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Discurso Distinción Profesor Emérito del Prof. Víctor Pérez

Es un honor y una profunda emoción representar a la Universidad de Chile en esta ceremonia, en la que se distingue como Profesor Emérito al profesor, decano y rector Víctor Pérez Vera, cuya destacada trayectoria académica ha marcado el desarrollo y la historia y de nuestra Universidad.

Hace casi 15 años, el 27 de abril de 2011, en el discurso de inauguración del año académico el Profesor Víctor Pérez señaló: “Hace precisamente 4 años en este mismo Salón de Honor, reconocíamos la interdependencia que tienen, desde la perspectiva valórica y misional de la Universidad de Chile, la calidad y la equidad. Afirmábamos que "Calidad es Equidad" y manifestábamos que "uno de los valores profundos de la Universidad de Chile está en el hecho de que cuando aquí construimos calidad, estamos construyendo equidad".

Pero en esa ocasión, el rector añadía que “así como entendemos que la calidad en una universidad pública se distribuye más equitativamente que en una que no lo es, también pensamos que, en la Universidad de Chile, la equidad es condicionante de la calidad”, lo que resumía diciendo “Equidad es Calidad".

Enfatizó también que no asistiríamos “como observadores pasivos a la elitización de nuestro estudiantado”.

Con sentido de responsabilidad, podemos afirmar hoy que hemos continuado ese legado, conscientes de que en él se encarna una parte sustantiva de la legitimidad de una universidad que debe esforzarse continuamente por ser verdaderamente de Chile. Esta tarea nos compromete a defender derechos, a ampliar oportunidades, a reconocer talentos diversos y asegurar que la excelencia no sea privilegio de unos pocos, sino patrimonio compartido. Hemos trabajado en esa dirección con dedicación y de manera transversal en múltiples espacios de la institución. Al mismo tiempo, advertimos que hasta hoy el concepto de mérito continúa siendo materia de controversia: cómo se define, bajo qué condiciones se expresa y de qué manera se distingue del privilegio heredado.

Pienso que, si bien aún queda todavía mucho por hacer, este ha sido probablemente el cambio más sustantivo experimentado por la Universidad en las últimas décadas. Se trata de una transformación que no solo ha ampliado el acceso y diversificado nuestra comunidad estudiantil, sino que también ha enriquecido la vida académica, renovando nuestras preguntas y fortalecido el sentido público de la institución.

Pero la obra del Profesor Víctor Pérez es tan vasta que cada uno de nosotros tendrá su propia visión de aquello que mejor la realza y representa. Distintas generaciones, disciplinas y comunidades podrán subrayar aspectos diversos de su legado, como se ha hecho hoy. Pero, cualquiera sea el lugar desde donde se la observe, reconoceremos como eje articulador de esa trayectoria el liderazgo académico puesto al servicio de la universidad pública, con una sólida e inquebrantable base humanista. En su obra, la innovación nunca estuvo separada del sentido institucional, ni la eficiencia desligada de la responsabilidad pública, ni el desarrollo desvinculado de las personas y de la misión formativa de la Universidad.

Víctor Pérez pertenece a una tradición universitaria que comprende a la Universidad de Chile como una institución republicana, inseparable de la construcción del Estado, del cultivo de la vida democrática y del desarrollo nacional. Ese horizonte histórico otorga densidad y profundidad a su legado, al situarlo en una continuidad de servicio público que trasciende coyunturas y generaciones. Lo distingue así de formas de liderazgo centradas en la contingencia, a veces incapaces de advertir que las transformaciones perdurables son siempre fruto de esfuerzos compartidos y que toda obra verdaderamente universitaria es, en esencia, una construcción colectiva.

Sus acciones han estado siempre orientadas por una mirada de gran alcance, con voluntad de impacto, vocación de excelencia y la convicción de construir sobre principios fundamentales, desde la certeza de que las instituciones públicas deben aspirar a realizaciones acordes con su misión. En ese sentido, la idea de reunir en un mismo espacio a las artes y al estudio de lo público, en el gran complejo que hoy conocemos como VM20, encarna de manera elocuente una visión integral de la vida universitaria: una comprensión en la que creación, conocimiento, encuentro ciudadano y servicio al país convergen como dimensiones inseparables de un mismo proyecto.

Pero, al mismo tiempo, ha sabido estar siempre cerca de las personas. Con frecuencia ha compartido su propia historia con estudiantes y colaboradores, recordándonos que toda trayectoria individual se forja en vínculos, afectos y oportunidades recibidas. Al evocar a sus padres educadores, su Liceo Manuel Barros Borgoño, el piano, la música, más tarde la pintura como parte de su formación sensible, y compartir el profundo amor por su familia, ha demostrado que nadie se construye en soledad. En esa disposición a abrir su experiencia personal ha habido también una enseñanza universitaria: reconocer que detrás de toda obra pública existe una biografía hecha de esfuerzos compartidos, gratitud y raíces que perduran.

Por ello, nos alegra anunciar que estamos próximos a inaugurar la nueva Residencia Universitaria Erasmo Escala, que acogerá a estudiantes de regiones, un compromiso que esta rectora tenía con él. Se trata de una obra cargada de sentido, que recoge el sueño de un rector que conoció en primera persona la experiencia de llegar desde provincia a la Universidad de Chile, con los desafíos, esfuerzos y esperanzas que ello implica. En esa residencia se proyecta la convicción compartida de que ninguna distancia territorial debiera convertirse en barrera para el acceso a la educación superior pública de excelencia.

Queda mucho por hacer. Sabemos que el estado de la educación escolar le duele y no deja de recordarlo. Sin embargo, en ello también ha habido avance: más colaboración y sentido de comunidad, nuevas carreras, nuevos académicos, fortalecimiento de la investigación educativa con alto impacto. Debemos valorar que algunos de los estudios más influyentes sobre segregación escolar y sobre las condiciones necesarias para avanzar en calidad educativa han surgido del trabajo de la Universidad de Chile. Pero, sin desconocer esos logros, debemos seguir avanzando.

Subrayamos hoy la importancia de valorar la continuidad histórica con que distintas generaciones de conducción universitaria, con estilos y énfasis propios, han respetado el trabajo de los liderazgos anteriores y han sabido construir sobre ese legado, entendiendo que cada avance es siempre fruto de toda la Universidad.

Finalizo estas palabras con una imagen que he visto muchas veces cuando los músicos de la Orquesta Sinfónica y del Coro advierten desde el escenario su presencia entre la audiencia e inclinan levemente la cabeza, con discreción, pero de manera perceptible, para agradecerle, no solo lo que ha hecho, sino quién es. De esa manera nos inclinamos hoy todos y todas, y de esa misma manera lo hace también la Universidad.

Muchas gracias, Profesor Víctor Pérez.

Rosa Devés Alessandri
Rectora de la Universidad de Chile

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