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Salud Pública, Interculturalidad y Territorio

Estudiantes de Postgrado lideran diálogo sobre los desafíos y el bienestar de la población migrante en Chile

Diálogo sobre bienestar de migrantes en Salud Pública

La Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile fue escenario del encuentro "Diálogos sobre la inserción y bienestar de las personas migrantes en Chile". La actividad, impulsada por las estudiantes de postgrado Dayanira Camacho, y Francisca Vázquez, buscó cubrir un vacío académico al situar las experiencias territoriales y comunitarias en el centro del debate sobre la salud poblacional.

En la ocasión Dayanira Camacho, estudiante de segundo año del Doctorado en Salud Pública, evidenció la importancia del evento poninedo de manifiesto la verdadera transformación social o poblacional ocurre cuando se avanza hacia una perspectiva que integra dimensiones políticas, históricas y éticas: "y esa transformación empieza dándole voz y oportunidades a las comunidades para que ocupen espacios donde puedan compartir sus experiencias y conocimientos". 

Durante la apertura, la subdirectora de la Escuela de Salud Pública, Marinella Mazzei, destacó la pertinencia de la instancia para levantar los aprendizajes de los territorios. "Estamos viviendo tiempos muy difíciles, donde se habla mucho de lo malo y poco, muy poco, de lo bueno, del bienestar", señaló Mazzei, valorando la oportunidad de escuchar a quienes viven la migración de primera mano.

Catalina Bosch, psicóloga y directora de la organización Migrantas, enfatizó que la movilidad humana debe ser abordada como un determinante social fundamental. "Ser migrante o ser refugiada forma parte de esas consideraciones que quienes trabajamos en salud sí o sí debemos tener", afirmó Bosch, advirtiendo que ignorar el duelo migratorio o el síndrome de Ulises genera diagnósticos médicos inadecuados.

En la misma línea, Bosch desmitificó la creencia de que la población extranjera colapsa la red sanitaria, explicando que las personas migrantes utilizan los servicios médicos mucho menos que los ciudadanos locales debido a severas barreras de información. "Nosotros aportamos con nuestro trabajo y con el pago de las cotizaciones al sistema de salud, igual que las personas nacionales", sentenció, recordando que la universalidad de la salud es un derecho garantizado técnica y éticamente.

 

Las barreras del racismo estructural y la urgencia de una salud comunitaria

Daniela Alegre, terapeuta ocupacional del Colectivo Sin Fronteras, abordó cómo la irregularidad impacta en la salud mental de las niñeces. "Nadie le preguntó si quería migrar de su país, nadie le preguntó cómo se sentía ese niño o niña", relató Alegre, criticando la estigmatización constante promovida en los medios de comunicación masivos.

Profundizando en las condiciones materiales, Alegre expuso la grave situación de hacinamiento en la que viven muchos, donde familias enteras comparten una misma habitación sin espacios adecuados para el desarrollo integral. Además, advirtió que las extensas jornadas laborales en empleos informales impiden a los padres asistir a las escuelas o controles médicos, lo que el sistema suele juzgar erróneamente como negligencia. "Es muy importante ir entretejiendo esta red para que no dé paso a una precarización de la vida de las personas", destacó.

Por su parte, Michel-Ange Joseph, trabajadora social y directora de la Fundación CIJYS, ahondó en el profundo impacto del racismo institucional y la exclusión. "Chile mide con precisión lo que se produce y se consume, pero no mide cómo se siente su población", denunció Joseph, recordando que las manifestaciones culturales suelen ser estigmatizadas o patologizadas por los equipos debido a un profundo desconocimiento.

Para ilustrar estas brechas, Joseph detalló cómo los parámetros clínicos locales causan diagnósticos errados en la población caribeña. Señaló que las niñeces haitianas, por su contextura y genética de mayor estatura, suelen ser diagnosticadas erróneamente con desnutrición debido a que las tablas de medición no se ajustan a su realidad, lo que incluso ha derivado en intervenciones estatales desproporcionadas. "La medicina chilena se ha diseñado para personas andinas y para personas que viven acá, no para personas caribeñas", argumentó con firmeza.

AL finalizar los asistentes compartieron los preguntas y reflexiones en torno a al realidad presentada por las expositoras, sus realidades y los desafíos que quedan pendientes desde el gobierno y desde la academia.