hasta veinticuatro semanas. La investigadora enfatizó que estos resultados deben interpretarse con cautela, considerando que los efectos observados son de magnitud moderada y corresponden a resultados preliminares.
Actualmente, el proyecto se encuentra en proceso de publicación