Las cuatro jornadas del 5° Congreso Latinoamericano de Investigación y Educación Superior Interdisciplinaria (IEI 2026) han sido momentos de reflexión, intercambio de ideas y sobre todo de encuentro y conexiones entre investigadores, investigadoras, académicos, académicas y estudiantes de diversas disciplinas provenientes de diferentes países del continente.
Entre quienes han estado en el Salón de Honor como conferencistas destacan Roberto Follari, doctor en Psicología por la Universidad Nacional de San Luis y Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Cuyo; María Helena Guimarães, investigadora Principal en el Instituto Mediterráneo para la Agricultura, el Medio Ambiente y el Desarrollo (MED) de la Universidad de Évora, Portugal (Doctora en Ciencias Ambientales); Luis Diego Soto, académico y director de la Escuela de Sociología de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA); Elvira Espejo, artista plástica y ex directora del Museo Nacional de Etnografía y Folklore (MUSEF) en La Paz; y William Acree, académico y vicedecano de Iniciativas Interdisciplinarias e Innovación en la Universidad de Washington en St. Louis.
Durante la intervención de Acree intervención, titulada “Inter y transdisciplina en el diseño de programas de maestría y doctorado” el académico centró su exposición la importancia de las maestrías y doctorados y las dificultades para que estos sean inter y transdisciplinarios. “La educación de posgrado a nivel de la maestría y del doctorado, es un área que nutre la supervivencia universitaria en muchos sentidos, está detrás de los avances en el mundo de la investigación académica tanto como extra universitaria, y es importante para nuestra comunidad intelectual”.
El problema, señaló, es que “es una de las más rígidas en cuanto a su estructura por cuanto los campos que se pueden elegir para estos grados se establecieron hace muchos años y los requisitos de los programas no han cambiado de forma significativa en décadas. “Esto es en parte porque las sugerencias de cambios de cualquier índole suelen provocar reacciones defensivas o proclamaciones de ataques a la identidad de un campo entero o a sus miembros. Entonces, en un mundo donde los recursos son cada vez más limitados, modificar, transformar, rediseñar programas de maestría y doctorado para que sean más inter o transdisciplinarios presenta dificultades, desafíos y vientos en contra”, indicó.
Hay varios cambios que ya están iniciando en la Universidad de St. Louis, dijo Acree, cambios que también están siendo empujados por los recortes estatales destinados a investigación y la necesidad de acortar el tiempo de estudios. Es así que hace dos años iniciaron un programa denominado A&S Creates, iniciativa que conecta a estudiantes de doctorado de historia, física, química con antropología, todos unidos por un tema amplio. “La iniciativa está agarrando fuerza (de parte de los estudiantes)”, adelantó Acree y el próximo año ya podrían estar en condiciones de otorgar becas a estudiantes.
Transformación social
El miércoles, la conferencia “Interdisciplina en la encrucijada civilizatoria: urgencias y criterios”, dictada por el profesor emérito de la Universidad Nacional de Cuyo, doctor en Psicología y referente del pensamiento crítico latinoamericano, Roberto Follari, abordó los desafíos que enfrenta actualmente la producción de conocimiento en un escenario marcado por profundas transformaciones sociales, políticas y tecnológicas. Su intervención puso en el centro la necesidad de pensar las herramientas de la inter y transdisciplina frente a fenómenos que desbordan las fronteras tradicionales de las áreas del conocimiento.
La participación del académico argentino se produce en un contexto que él mismo ha caracterizado como un momento de “alta deslegitimación del conocimiento y de la ciencia”, situación que, a su juicio, vuelve especialmente relevante abrir espacios de encuentro y reflexión sobre la manera en que se produce y valida el conocimiento.
En entrevista con Radio Universidad de Chile, Follari planteó que la interdisciplina puede contribuir a pensar fenómenos contemporáneos que requieren integrar distintas perspectivas, entre ellos los cambios asociados a la inteligencia artificial, la transformación de la política y las nuevas formas de organización social.
Su reflexión también puso especial énfasis en la necesidad de defender el aporte de las ciencias sociales frente a los cuestionamientos que han surgido en torno a su utilidad y financiamiento. “El mundo sin ciencias sociales sería descerebrado”, sostuvo el académico, quien agregó que estas disciplinas permiten a las sociedades pensarse a sí mismas de manera sistemática.
“La sociedad tiene a la ciencia como uno de sus modos de autopensamiento social, uno de los modos de autoconceptualizarse y, por lo tanto, de autoconcebirse de manera sistemática. De modo que una sociedad sin ciencias sociales es una sociedad irreflexiva”, señaló.
María Helena Guimarães, de la Universidad de Évora, Portugal, también realizó una reunión plenaria en la que presentó la experiencia de Labscape en torno a las condiciones necesarias para desarrollar investigación transdisciplinaria.
En estos cuatro días el Congreso ha desplegado una amplia programación de mesas dedicadas a la incorporación de la inter y transdisciplina en las humanidades, artes y ciencias sociales; experiencias transdisciplinares para abordar problemas complejos; colaboración entre ciencia y política frente a desafíos socioambientales; investigación con datos genéticos; y debates epistemológicos sobre la inter y transdisciplina.
Las actividades también han permitido conocer experiencias concretas de institucionalización universitaria, extensión y territorio, innovación y tecnología, colaboración interdisciplinaria y creación en clave de género. En estos espacios participaron investigadoras e investigadores de universidades e instituciones de distintos países de América Latina.
Pósters y nuevas formas de colaboración
En cada jornada se han presentado sesiones de pósters académicos, en los que se han expuesto experiencias de investigación y trabajo interdisciplinario en formatos de intercambio más directo entre participantes.
Los trabajos abordaron ámbitos como la formación de equipos interdisciplinarios, comunicación y educación superior, salud, territorio, residuos, conservación de humedales, género, docencia, interculturalidad y vinculación entre universidad y comunidad.
Entre las experiencias presentadas se encontraron iniciativas desarrolladas por integrantes de la Universidad de Chile, como proyectos sobre educación sexual en contexto penitenciario, calidad educativa en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, comunicación humana y formación interdisciplinaria, así como trabajos vinculados a la toma de decisiones en proyectos ambientales y a la motivación académica de estudiantes.
Las sesiones plenarias completas se pueden revisar en el canal youtube de la Universidad de Chile.