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El costo oculto de la mala planificación pública

517 proyectos detenidos: académico FAU aborda los desafíos de la planificación en la infraestructura pública en Chile

Académico FAU aborda los desafíos de la planificación pública
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En base a un reciente informe de la Contraloría General de la República detectó 517 proyectos públicos abandonados en la última década (equivalentes a más de $700 mil millones en inversión congelada) y sobrecostos que superan el 50% en recontrataciones.

Alguna vez te has preguntado ¿Por qué algunos hospitales, escuelas o centros comunitarios se convierten en hitos de desarrollo barrial mientras otros quedan abandonados o constando mucho más de lo presupuestado? En un contexto donde el gasto público eficiente es un tema cada vez más relevante, la calidad de la planificación y el diseño de la infraestructura estatal se ha convertido en un factor cada vez más determinante para el desarrollo de las ciudades. 

Según un informe de la Contraloría General de la República (CGR) en el que se auditó más de 160.000 contrataciones en la última década (2015- 2025), en Chile existen 517 proyectos de infraestructura pública paralizados y sin recontratación. Una situación que compromete más de $700 mil millones de pesos de fondos estatales y afecta a diversas instituciones fundamentales para la ciudadanía, como la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), servicios de salud y vivienda, entre otros.

Ante este escenario, el académico Hernán Elgueta Strange, coordinador del Diploma en Arquitectura Pública de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la U. de Chile, señala que estas cifras reflejan un problema que comienza antes del inicio de las obras. "Un edificio público funciona bien cuando es capaz de responder simultáneamente a tres escalas: la eficiencia funcional del edificio, su capacidad de integrarse orgánicamente al entorno y su sostenibilidad económica durante los próximos 30 o 50 años. El fracaso ocurre cuando se planifica ignorando quién y cómo lo habita, con quien se relaciona y cómo se mantendrá esa infraestructura en el tiempo”.

Un alto impacto económico y social

Para el académico de la Universidad de Chile, el éxito de una obra pública no puede evaluarse únicamente por la inauguración de un edificio. Advierte que cuando la planificación es ineficiente, los efectos se extienden más allá del proyecto, generando un impacto en cadena que se manifiesta en consecuencias económicas y sociales.

En este sentido, el especialista señala que el primer impacto corresponde al gasto fiscal directo y los sobrecostos ocultos. Los datos de la Contraloría muestran que, de las obras que sí logran reencontrarse tras quedar abandonadas, acumulan millones en costos adicionales, al incrementar sus presupuestos en más de un 50% respecto al valor original en muchos casos.

Por otro lado, a este sobrecosto se suma la "doble pérdida fiscal", es decir, mientras un edificio estatal permanece inacabado o en desuso, el Estado desembolsa montos millonarios en el arriendo de dependencias privadas y en servicios de seguridad o cierres perimetrales para evitar la toma o desmantelamiento del inmueble abandonado. En este sentido, Elgueta advierte que la paralización de estas construcciones impacta negativamente en la degradación urbana y el costo social para los barrios, debido a que cuando la edificación de una obra de salud, educativa o cultural se detiene, la comunidad circundante sufre las consecuencias de manera inmediata. Entre estos efectos destacan la generación de focos de inseguridad por las estructuras a medio construir que atraen incivilidades y aumentan la percepción de temor entre los vecinos.

Otra de las consecuencias, radica en la pérdida de oportunidad en servicios básicos. En muchos casos, los niños y niñas quedan sin matrícula de sala cuna por obras inconclusas o pacientes que deben desplazarse horas adicionales por el retraso en consultorios o recintos de salud. Asimismo, el académico advierte que también se produce una ruptura de la confianza institucional, debido a que la presencia visible de  "elefantes blancos" deteriora la relación de la ciudadanía con el Estado, transmitiendo una sensación de abandono e ineficiencia en el gasto de sus impuestos.

¿Por qué fracasan las obras públicas?

El especialista señala que las razones del fracaso suelen ser la consecuencia de errores cometidos en las etapas iniciales de formulación del proyecto. “Si el Estado quiere evitar la pérdida de recursos, debe invertir más tiempo y presupuesto en la etapa preinversional y de diseño. Un buen proyecto de arquitectura pública no es un gasto decorativo; es la principal herramienta de mitigación de riesgos para que una obra no termine abandonada o costando el doble."

En este sentido, el coordinador del Diplomado en Arquitectura Pública, señala que "la diferencia entre un edificio que transforma un barrio y un elefante blanco abandonado se decide en la mesa de dibujo y en el planteamiento de las bases. Si formulamos bien desde el inicio y con las herramientas tecnológicas adecuadas, minimizamos drásticamente los riesgos de ejecución.” 

Frente a este escenario, Hernán Elgueta sostiene que fortalecer las capacidades de quienes diseñan y planifican la infraestructura pública es clave para evitar que estos problemas se repitan en Chile. En esa línea, el Diploma en Arquitectura Pública de la Escuela de Postgrado FAU busca entregar herramientas para abordar proyectos que sean eficientes, sostenibles y capaces de generar un impacto positivo y duradero en los territorios.