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"Una voz inconfundible que se proyecta sobre las nuevas generaciones":

Departamento de Literatura conmemoró el centenario de Stella Díaz Varín

Departamento de Literatura conmemoró el centenario de Stella Díaz Varín
Departamento de Literatura conmemoró el centenario de Stella Díaz Varín
Javier Bello, académico del Departamento de Literatura.

El 11 de agosto de 2026, cuando se cumplieron cien años del nacimiento de Stella Díaz Varín, el Departamento de Literatura de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile celebró un homenaje dedicado a recordar su trayectoria, profundizar en su escritura y relevar la actualidad de una obra que continúa convocando nuevas lecturas.

La jornada reunió a poetas, investigadores, docentes, editores, estudiantes y familiares de la autora en la Plataforma Cultural de la Universidad de Chile en torno a una programación que combinó reflexión crítica, testimonios, registros audiovisuales y lecturas poéticas.

Javier Bello, académico del Departamento de Literatura, dio inicio al encuentro recordando la relevancia de celebrar el centenario de la autora en la Universidad de Chile. “Justo hoy, 11 de agosto de 2026, hace cien años nació la serenense, nuestra recordada Stella Díaz Varín. Es un honor para mí participar de este encuentro que celebra su memoria y su obra aquí, en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile”.

En sus palabras de apertura, Bello la reconoció como “una de nuestras más importantes poetas del siglo XX”, representante destacada de la generación del 50 y poseedora de una voz singular cuya presencia se ha fortalecido con el paso del tiempo. “Es una voz inconfundible que poco a poco se ha proyectado sobre las nuevas generaciones de poetas, cuestión que prueban las autoras y los autores aquí invitados, como tantas otras y otros que durante este año han estado celebrando su memoria y lo seguirán haciendo”, sostuvo.

Bello destacó, además, el carácter intergeneracional del encuentro y agradeció a quienes participaron en su organización y desarrollo. Según explicó, las distintas intervenciones buscaron aproximarse a la escritura de Díaz Varín “más allá o más acá de su leyenda”, poniendo en el centro la densidad, complejidad y potencia de su producción poética.

La poeta y la memoria

Felipe Viveros, nieto de Stella Díaz Varín, compartió un testimonio sobre la dimensión familiar y cotidiana de la autora. Recordó que vivió con ella durante más de diez años y que tanto él como su hermano pudieron observar de cerca la rigurosidad con que desarrollaba su escritura. “Para nosotros primero fue abuela, madre, hermana y tía. A la poeta la fuimos conociendo también desde esa dimensión”, expresó. A partir de esta experiencia, destacó “la seriedad con la que ella siempre se tomó su labor de poeta”.

Viveros valoró especialmente el interés que la obra de su abuela despierta actualmente entre personas jóvenes. “El mensaje para esas personas es que se tomen en serio la poesía”, manifestó, enfatizando que Díaz Varín no consideraba terminado un poema mientras no estuviera plenamente convencida de su resultado.

Marisol Vera, directora de Editorial Cuarto Propio, recordó su encuentro con la poeta durante la dictadura y el proceso que condujo a la publicación de Los dones previsibles. En su intervención, situó la labor editorial y la creación literaria de aquel periodo como formas de resistencia frente a la violencia política, cultural y emocional ejercida sobre la sociedad chilena. Asimismo reflexionó sobre la construcción de la figura pública de Díaz Varín, frecuentemente asociada a su carácter desafiante y a los episodios que dieron origen a su leyenda. Aunque esa imagen contribuyó a que la poeta irrumpiera en un campo literario predominantemente masculino, también terminó, según señaló, eclipsando durante décadas la profundidad de su escritura.

La editora describió esta construcción como “un arma de doble filo”: una estrategia que le permitió hacerse visible, pero que, al mismo tiempo, desplazó la atención desde su trabajo poético hacia el personaje. “La fuerza de su palabra nos sigue convocando”, concluyó, destacando que la obra logró finalmente imponerse sobre las lecturas reductoras de su figura.

Aproximaciones a la obra de Stella Díaz Varín

Príncipe Menéndez, exestudiante de la licenciatura en Literatura, presentó una lectura de Cantos de Anadir, centrada en la relación entre paisaje,  corporalidad, pérdida y melancolía. En su análisis, mostró cómo los espacios recorridos por los hablantes -el cementerio, la costa, la ciudad, las montañas y las estrellas-se vinculan estrechamente con su interioridad.

De acuerdo con Menéndez, el paisaje no funciona simplemente como escenario, sino como una prolongación del cuerpo, la memoria y el deseo. Los hablantes se desdoblan, pierden momentáneamente su identidad y buscan en la naturaleza un modo de sobrellevar la ausencia y la desesperanza.

Ignacio Sánchez Osores, crítico literario, investigador y docente de la Pontificia Universidad Católica de Chile, propuso una aproximación denominada “poética capilar”. Su exposición examinó la persistencia de imágenes como el pelo, la cabellera, las pestañas y las trenzas en la escritura de Díaz Varín.

El investigador planteó que estos elementos permiten ingresar a la obra como a “un tejido complejo”, en el que se configura una subjetividad femenina heterogénea capaz de sustraerse de las concepciones dominantes sobre las mujeres durante la primera mitad del siglo XX. En esta lectura, la cabellera aparece vinculada al mundo materno, el deseo, el erotismo y la resistencia frente al orden patriarcal. También adquiere una dimensión ética y política al establecer contacto con comunidades marginadas, como ocurre en el poema dedicado a Flor María del Tránsito, trabajadora arenera cuya humanidad y dignidad son restituidas por la palabra poética.

Por su parte, Cristián Cisternas, académico del Departamento de Literatura, compartió una lectura de Los dones previsibles, poemario que definió como representativo de una etapa avanzada de la escritura de Díaz Varín, publicada después de un prolongado silencio editorial.

Cisternas examinó las reflexiones que el libro desarrolla acerca del canto, la palabra, la creación, la pérdida, el paso del tiempo y la relación con otras figuras de la tradición poética. Asimismo, destacó la capacidad de Díaz Varín para instalar un yo de dimensiones míticas y recuperar una palabra dotada de fuerza ritual y creadora.

Su análisis abordó también la recurrencia de la casa, el cuerpo, el jardín, el mar y el río como espacios desde los cuales la poeta enfrenta la soledad, la historia y la muerte. En esta escritura, sostuvo, la melancolía convive con una energía vital que persiste incluso ante la conciencia del deterioro y el paso del tiempo.

El homenaje contempló además la exhibición de un registro audiovisual de Claudia Posadas, poeta mexicana y antologadora de la obra de Stella Díaz Varín. En 2024, Posadas editó y prologó una antología de su poesía publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México, contribuyendo a ampliar su circulación y recepción internacional.

Posteriormente se desarrolló una lectura poética en la que Cristián Cisternas, Príncipe Menéndez, Alejandra del Río, Verónica Jiménez y Javier Bello compartieron poemas de Díaz Varín y textos propios. La jornada concluyó con las intervenciones y lecturas de las reconocidas poetas Elvira Hernández y Soledad Fariña.

A través de las distintas voces reunidas, el homenaje permitió desplazar la mirada desde la leyenda que por décadas rodeó a Stella Díaz Varín hacia la riqueza formal, política y existencial de su obra. A cien años de su nacimiento, su escritura continúa interpelando a nuevas generaciones y ocupando un lugar fundamental en la poesía chilena contemporánea.