La reunión sostenida este lunes 24 de agosto entre representantes del Consejo de Evaluación (CEv) y de la Dirección de Igualdad de Género (DIGEN), en las oficinas del Consejo ubicadas en Casa Central tuvo como finalidad generar un espacio de diálogo y coordinación entre ambas unidades y desarrollar la idea de la perspectiva de género en los procesos mediante los cuales la Universidad analiza y evalúa su desarrollo.
En el encuentro participaron la directora de Igualdad de Género, Carmen Andrade Lara; la coordinadora del Observatorio de Violencias e Igualdad de Género, Antonia Santos Pérez; la presidenta del CEv, profesora Verónica Figueroa Huencho; su vicepresidenta, profesora Ana María Madrid Silva; y representantes de la Unidad de Apoyo y Coordinación (UAC) del Consejo de Evaluación.
La conversación abordó distintos ámbitos en los que el trabajo desarrollado por ambas instancias puede encontrarse, entre ellos la consideración de la perspectiva de género en instrumentos y normativas universitarias, el seguimiento de políticas institucionales y la posibilidad de articular capacidades para futuros estudios técnicos.
Para Carmen Andrade, el diálogo entre ambas instancias resulta relevante por el papel que cumple la evaluación en el seguimiento de las políticas universitarias y por el propósito de incorporar esta perspectiva de manera transversal.
“El Consejo de Evaluación tiene un rol muy importante en términos de hacer evaluación de las políticas y una de las intencionalidades que tiene la Universidad justamente es que en todas sus políticas esté incorporado el enfoque de género”, explicó la directora de Igualdad de Género.
En este sentido, Andrade sostuvo que este enfoque debe ser entendido como parte del desarrollo institucional de la Universidad y no como una dimensión aislada. “La Universidad se ha comprometido a que la igualdad y la no discriminación de género es uno de sus ejes estratégicos, es decir, no es un tema aislado, no es un tema más, no es un anexo, sino es parte del centro de su accionar”, afirmó.
La conversación también abordó cómo esta perspectiva puede expresarse en instrumentos, normativas y otros procesos universitarios. Sobre este punto, la representante de la Dirección de Igualdad de Género planteó la importancia de que estos mecanismos no se limiten a incorporar declaraciones generales, sino que se orienten hacia objetivos concretos frente a las desigualdades identificadas.
“Necesitamos aumentar el equilibrio de género en la carrera académica, en los cargos más importantes, en las jerarquías de titulares, necesitamos reducir las brechas salariales por sexo. Entonces creo que todo lo que hacemos no puede ser puramente declarativo, debe existir una acción”, sostuvo Andrade.
“Para el Consejo de Evaluación, incorporar la perspectiva de género significa traducir un compromiso institucional en criterios, indicadores y evidencias concretas que permitan evaluar efectivamente si las políticas, normativas y protocolos están reduciendo brechas o si, por el contrario, están reproduciendo desigualdades. Esto exige que dispongamos de información desagregada ,de análisis interseccionales y de mecanismos de seguimiento que sean adoptados por todas las unidades. Por lo tanto, no basta con declarar el principio, sino que debemos evaluar sus resultados y generar evidencia que oriente decisiones y acciones de mejora”, señaló la profesora Figueroa Huencho.
Otro de los temas que surgió durante el encuentro fue la necesidad de articular el trabajo que distintas unidades universitarias desarrollan en esta materia. Para la Directora de la DIGEN, este constituye uno de los ámbitos que podría seguir siendo explorado junto al Consejo de Evaluación.
“Yo creo que una de las cuestiones que debemos abordar son las formas de articulación y de coordinación entre unidades”, expresó Andrade. Junto con ello, planteó que la relación con el CEv puede contribuir a identificar ámbitos que requieren mayor investigación. “Hay muchas formas que ya conocemos respecto a cómo funciona el patriarcado en la Universidad, pero hay otras que desconocemos”, afirmó.
“La DIGEN aporta conocimiento especializado sobre las desigualdades de género, y el Consejo puede contribuir desde su mandato evaluador, su capacidad metodológica y su experiencia en estudios técnicos. Una agenda conjunta puede potenciar los objetivos de los diferentes instrumentos y ayudarnos a construir una Universidad más igualitaria y equitativa en esta materia”, concluyó la presidenta del CEv.