A casi tres años de su implementación en la Casa de Bello

Dos nuevos establecimientos serán parte del Programa PACE - U. de Chile

Dos nuevas comunidades, dos nuevas realidades. Eso es lo que encontrará el equipo del Programa PACE de la Universidad de Chile con la incorporación de dos establecimientos a los cinco que ya acompaña la Casa de Bello: el Instituto Cumbre de Cóndores de Renca y el Liceo Gabriela Mistral de Independencia.

"Abriendo Caminos en Educación", es el nombre de esta iniciativa en la que desde el 2015 participa la Casa de Bello, a través del trabajo de la Oficina de Equidad e Inclusión de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios, en conjunto con la Vicerrectoría de Asuntos Académicos.

“Para nosotros es un desafío grande sumar dos colegios distintos en nuevas comunas a los que estábamos trabajando”, señaló Maribel Mora, directora de la Oficina de Equidad e Inclusión, dado que “implica sumar dos nuevas realidades de las que también vamos a aprender”.

Para María Angélica Ramos, directora del Liceo Gabriela Mistral de Independencia, este programa de acompañamiento “juega un rol preponderante en nuestro establecimiento”, además de constituit “un enriquecimiento en el proceso educativo, especialmente porque apunta a aumentar la equidad, atender a la diversidad de estudiantes que tenemos, a entregarles las herramientas necesarias en lo académico, en orientación vocacional en el aspecto socioemocional, para que construyan su proyecto de vida con convicción y claridad”.

Desde el Instituto Cumbre de Cóndores de Renca, su director Jonhy Matus, expresó que una de sus principales expectativas es que “mejore considerablemente el ingreso a la educación Superior”. El profesor Matus destacó también el componente cultural del programa PACE-Uchile, a partir del acceso a diferentes espacios universitarios. “Una de las cosas que nos llamó la atención fue eso, porque nuestros estudiantes tienen muy poco acceso a temas culturales”.

Como relevó el alcalde de Renca, Claudio Castro, “en el contexto de la actual Reforma Educacional, en nuestra comuna valoramos todas las instancias que garanticen la equidad y el pleno desarrollo del derecho a la educación de nuestros jóvenes. Creemos firmemente que generar espacios que permitan el acceso igualitario a la educación superior empareja la cancha para que nuestros niños, niñas y jóvenes tengan más y mejores oportunidades”.

Así, los liceos Gabriela Mistral de Independencia y el Instituto Cumbre de Cóndores de Renca se suman al Liceo Ciudad de Brasilia de Pudahuel, al Liceo Malaquías Concha de La Granja, al Centro Educacional Municipal Mariano Latorre de La Pintana, a la Escuela Profesora Gladys Valenzuela de Lo Prado y al Centro Educacional Valle Hermoso de Peñalolén.

Un enriquecimiento para las comunidades educativas

Fabián Retamal, director del programa PACE- Uchile se refirió a cómo estos casi tres años de experiencia “han consolidado un modelo de trabajo”, a partir del cual se ha  logrado articular internamente a diferentes unidades de la Universidad de Chile, para que se sumen a este trabajo. Gracias a ello, explicó Retamal, es posible “hacer un acompañamiento pertinente a las realidades de los liceos”.

Maribel Mora también tuvo palabras para destacar que hasta la fecha el programa ha tenido buenos resultados, lo que no sólo se limita a los jóvenes que participan del PACE propiamente tal, es decir, estudiantes de tercero y cuarto medio, sino que a partir de la mirada integral de la iniciativa, las acciones han repercutido en la comunidad educativa.

“Hemos tenido resultados positivos, no sólo con los estudiantes específicos, sino que con la comunidad educativa y extensiva: apoderados, estudiantes, profesores y el entorno. El trabajo que la universidad ha hecho con estos liceos es vincularse más estrechamente con estos con contextos, aprender de ellos y entregar todo lo que acá se hace”, detalló.

En la misma línea, Jonhy Matus expresó que “el trabajo que puedan hacer directamente con los profesores, obviamente se reflejará en toda la comunidad educativa, porque las prácticas metodológicas van a pasar a las salas de clases”.

Por su parte, la directora María Angélica Ramos, expresó que una de sus expectativas es que “a través del tiempo este programa trascienda a las familias de los estudiantes que participarán y a la comunidad educativa en general”. 

Todo esto, finalizó Retamal, se espera concretar a partir del modelo de trabajo que apunta al “fortalecimiento de las capacidades de los estudiantes y profesores, la incorporación de nuevas metodologías que propendan a que los jóvenes puedan asumir un rol más protagónico en esos aprendizajes. Desde ese lugar creo que hoy podemos ofrecer un acompañamiento que cumpla la necesidad de estos nuevos liceos”. 

Compartir:
https://uchile.cl/u140986
Copiar