En el marco del trabajo investigativo desarrollado desde el Centro de Estudios Saberes Docentes de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, la académica Marcela Peña Ruz participó en el V Congreso Internacional de Gestión Educativa: “Gobernanza y liderazgo para la justicia global”, realizado en Montevideo, Uruguay el 29 y 30 de julio. En el encuentro presentó resultados de una investigación desarrollada junto a Claudio Montoya, también investigador de la Universidad de Chile, que aborda el liderazgo y el desarrollo de Comunidades Profesionales de Aprendizaje en el contexto de la Nueva Educación Pública.
La ponencia, titulada “Liderazgo y comunidades profesionales de aprendizaje: un diagnóstico territorial en un servicio local de educación pública en Chile”, se desarrolló en el marco del proyecto Fondecyt de Iniciación N.° 11250933, “Liderazgo sistémico para la formación y desarrollo de Comunidades Profesionales de Aprendizaje en el contexto de Nueva Educación Pública”.
El encuentro reunió a investigadores, docentes y responsables de políticas educativas en torno a los desafíos de la gobernanza y el liderazgo educativo desde una perspectiva internacional y latinoamericana.
Fortalecer la colaboración desde las condiciones del territorio
El estudio busca comprender cómo se desarrollan las Comunidades Profesionales de Aprendizaje (CPA) en las condiciones concretas de la educación pública chilena. Para ello, realiza un diagnóstico territorial en establecimientos pertenecientes a un Servicio Local de Educación Pública, incluyendo jardines infantiles, escuelas y liceos.
De acuerdo con Marcela Peña, uno de los principales aportes de la investigación consiste en abordar las CPA desde las particularidades del sistema educativo chileno: “No se trata solamente de trasladar un modelo desarrollado en otros sistemas educativos, sino de comprender cómo se construyen la colaboración, el aprendizaje profesional y el liderazgo en nuestros propios territorios”, afirma.
El diagnóstico considera seis dimensiones para aproximarse al desarrollo de las Comunidades Profesionales de Aprendizaje: liderazgo compartido y de apoyo; visión y valores compartidos; aprendizaje y aplicación colectiva; práctica personal compartida; condiciones de apoyo relacional; y condiciones de apoyo estructural. Para este análisis se utilizó el instrumento PLCA-R, traducido y posteriormente adaptado al contexto chileno.
Entre los resultados destaca una diferencia entre las condiciones relacionales existentes en las comunidades educativas y aquellas de carácter estructural. Peña afirma que “las relaciones de apoyo y la confianza aparecen como fortalezas importantes, mientras que el tiempo protegido y los recursos para desarrollar procesos de colaboración y desarrollo profesional constituyen algunas de las principales dificultades”.
La investigadora agrega que “existe disposición y valoración de la colaboración”, pero aún es necesario generar las condiciones para que esta pueda convertirse en “aprendizaje profesional sistemático y sostenible”.
El liderazgo intermedio como desafío para la Nueva Educación Pública
Los resultados también relevan el papel de los liderazgos en los distintos niveles del sistema educativo, particularmente en el contexto de implementación de la Nueva Educación Pública.
Para Peña, “fortalecer la colaboración docente no depende únicamente de la voluntad de los profesionales. Requiere condiciones institucionales, liderazgo pedagógico y, particularmente, un liderazgo intermedio fortalecido”.
En este escenario, los Servicios Locales de Educación Pública representan un espacio relevante para desarrollar nuevas formas de articulación entre establecimientos y territorios. La investigación plantea preguntas sobre cómo construir capacidades en los niveles intermedios, cómo articular los liderazgos docentes y directivos y de qué manera las redes entre escuelas pueden transformarse en espacios de aprendizaje sistémico.
Según Peña, “el liderazgo intermedio tiene un papel estratégico para generar estructuras de apoyo, acompañamiento y desarrollo de capacidades”, una dimensión que el proyecto busca continuar profundizando.
Una investigación situada que busca aportar al debate latinoamericano
La participación en el congreso de Montevideo también permitió poner en diálogo los resultados de la investigación con experiencias y discusiones desarrolladas en otros contextos. En ese sentido, este intercambio internacional constituye una oportunidad para avanzar hacia una mayor producción de conocimiento desde Iberoamérica sobre liderazgo educativo y Comunidades Profesionales de Aprendizaje.
En relación con esta proyección, Marcela Peña sostiene que “la investigación situada en Chile y en otros países latinoamericanos puede contribuir a que la región deje de ser solamente receptora de modelos y pase a ser también productora de conocimiento sobre liderazgo, desarrollo profesional y aprendizaje colectivo”.
Desde esta perspectiva, el desafío no consiste únicamente en determinar si las CPA pueden ser implementadas en distintos países, sino en comprender cómo las políticas educativas, culturas profesionales, formas de liderazgo y condiciones institucionales de cada territorio inciden en su desarrollo.
La experiencia internacional también abre nuevas posibilidades de colaboración para el proyecto. Entre las proyecciones planteadas por la investigadora se encuentra el fortalecimiento de redes de investigación iberoamericanas que permitan desarrollar estudios comparados entre Chile, otros países latinoamericanos y España, identificando similitudes y diferencias entre sus sistemas educativos.
El conocimiento académico en diálogo con los territorios
Los resultados de la investigación también fueron incorporados al Libro de Actas del V Congreso Internacional de Gestión Educativa, publicado posteriormente al encuentro. El trabajo de Peña y Montoya forma parte del capítulo 2 del documento (página 267), donde se presenta el diagnóstico territorial sobre el desarrollo de las Comunidades Profesionales de Aprendizaje y las prácticas de liderazgo en establecimientos pertenecientes a un Servicio Local de Educación Pública.
Sobre este vínculo entre investigación y práctica, la investigadora señala: “Nuestro desafío no es solamente producir publicaciones académicas, sino generar conocimiento que pueda volver a los territorios, alimentar procesos de acompañamiento y contribuir al desarrollo de capacidades de quienes lideran y trabajan en las comunidades educativas, bajo modelos de colaboración como Research Practice Partnership”.
En esa línea, la investigación proyecta continuar profundizando en la relación entre liderazgo, aprendizaje colectivo y transformación educativa, particularmente en un contexto de cambios sistémicos como el que atraviesa actualmente la educación pública chilena.
Como plantea Peña, “la investigación y la práctica deben estar en diálogo permanente”, una perspectiva que orienta las próximas etapas del proyecto y la búsqueda de nuevas colaboraciones para estudiar el liderazgo educativo y las Comunidades Profesionales de Aprendizaje desde los propios contextos latinoamericanos.
