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Taller de liderazgo abordó la metodología DISC como herramienta para fortalecer la comunicación y el trabajo en equipo de integrantes de la Facultad

Taller de liderazgo abordó la metodología DISC como herramienta para fortal

La actividad, desarrollada el pasado miércoles 2 de septiembre por el facilitador Alan Arias, del Organismo Técnico de Capacitación (OTEC) “Potencia Personas”, acreditado por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), presentó la metodología DISC como una herramienta para reconocer los distintos perfiles conductuales en el ámbito laboral y comprender cómo estos influyen en la comunicación, las relaciones interpersonales y el liderazgo.

“La metodología DISC es cómo nosotros reconocemos cuál es nuestro perfil conductual laboral y, en función de eso, cómo adapto mis conductas para ser más efectivo en la relación, en la comunicación y principalmente en el liderazgo”, explicó Arias.

A través de una metodología práctica y participativa, el taller abordó herramientas vinculadas a la retroalimentación, delegación, motivación, reconocimiento y liderazgo situacional, incorporando ejercicios y análisis de casos.

Para Arias, uno de los principales desafíos del liderazgo está precisamente en el autoconocimiento. “Primero tener autoconocimiento: ¿cuáles son las conductas que me salen más fáciles, más naturales por mi estilo conductual? Y desde ahí reconocer en los otros cuáles son sus estilos para poder adecuarlo a sus formas”, señaló.

Ser jefe/a no significa ser líder

16 personas entre académicos/as y funcionarios/as de distintas unidades participaron en el taller, interesadas en adquirir herramientas para fortalecer una capacidad que, si bien puede ser innata para algunas personas, también puede desarrollarse y potenciarse. La incongruencia es una dimensión poco abordada, pero ampliamente evidenciada en contextos de liderazgo, especialmente cuando las jefaturas no logran alinear las conductas de sus equipos con objetivos comunes.

En palabras de Arias, liderar no implica relacionarse de la misma manera con todas las personas, sino desarrollar la capacidad de adaptar las propias conductas para favorecer una comunicación efectiva y un equipo comprometido con sus objetivos.

Entre las preguntas que, según explicó, surgen con mayor frecuencia entre quienes participan de este tipo de instancias se encuentran cómo liderar mejor, cómo fortalecer las relaciones dentro de los equipos, cómo delegar y cómo generar mayor compromiso, además de cómo prevenir roces y conflictos para favorecer un buen clima laboral.

“El principal interesado en que la gente sea bien liderada, se sienta comprometida y cumpla el objetivo es el líder”, enfatizó el facilitadior, subrayando que el liderazgo también implica asumir la responsabilidad de generar las condiciones para que los equipos puedan alinearse y trabajar de manera efectiva.

“Este taller responde a una de las necesidades identificadas por funcionarios/as y académicos/as de la Facultad en la DNC 2024, particularmente en relación con el fortalecimiento de competencias conductuales. El balance de la actividad fue muy positivo, ya que permitió a los participantes reconocer características de su propio estilo de liderazgo y comprender mejor los distintos perfiles presentes en sus equipos, entregando herramientas concretas para fortalecer la comunicación, la retroalimentación y la forma de liderar, en función de las necesidades de los equipos y los objetivos de cada unidad”, compartió la jefa de la Unidad de Desarrollo Organizacional, Camila Reyes.

La profesional continuó: “Esta actividad es además el primer taller de un ciclo que contempla próximas instancias sobre trabajo en equipo y manejo de conflictos. Si bien en esta oportunidad desarrollamos una jornada más extensa que las capacitaciones que habitualmente realizamos, esto respondió a nuestro interés por profundizar en los contenidos e incorporar herramientas prácticas que favorecieran un aprendizaje significativo y que pudieran ser realmente aplicadas en los contextos de trabajo de los y las participantes”.

La jornada se realizó entre las 13:30 y las 17:30 horas, en el Salón de Actos Mario Caiozzi, como parte de las iniciativas impulsadas por la Unidad de Desarrollo Organizacional para fortalecer las competencias y el bienestar de los equipos de trabajo de la Facultad.

Testimonios de participantes

Para la Prof. Lorena García, directora de la Escuela de Pregrado, “el balance es muy positivo, personalmente no conocía la metodología DISC. Este taller fue dinámico y esclarecedor, en donde se nos invitó a tener una mirada hacia uno mismo antes de liderar a otros, y además, aprender que se requiere adaptabilidad para comprender y sintonizar con las necesidades de comunicación del equipo de trabajo, en mi caso de los integrantes de la Escuela de Pregrado”.

La académica adscrita al Departamento de Bioquímica y Biología Molecular agrega que “fue una experiencia muy buena y enriquecedora, básicamente porque siempre he creído que la forma de trabajar es integral, incluyendo a todos los estamentos, ya que desde las distintas funciones que cada uno cumplimos, construimos comunidad. Compartir talleres de este tipo creo que humaniza las relaciones laborales, y nos enseña a comprender mejor los distintos perfiles de los equipos de trabajo, de forma de colaborar más fluida y eficientemente en el desempeño de nuestras funciones”.

Según Nora Bustamante, jefa de la Unidad de Psicología, “el balance que hago del taller es positivo y de lo aprendido destaco que integré como un factor importante de los nuevos liderazgos, es la ‘Adaptación a contextos y equipos de trabajo’. La experiencia de compartir con académicas me encantó porque se puede aprender desde diferentes puntos de vistas, que muchas veces uno no tiene a su alcance y sirve para comprender la cultura organizacional de la Facultad y así poder crear un ambiente más grato de convivencia entre todas y todos”.

En tanto, para Paula Toledo, jefa del Servicio Social, manifestó: “hago un balance muy positivo del taller. La jornada no solo cumplió lo propuesto, sino que abrió una mirada constructiva y libre de sesgos: la herramienta no califica conductas, sino que ayuda a identificar oportunidades de desarrollo en cada estilo personal, mejorando tanto el logro de metas como la calidad de las relaciones humanas. Conocerse a uno mismo y entender al otro permite liderar con más empatía. Como creo firmemente en el valor de la articulación colectiva, considero que lo aprendido es un aporte indispensable para afianzar la coordinación interdepartamental dentro de la institución”.

Finalmente, complementó que el taller “fue un acierto total. Generar un espacio formativo común entre académicos y funcionarios permite derribar barreras cotidianas y reconocernos como parte de un mismo proyecto. La dinámica cordial y cercana no sólo facilitó el aprendizaje mutuo, sino que sienta bases reales de confianza y empatía para coordinarnos mejor y fortalecer el trabajo en equipo en la facultad. Estas actividades también cumplen objetivos no declarados, como aportar a la cohesión de la comunidad, lo que siempre es valioso”.

Taller de liderazgo abordó la metodología DISC como herramienta para fortalecer la comunicación y el trabajo en equipo de integrantes de la Facultad