Distinción Profesores Eméritos Manuel Agosin y Joseph Ramos

Es un honor dirigirme a ustedes, en representación de la Universidad de Chile, en esta ceremonia con la cual celebramos la distinción como Profesores Eméritos de los Profesores Manuel Agosin y Joseph Ramos.

A través de este acto, la Universidad los distingue entre sus pares por sus notables méritos académicos, agradece su labor y proclama su pertenencia a la institución como cimiento y ejemplo, de una comunidad comprometida con el desarrollo del conocimiento.

He tenido, a lo largo de mi carrera, el privilegio de compartir con ambos profesores y de ser testigo directo de su solidez académica, su carácter y singularidad, su fuerza y su aporte a la institución en todas las áreas del quehacer académico.

Siempre he admirado en ambos su postura fundada, honesta, generosa y sobria frente a los desafíos de la academia, y también los desafíos país.

Compartí con el profesor Ramos los tiempos de la concepción y luego desarrollo de la Escuela de Desarrollo de Talentos, una obra maravillosa que ya cumple 10 años y que ha abierto caminos a muchos jóvenes a la educación superior, habilitándoles para ser transformadores de sus espacios. La EDT, además, se ha constituido en un ejemplo de acción afirmativa responsable, al ampliar no solo el acceso, sino también asumir corresponsabilidad con la permanencia y la graduación. Su pasión por la causa de la justicia educacional ha sido inspiración y también exigencia para muchos y muchas, traspasando las fronteras institucionales.

Igualmente, he sido testigo de la importante obra del Profesor Agosín, principalmente durante su tiempo en el decanato, pero también como un académico permanentemente vinculado desde su disciplina a los desafíos país. Su liderazgo académico fue esencial para dar curso a los compromisos con la equidad y la inclusión, lo que ha sido un distintivo de la FEN en la última década. También le debemos el fortalecimiento del cuerpo académico y la internacionalización en los distintos ámbitos del quehacer académico.

Ambos profesores han aportado nuevas obras de la más variada índole, pero especialmente espíritu a la Universidad, ese espíritu que nos ha sostenido como una institución trascendente a lo largo de la historia, ese espíritu que nos compromete como educadores en tiempos desafiantes para el planeta y la humanidad. Estoy segura que ustedes concordarán conmigo que Joseph Ramos y Manuel Agosin son conciencia, y que han cumplido ese rol en los distintos ámbitos en los cuales se desempeñan y, por cierto, aquí en su casa.

Las universidades –en cuanto instituciones comprometidas con la generación de conocimiento y la formación de personas– encierran una dualidad que también es la fuerza que las ha hecho perdurar en el tiempo. Por un lado, se identifica un núcleo sólido y resistente que permanece y se profundiza, forjando su identidad misional e histórica, y por otro, deben asegurar su evolución constante, no solo para adaptarse a los cambios, sino para anticiparlos. Entre lo que es indeleble están el carácter institucional y sus personas, las que han dado su vida a sostener la institución, que han ejercitado la docencia y la investigación, generando y compartiendo el conocimiento, las que serán recordadas como parte de su esencia.

Ustedes representan a esa Universidad que queremos que perdure, y por eso la Universidad les llama a permanecer como Profesores Eméritos, porque solo a partir de ese cimiento firme puede elevarse lo nuevo.

Muchas gracias.

Rosa Devés Alessandri
Rectora de la Universidad de Chile

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