Experiencia Docente Sergio Muñoz - Curso de Curso de Estrategias para Innovar en el Aula Universitaria con Tecnología Educativa
Lograr una comprensión integral y progresiva de la enseñanza universitaria en entornos mediados por tecnologías, es el desafío que se abordó en el curso Estrategias para Innovar en el Aula Universitaria con Tecnología Educativa, impartido recientemente por el Departamento de Pregrado de la Vicerrectoría de Asuntos Académicos (VAA).
En el contexto del proceso de enseñanza-aprendizaje, es importante conocer la experiencia de los docentes que participan en estos cursos. Por ello, compartimos acá las reflexiones del profesor Sergio Roberto Muñoz Venegas, docente de la Facultad de Ciencias.
Para el profesor Muñoz, la principal motivación para postular al curso es que “el mundo está cambiando muy rápido; los estudiantes están cambiando muy rápido, y las tecnologías, especialmente estos modelos grandes de lenguaje, chats generativos, están cambiando cada dos o tres meses en sus potencialidades, en sus alcances, en lo que pueden lograr, y eso hace que todo lo que uno está haciendo como docencia se vea afectado”.
“Ya con las redes sociales, con YouTube en otro tiempo, ya había otras miradas que estaban interfiriendo con lo que uno hacía en clase”, recuerda el docente. “Esto es a un nivel extraordinariamente mayor, donde también uno, como usuario, se apoya en alguna de estas cosas, pero no lo considera un oráculo. Yo veo a mis estudiantes pensar que estas herramientas son un oráculo, de la misma forma como antes pensaban que las calculadoras eran infalibles porque sí: no por el proceso matemático de siglos para que la calculadora funcione bien”, afirma.
El académico de la Facultad de Ciencias sostiene que estos modelos nuevos y las tecnologías de redes sociales “que en este momento están cada vez más involucradas, alteran mucho lo que uno espera, lo que uno puede hacer, el control que uno quiere tener sobre evaluaciones, e incluso si a uno le van a creer o no. ¿A quién le creen más? ¿A una IA? ¿A la calculadora? ¿Al profe?”
“Entonces, en esa incertidumbre, poder acceder a que algo tuviese fundamentos, estuviese ya razonado, estuviese basado en experiencias de otras personas, me parecía necesario. O sea que, en cuanto apareció, me subí”, agrega, en relación con este curso.
Este programa contribuye “bastante” a su formación docente, señala el profesor Muñoz, “porque me da herramientas concretas para aplicar en mis clases, es decir, en el diseño de curso que voy a hacer el próximo semestre, ya voy a aplicar algunas cosas concretas que obtuve gracias a este curso. Es decir, al desarrollar las actividades del curso, basado en las orientaciones del profesor, el trabajo con el resto de los participantes, las sesiones sincrónicas y el trabajo individual previo”.
“Hay algo importantísimo en esto”, continúa el docente. “La forma en que se trabaja es un ejemplo de lo que se está enseñando. Por lo tanto, el participar en esto, más allá que leer o ver un vídeo, el participar en esto con sus sesiones sincrónicas, con todas las actividades involucradas, además permite que uno como usuario, como alumno, vea el efecto que esto tiene y por lo tanto sepa calibrar lo que va a pasar cuando uno intente aplicarlo a sus propios estudiantes. Y eso para mí es muy valioso”, sentencia.
“Yo no tengo formación pedagógica de base. Soy licenciado en matemáticas, doctor en matemáticas. Me desempeño en docencia, pero mi base es científica”, explica Muñoz. “El hecho de poder hacer innovaciones y poder explicar a qué me refiero, poder explicar que existen metodologías, que existe toda una estructura que ha sido probada, que ha sido ensayada, que ha sido discutida, que ha sido debatida, permite que yo pueda comunicar a otros colegas, que ven esto con, a veces, resquemor o desconfianza. Poder explicarles que hay una base, no solamente mi intuición. Entonces la combinación de estas cosas me parece excelente para la docencia universitaria”.
Acerca del valor que tiene este programa en el contexto académico actual, el profesor considera que “es valiosísimo para situarnos de una manera que no estemos tan atrasados frente al cambio del mundo y frente al cambio de nuestros estudiantes. Yo trabajo con estudiantes de primer año, estudiantes nuevos y cada año son distintos, y cambian y cambian, y nosotros nos mantenemos casi siempre haciendo las mismas cosas”, reflexiona.
“Cuando uno empezó a hacer docencia, generalmente repetía lo que a uno le habían enseñado con la forma, el libro, la demostración, la argumentación, y ya no: eso ya no va a funcionar. Entonces el valor de este tipo de programas es que da herramientas conceptuales, permite tener una bibliografía, un entrenamiento personal en esto y poder aplicar directamente”.
“Yo ya estoy generando algunas sesiones de aula invertida para el último mes y medio del próximo semestre, en mis varios cursos y me voy a arriesgar con algún grado de seguridad, porque siento que no tengo las herramientas completas, no podría yo dictar un curso como este, pero sí puedo hacerlo sin hacerle daño a mis estudiantes, que es una de las cosas que a uno como docente le preocupan mucho: que una innovación nos eche a perder. Y aquí están las herramientas conceptuales para eso”, finaliza.
Para más informaciones sobre el curso “Estrategias para Innovar en el Aula Universitaria con Tecnología Educativa” y otros programas, favor ponerse en contacto con la doctora Ada Muñoz, Coordinadora de la Unidad de Desarrollo y Perfeccionamiento Docente del Departamento de Pregrado de la Universidad de Chile, al correo electrónico infouperdoc2026@gmail.com.
Uperdoc
26 de agosto de 2026