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Minería y Medio Ambiente hacia el 2030: El desafío colectivo de una actividad de clase mundial integrada al territorio

Minería y Medio Ambiente hacia el 2030: El desafío colectivo

En el marco del mes de la minería, la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile congregó a destacados expertos en el seminario "Minería & Medio Ambiente: Desafíos Ambientales del Sector Minero frente al 2030". Durante el encuentro, se analizó a fondo el complejo panorama regulatorio, social y ecológico que afronta la principal actividad económica del país. Con una mirada sistémica, los participantes coincidieron en que el futuro de la industria ya no depende únicamente de las toneladas de mineral extraídas, sino de su capacidad para conciliar la eficiencia en la tramitación de permisos con un estándar de excelencia socioambiental y una verdadera gestión integrada del territorio.

La fuerza de los datos duros en un país minero

Para dimensionar el peso de esta industria, la actividad comenzó recordando el indiscutible rol que juega la minería en el desarrollo de Chile. Actualmente, el sector minero representa cerca del 12% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, cifra que asciende a aproximadamente un 22% al considerar sus encadenamientos productivos y el efecto multiplicador en la cadena de proveedores.

Asimismo, la minería es responsable de más del 50% de las exportaciones totales de Chile, aporta en torno al 10% de los ingresos fiscales del Estado y genera alrededor de 1 millón de empleos directos e indirectos, lo que equivale al 11% de la fuerza laboral del país. Desde la perspectiva geológica, Chile ostenta una posición de liderazgo mundial al ser uno de los principales productores de cobre, renio, molibdeno, litio, oro, plata y yodo, minerales que hoy resultan críticos para la transición digital y energética global.

La bienvenida académica: la necesidad de soluciones colectivas

El decano de la Facultad de Gobierno, Leonardo Letelier Saavedra, fue el encargado de inaugurar la jornada. En sus palabras de bienvenida, Letelier reflexionó sobre la misión de la facultad en el abordaje científico de aquellos problemas que solo admiten resoluciones comunes, destacando que el medio ambiente es el ejemplo por excelencia de este tipo de desafíos.

En su alocución, el decano enfatizó la relevancia del quehacer académico en la búsqueda de este equilibrio indispensable: "Hay un cierto número de problemas que son trascendentales, sobre los cuales solamente se puede tener soluciones colectivas, y en esa larga lista está ciertamente el medio ambiente".

Letelier felicitó la organización del encuentro bajo el alero de los programas de postítulo de la facultad, valorando el espacio para debatir la institucionalidad necesaria para avanzar hacia el desarrollo resguardando el entorno natural.

La visión de los expositores: ideas fuerza y testimonios

El jefe del Departamento Jurídico de Sernageomin, Salustio Montalva, abrió el panel analizando los desafíos de la denominada "permisología" y el rol del sector público como gestor de riesgos. Montalva asevera que los permisos no son meros obstáculos burocráticos, sino herramientas diseñadas para cautelar bienes jurídicos superiores, como la seguridad de las personas o la preservación del medio ambiente.

Al definir la naturaleza de las autorizaciones estatales, Montalva señaló de forma tajante: "Un permiso es aquel instrumento que viene a remover una barrera administrativa que el Estado ha elegido instalar para asegurar el cumplimiento de ciertas medidas mínimas que pongan en resguardo un bien jurídico determinado".

El jurista recalcó que la agilidad técnica debe perseguirse mejorando los procedimientos y la coordinación de los servicios (Sernageomin, DGA, SEA), pero aclaró que "nuestro rol no es disminuir las exigencias normativas". Para Sernageomin, un pronunciamiento que llega tarde debilita el sistema completo de prevención de riesgos.

Posteriormente, Jorge Brower, abogado ambiental y regulatorio, aportó la perspectiva del sector privado corporativo analizando las complejidades estructurales a lo largo del ciclo de vida de un proyecto minero. Brower expuso que un permiso crítico en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) puede demorar hasta tres años de tramitación, enfrentándose además a potenciales fases recursivas e impugnaciones judiciales que prolongan la incertidumbre por años.

Jorge Brower

Brower recalcó que la competitividad del sector minero chileno de cara al 2030 depende críticamente de un sistema de permisos estable y predecible: "El desafío actual no es únicamente reducir plazos, sino aumentar la predictibilidad y estabilidad de los permisos".

El abogado concluyó que las reformas regulatorias en curso, como la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales, sólo serán exitosas si logran equilibrar de manera efectiva la celeridad administrativa con la certeza jurídica y la protección de los recursos.

Con más de 36 años de trayectoria, el biólogo marino Andrés Camaño, Director de Consultora Socio-Ecológicos, aportó la visión de las consultoras ambientales y analizó de forma retrospectiva la complejización del sistema regulatorio desde el año 1989. Camaño centró su intervención en la necesidad de que los estudios de impacto ambiental sean científicamente robustos y dejen de depender de metodologías obsoletas, como la captura de información mediante "dos fotos temporales" (invierno-verano) en lugar de evaluar la variabilidad anual de los ecosistemas.

Al abordar la importancia de priorizar el desempeño socioambiental para evitar costosas paralizaciones operacionales o demandas por daño ambiental, Camaño fue enfático: "El tema ambiental no es un gasto, sino que una inversión".

Asimismo, destacó que la incorporación de nuevas herramientas, como la Inteligencia Artificial y drones con cámaras hiperespectrales, permite reducir costos, acortar tiempos y disminuir la exposición al riesgo del personal técnico en terreno, generando información verificable de altísima calidad espacial.

El cierre de las ponencias individuales estuvo a cargo del geógrafo Manuel Silva, representante del Colegio de Geógrafos de Chile, quien propuso un necesario cambio de paradigma: pasar de la evaluación aislada de un proyecto a una gestión territorial adaptativa e integrada. Silva graficó cómo el territorio nacional se ha vuelto altamente complejo, evidenciando la superposición de concesiones mineras, cuencas hídricas, áreas protegidas, glaciares y comunidades indígenas sobre un mismo suelo.

Silva planteó que para asegurar la coexistencia de la minería con otras vocaciones de los territorios, es imperativo que los datos y los sistemas de información pública interoperen de manera inteligente. Su idea fuerza central la resumió así: "La minería puede desarrollarse donde exista el recurso, naturalmente, pero también donde exista el territorio capaz de sostenerla".

Silva enfatizó que así como la minería chilena ya es "inteligente" puertas adentro en sus faenas operacionales, el gran reto de las próximas décadas es lograr que el territorio circundante también lo sea, utilizando gemelos digitales y modelos predictivos de cuenca completa.

El debate: Ronda de preguntas clave

Luego de las presentaciones, se abrió una ronda de preguntas del público presente y virtual. La respuesta más relevante e instructiva de la sesión provino de Salustio Montalva, ante una detallada consulta en línea de Fernando Gallego sobre cómo Sernageomin implementará operativamente las técnicas alternativas habilitantes (como las declaraciones juradas) que introduce la nueva ley sectorial.

Montalva explicó que el servicio ya cuenta con valiosos aprendizajes previos a través de las declaraciones mineras simplificadas implementadas para la pequeña minería (proyectos de hasta 1.000 toneladas) y en planes de cierre bajo el régimen simplificado de menos de 5.000 toneladas. Frente a la transición al nuevo régimen legal, el fiscal de Sernageomin advirtió que agilizar el sistema no significa desregular ni relajar los estándares de seguridad, y que el éxito de este nuevo modelo requiere un fuerte compromiso del sector regulado para ingresar antecedentes técnicos y jurídicos impecables desde el primer día. 

Montalva concluyó que "El desafío no es solamente para nosotros, creo yo. También lo es para el regulado, por eso se requiere una perspectiva colectiva de todos los intervinientes".

Palabras de clausura: Profesor René Saa Vidal

La jornada finalizó con la intervención de René Saa Vidal, geógrafo, académico y coordinador de los diplomas del sector minero que imparte la Facultad de Gobierno, quien rememoró los orígenes históricos del estudio y cartografía del territorio chileno, y celebró con orgullo que el seminario lograra convocar un pico de 225 conexiones simultáneas por internet, uniendo de forma virtuosa a la academia con la experiencia práctica de profesionales experimentados y jóvenes que liderarán la minería del futuro.

En sus reflexiones de cierre, el profesor Saa resumió el mandato ético y técnico que tiene el país para las próximas décadas: "La minería del futuro deberá ser capaz de producir mayor, mejor y utilizar eficientemente el agua y la energía, reduciendo su impacto, incorporando nuevas tecnologías y fortaleciendo a las comunidades y en el territorio". Con estas palabras, que instaron a proyectar los vínculos y aprendizajes de la jornada en nuevos espacios de diálogo, concluyó el exitoso encuentro.

¿No pudiste asistir al seminario?

Si te perdiste el seminario en vivo, no pudiste asistir de forma presencial o quieres repasar en detalle cada una de las enriquecedoras ponencias de los panelistas, te invitamos a ver la transmisión completa disponible en el canal oficial de YouTube de la "Facultad de Gobierno"