El miércoles 5 de agosto de 2026, el Departamento de Ingeniería Civil (DIC) de la Universidad de Chile vivió una jornada especial. Estudiantes, docentes y funcionarios se reunieron en la tradicional Ceremonia de Premiación Docente, organizada por el equipo de Tutoría DIC, para celebrar los logros académicos de sus estudiantes y reconocer a profesores auxiliares y docentes que han destacado por su compromiso con la enseñanza y que fueron elegidos por votación popular entre el estudiantado.
Más que una ceremonia de reconocimientos, el encuentro fue una oportunidad para detenerse, mirar el camino recorrido y valorar a las personas que hacen de la vida universitaria una experiencia que trasciende las aulas.
Reconocer la excelencia, celebrar el camino
Durante la ceremonia se reconoció a estudiantes destacados por su excelencia académica, correspondientes a las generaciones 2020, 2021, 2022 y 2023.
De la generación 2020 fueron reconocidos Benjamín Sabag Fuentes, Daniela Rey Abarzúa, Juan Pablo González Castillo, Fernanda Arriagada Lillo, Valeska Belén Candia, Martín Serman Piuzzi y Amanda Orellana Álvarez.
En la generación 2021, recibieron este reconocimiento Rui Wang Wang, Luna Hernández Silva, Enzo Morice Manríquez, Sebastián Salgado Valdivia, Belén Adasme González, Bruno Pacheco Reinoso y Maximiliano Torres Tabilo.
Por la generación 2022 fueron distinguidos Fabianna Padron Mohamed, Constanza Rodríguez Campos, Camila Farías Urbano, Matías Otárola García, Lucas Rivera Feres, Benjamín Luengo Quezada y Matías Labbé.
Finalmente, de la generación 2023 fueron reconocidos Javiera Bravo Ceballos, Florencia Vásquez Yáñez, Fabio Gao y Pedro Bravo Ramírez.
Junto con ellos, se distinguió a profesores auxiliares de las distintas áreas del Departamento: Benjamín Ordenes, en Cursos Comunes; Martín Serman, en Estructuras, Construcción y Geotecnia; Rui Wang, en Hidráulica, Sanitaria y Ambiental; y Daniel Aravena, en Transporte.
También fueron reconocidos docentes de cada una de estas áreas: César Pastén, en Cursos Comunes; Marlena Murillo, en Estructuras, Construcción y Geotecnia; Macarena Facuse, en Hidráulica, Sanitaria y Ambiental; y Ricardo de la Paz, en Transporte.
Una excelencia que también se construye con vínculos
En sus palabras, el jefe Docente DIC, Alberto de la Fuente, invitó a reflexionar sobre qué significa realmente la excelencia en tiempos de Inteligencia Artificial. Junto con felicitar a estudiantes y profesores, agradeció también a las familias por el apoyo que entregan durante el proceso universitario.
“Hoy la Inteligencia Artificial nos hace cuestionar la excelencia académica, pero hay cosas que la IA no puede reemplazar”, señaló, destacando especialmente las relaciones personales que se construyen durante el paso por la universidad y que permiten encontrar “una mano amiga que te apoye”.
Alberto de la Fuente destacó que detrás de los logros reconocidos existe mucho más que buenas calificaciones: constancia, permanencia y la capacidad de enfrentar la frustración, el miedo y la rabia. Por ello, llamó a estudiantes y docentes a aprovechar cada momento de la vida universitaria, así como el contacto cotidiano con sus pares y profesores.
La importancia de esos vínculos también estuvo presente en las palabras de los docentes premiados.
Macarena Facuse agradeció a la Universidad de Chile, su alma mater, por haberle enseñado no solo conceptos ingenieriles, sino también el valor de contribuir a la sociedad, al bien común y al país. Con especial cariño, agradeció a sus estudiantes del curso de primavera 2025 por su avidez por aprender y su compromiso social. “Yo fui la profesora, pero aprendí mucho de ellos también”, expresó, invitando a las futuras generaciones a trabajar desde la ingeniería por las comunidades y por el desarrollo sustentable del país.
Por su parte, Marlena Murillo destacó la vocación de servicio a la comunidad que debe acompañar el ejercicio de la ingeniería. Recordó que ser ingeniera o ingeniero implica ser una persona integral, capaz de empatizar y mirar más allá de los cálculos. También compartió que su vocación docente nació, en buena medida, de sus padres y, especialmente, de su madre, quien hacía clases en el Hogar de Cristo. Su mensaje fue sencillo y profundo: seguir las propias pasiones.
Para Ricardo de la Paz, el reconocimiento pertenece también a los estudiantes. Agradeció a quienes lo eligieron y a quienes, antes que él, contribuyeron a construir el camino de la docencia en el Departamento. “No hay buenos docentes si no hay buenos estudiantes”, señaló, destacando que el aprendizaje requiere de un receptor atento y comprometido.
En tiempos de automatización, agregó, el trabajo en el aula sigue siendo fundamental. Invitó a comprender el contexto de cada estudiante, especialmente cuando alguien no está rindiendo como se espera, y a construir espacios donde sea posible preguntar, equivocarse y reconocer que no se entiende. “Normalicemos el preguntar todo, el no entender, hagamos amenas las aulas para ello”, fue uno de sus llamados.
César Pastén puso el acento en el valor de estas instancias para construir comunidad. Agradeció a los equipos docentes, auxiliares, ayudantes de cátedra y laboratorio, así como a la jefatura docente, reconociendo que detrás de cada experiencia de aprendizaje existe un amplio equipo que hace posible el trabajo cotidiano. También dedicó un especial agradecimiento a Omar González y Mario Carrillo, encargados del Laboratorio de Sólidos y Medios Particulados, por su contribución a la formación de generaciones de ingenieras e ingenieros.
Una comunidad que deja huella
Durante la ceremonia, el director de la Escuela de Pregrado de la FCFM, Ricardo Herrera, destacó que el Departamento de Ingeniería Civil cuenta con una tradición de grandes maestras y maestros, cuyo trabajo va mucho más allá de dictar una cátedra. En ese sentido, valoró especialmente que sean las y los estudiantes quienes elijan a los docentes reconocidos: un gesto que da cuenta de la huella que ellos han dejado en sus vidas.
El director del Departamento de Ingeniería Civil, Juan Felipe Beltrán, agradeció la labor de quienes día a día se encargan de transmitir conocimientos y habilidades, así como la confianza de las y los estudiantes que escogieron a la Universidad de Chile y al Departamento para su formación profesional. “Ustedes son sumamente talentosos”, señaló, reafirmando el compromiso de la unidad con acompañarlos durante su proceso formativo.
También tuvo palabras de agradecimiento para todos los equipos que permiten que la docencia se desarrolle, destacando especialmente a Álvaro Torrent, encargado de informática.
Con estas palabras se dio cierre a una jornada marcada por la gratitud y el reconocimiento. La ceremonia culminó con un cóctel de camaradería, espacio que permitió continuar las conversaciones, compartir entre generaciones y celebrar, en un ambiente cercano, a quienes fueron protagonistas de esta jornada.
Porque la excelencia académica merece ser reconocida, pero también merece ser entendida como parte de algo mayor: una comunidad que aprende, enseña, acompaña y deja huella. Y en el Departamento de Ingeniería Civil, esa comunidad se construye día a día, con el trabajo y el cariño de estudiantes, docentes y funcionarios.