“Hoy no inauguramos solamente un Memorial y un Tótem. Inauguramos un espacio con vida, pensado para honrar la vida de quienes fueron asesinados, hechos desaparecer y exonerados de nuestra comunidad triestamental: estudiantes, funcionarias, funcionarios, académicas y académicos de esta casa de estudios”, con estas palabras se dio pie a la inauguración de la Plaza de la Memoria del Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile. Un Memorial en suelo gestionado, principalmente, por la Facultad de Artes, la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones (VEXCOM) y el Consejo de Campus, cuya organización del encuentro estuvo a cargo de la Red de Extensión del campus, la Plataforma Cultural y la casa central de la universidad.
Quien abrió las palabras fue la profesora Pilar Barba, vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, quien apoyó la construcción del Memorial que cruza esta Plaza de la Memoria, diciendo que este Memorial “no es neutro, es una forma de toma de posición de una memoria que fue violentamente interrumpida y que también por años fue acallada por la dictadura”. Agregó que la memoria no es solo un ejercicio sobre el pasado, sino que un deber ético sobre el presente. Esto lleva a no olvidar y a que este espacio permanezca como una marca activa de nuestra comunidad y, en ese sentido, destacó el rol de la casa de estudios subrayando que “no hay universidad pública sin memoria”.
Los académicos de la Facultad de Artes e integrantes del equipo artístico de la iniciativa, María de los Ángeles Cornejo y Luis Montes, relataron la historia de este Memorial que cruza la Plaza, que llevó diez años de desarrollo y en el cual también participó el artista visual Francisco Sanfuentes; el proyecto también incluye un libro titulado Rastros de Vida. Un relato Visual. Memorial Campus Juan Gómez Millas. El Memorial integra 78 víctimas de la dictadura militar, asesinados, torturados o desaparecidos, por lo que “quisiéramos agradecer profundamente a los familiares que compartieron sus historias para el Memorial y para el libro”, dijeron los artistas.
En representación del Consejo de Campus Juan Gómez Millas (JGM) que sostuvo este proceso desde el trabajo triestamental, Carmen Luz Pérez, consejera funcionaria del campus, señaló que una comunidad viva necesita una brújula. “La estrella de la esperanza nos guía; una estrella que no promete un camino fácil ni una historia sin sombras, pero que insiste en mostrarnos que hay un camino. Ese camino se traza desde el diálogo y se sostiene con la fuerza de nuestra triestamentalidad”.
Benjamín Campos, consejero estudiantil del campus, añadió que cada vez que este campus discute sobre convivencia, sobre cogobierno, sobre cómo queremos vivir juntas y juntos, “lo hace parándose —aunque no siempre lo digamos en voz alta— sobre lo que este lugar aprendió de la manera más dura: que la democracia y la humanidad no se dan por sentadas, hay que abrirles espacio todos los días. Y en este Campus Juan Gómez Millas, con sus disputas, sus asambleas y sus tomas, la democracia y la humanidad han insistido, una y otra vez, en abrirse paso”.
Ximena Póo, presidenta del Consejo de Campus, finalizó este discurso del consejo diciendo que “por eso también, hoy, queremos decirles a quienes recién llegan a esta Universidad, y a quienes llevan años en ella, que las transformaciones sociales son posibles, son urgentes y son necesarias”.
A las familias que “hoy nos acompañan: gracias por confiarle, una vez más, a esta Universidad la memoria de quienes buscan. A la Red de Sitios de Memoria de la Región Metropolitana: gracias por sostener, en tantos lugares de nuestra ciudad, la misma tarea que hoy inauguramos aquí. Y a toda la comunidad de este campus: esta Plaza no se termina hoy”, complementó la profesora Póo. Ella ha destacado en diversas oportunidades que esta inauguración de la Plaza de la Memoria contó con el apoyo de la Red de Extensión y Comunicaciones de las Facultades VEXCOM, Plataforma Cultural y el Consejo de Campus, enfatizando que “es necesario resistir al negacionismo haciendo más comunidad, encontrándonos, celebrando la vida en este espacio —con actividades culturales, festivas, reflexivas— para devolver a la vida a quienes se les quitó el derecho a existir”.
Por su parte, la académica María Eugenia Domínguez, coordinadora del Núcleo de Memorias de la Facultad de Comunicación e Imagen (FCEI), recordó ante un concurrida nueva Plaza de la Memoria que el Campus JGM es parte de la ruta de la memoria. En esta ocasión, “estamos recordando y a la vez colocando una cicatriz en este campus, en un ejercicio de memoria que no solo tiene que ver con el trauma, sino también con las luchas estudiantiles, con la resistencia”.
Familiares de víctimas de la dictadura presentes en el encuentro
Un especial momento se vivió en el acto cuando hablaron las propias familiares de las personas homenajeadas, entre ellas María Luisa Ortiz, hija de Fernando Ortiz, profesor de Historia y Geografía de la Universidad de Chile, detenido, torturado y asesinado. María Luisa comentó que es muy significativo “que este Memorial se haya hecho con estudiantes, funcionarios y profesores. Recuerdo cuando hace varios veranos atrás un joven estudiante de acá me contactó sobre la idea de este Memorial. Me alegra mucho que se haya concretado”, y esto es fruto de la perseverancia ejercida durante todos estos años.
También se contó con la participación de María Eugenia París, hija del médico psiquiatra Enrique París Roa. Recordó que, a sus 40 años, el día el 11 de septiembre de 1973 se dirigió temprano al Palacio de La Moneda para estar junto a sus compañeros y junta al presidente Salvador Allende.
Desde ese 11 de septiembre, “nunca más volví a ver a mi amado padre”, lo llevaron al Regimiento Tacna y tras años de búsqueda con ayuda de familia, amigos, abogados y la Vicaría de la Solidaridad, entre otros actores clave, se esclareció su paradero. Permaneció en el Regimiento Tacna, luego agentes del Estado lo acribillaron junto a otros presos políticos y los lanzaron a un foso. Su nombre está en el Informe Rettig.
Volviendo al presente, María Eugenia París recalcó que se debe resguardar el Plan Nacional de Búsqueda de Verdad y Justicia. Asimismo, esta Plaza “debemos resguardarla y cuidarla para que las nuevas generaciones tengan momentos de encuentro y recogimiento”. Cabe también preguntarse si “estamos a la altura de ellos”, una interrogante que “nos debiera acompañar cada día”.
Desde este 09 de septiembre, este espacio es de toda la comunidad de la Universidad de Chile y “es nuestro deber llenarla de vida, donde todas las expresiones culturales tengan cabida, donde la risa nunca sea arrebata, donde los sueños se conecten con los sueños de quienes hoy regresan para nunca ser olvidados ni olvidadas. Que el Nunca Más no sea solo una frase que repetimos una vez al año, sino una tarea concreta que asumimos cada día: en cómo habitamos esta Plaza, en cómo cuidamos su Memorial y su Tótem, en cómo se los mostramos a quienes recién llegan a este campus”, concluyó el acto.
A la actividad asistieron los cuatro últimos rectores de la Universidad, convocados por el Consejo de Campus: Víctor Pérez, Ennio Vivaldi, Rosa Devés y la actual rectora Alejandra Mizala, además de autoridades del campus y la comunidad triestamental.
Un homenaje con el arte presente en múltiples expresiones
Las melodías y danzas cargadas de emotividad se hicieron presentes con la Tribu Lebert, la cueca sola bailada por la funcionaria de la Facultad de Ciencias Sociales, Doris Ojeda, y Amanda Ortiz, intérprete de danza de la Facultad de Artes, con un solo titulado Catarsis de una Ausencia.
A continuación, se hace un especial agradecimiento desde el Campus Juan Gómez Milllas a familiares y agrupaciones que asistieron a esta importante ceremonia: Beatriz Contreras, jefa Metropolitana del INDH; Gaby Rivera, presidenta Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos; Lena Salamanca, vicepresidenta Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos; Inés Erazo, fundadora de Agrupación de Mujeres Democráticas; María Eugenia París, hija de Enrique París; María Luisa Ortiz, hija de Feranando Ortiz; Marta Cisterna, directora ejecutiva de Fundación 1367 – Casa Memoria José Domingo Cañas; Álvaro González, representante Sitio de Memoria Irán 3037; representantes de agrupaciones de familiares y organizaciones de Derechos Humanos.