
Nuestra Facultad inició formalmente las acciones del proyecto FADOP: “Fortalecimiento del Modelo de Formación Inclusivo de la Facultad de Ciencias”, iniciativa que busca avanzar hacia una formación más accesible, libre de barreras que puedan afectar la trayectoria académica de las y los estudiantes.
El proyecto contempla una inversión total de $56.566.000, de los cuales $49.187.000 corresponden a recursos adjudicados a través del Fondo de Apoyo a la Docencia de Pregrado (FADOP) y $7.379.000 comprometidos por la Facultad. Los recursos se destinarán principalmente a infraestructura, contratación de personal especializado, equipamiento y capacitación.
El Decano de la Facultad de Ciencias, Dr. Nicolas Guiliani, valoró que la iniciativa esté enfocada en mejorar las condiciones de las y los estudiantes y les invitó a participar activamente en su implementación. “Siéntanse parte de este nuevo proyecto", señaló agregando “si es para ustedes, es para la Facultad”.
Durante la ceremonia, el director Académico, Dr. Gonzalo Gutiérrez, destacó que la iniciativa da continuidad a los esfuerzos realizados para responder a una comunidad estudiantil cada vez más amplia y diversa. “Este proyecto, como varios otros de la Facultad, da continuidad al mejoramiento de las condiciones de los y las estudiantes, algo que es necesario hoy en día”, señaló.
Una nueva sala de calma y mejores condiciones para los ajustes razonables
Durante la presentación del proyecto, Matías Lazcano Osorio, encargado de la Dirección de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios (DAEC), y responsable del proyecto FADOP, explicó que actualmente en la Facultad un 13,9 % de los estudiantes se ha declarado neurodivergente, según información del Formulario de Caracterización Estudiantil (FOCES).
Uno de los principales componentes del proyecto será la creación de una sala de calma, diseñada para apoyar a estudiantes que experimenten episodios de sobrecarga sensorial, ansiedad o desregulación. Este espacio contará con iluminación ajustable, aislamiento acústico y mobiliario orientado a favorecer la regulación y permitir posteriormente el retorno a las actividades académicas.
El diseño de este nuevo espacio consideró la participación de las y los estudiantes, quienes, mediante una encuesta realizada por la DAEC, pudieron proponer parte de su equipamiento.
“Estamos construyendo nuestra sala de calma. Es muy bonito que tengamos esta instancia para construirla en conjunto y que no sea solamente lo que dice la literatura a nivel mundial, sino que la estemos construyendo desde nosotros mismos”, destacó Matías Lazcano.
Por su parte, la estudiante Ailiñ Cárdenas valoró la iniciativa y su aporte a una comunidad más inclusiva. "La inclusión y las adecuaciones son muy importantes porque permiten que la vida universitaria sea más amena y equitativa para que nadie se quede atrás en su progreso. Es increíble que se pueda trabajar en comunidad y que se esté pensando en cada una de las personas que formamos parte de la Universidad”, enfatizó.
Al mismo tiempo, la iniciativa permitirá renovar la sala G-103, la cual se equipará con un piso vinílico que disminuye el ruido, con termopaneles, junto a un aire acondicionado para atemperar la sala.
Acompañamiento especializado
Sumado a las mejoras de infraestructura, el proyecto contempla la contratación de un/a profesional experta, mediante un concurso público, quien brindará acompañamiento a docentes y estudiantes y apoyará la gestión de acceso a estos espacios.
Además, se capacitará a tutores, cuidadores y 14 monitores en manejo de crisis e inclusión, con el objetivo de entregar apoyo en aulas y laboratorios a quienes lo requieran.
La implementación del proyecto comenzó en agosto de este año con las etapas de diseño, validación técnica y adquisición de equipamiento. Posteriormente, se realizarán las obras y capacitaciones, mientras que que su inicio y marcha blanca con usuarios está proyectada para marzo y abril de 2027.
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