A fines de septiembre finalizó la primera etapa del plan de trabajo de la Comisión de Estudios para las Artes, Humanidades y las Ciencias Sociales (CEHACS), esto es, la recolección de información y un reconocimiento del estado de las áreas y disciplinas que confluyen en el Campus Juan Gómez Millas. En la última reunión, encabezada por el Rector Víctor Pérez, se puntualizaron algunos factores que influyeron en la recolección de información y se plantearon los distintos puntos de vista para abordar la siguiente etapa. De esta manera avanza el trabajo que inició la Comisión, hace ya tres meses.
Una gran Comisión para una gran propuesta
La Comisión de Estudios para las Artes, Humanidades y las Ciencias Sociales es una iniciativa del nuevo rectorado y se formó para que luego de un trabajo de más o menos 6 meses, pueda elaborar una propuesta integral de desarrollo de las áreas de Humanidades Artes y Ciencias Sociales. Esta abarcará aspectos tan esenciales como recursos humanos, orientaciones y prioridades disciplinares, indicadores de calidad de las actividades académicas, reforma curricular y formación continua, infraestructura, condiciones presupuestarias, entre otras. Así, establecerá el marco estratégico dentro del cual deberán inscribirse todos los proyectos, líneas y planes de acción, conforme a la especificidad de las distintas áreas y disciplinas que confluyen en el Campus Juan Gómez Millas.
Si bien esta comisión depende directamente de Rector, está conformada además por los Decanos de las Facultades de Filosofía y Humanidades, Artes y Ciencias Sociales, la Directora del Instituto de la Comunicación e Imagen, el Director del Programa de Bachillerato, un grupo de académicos designados por el Rector, un representante estudiantil designado por la FECH y un representante del personal de colaboración designado por la FENAFUCH.
Otra de las particularidades de la Comisión Juan Gómez Millas, como también se le llama, es que cuenta con un Comité Coordinador integrado por los académicos designados de las áreas pertinentes y por el representante estudiantil, quienes podrán invitar a personalidades externas, ya sea nacionales e internacionales, para el apoyo de sus tareas y evaluaciones.
Planificación del trabajo
La comisión de Estudios para las Artes, Humanidades y las Ciencias Sociales deberá entregar el proyecto al Rector, a más tardar el 30 de noviembre. Esto ha generado una minuciosa planificación de trabajo, la que fue dividida en cuatro etapas. La primera consistió en elaborar un mapa, levantar toda la información disponible de todas las facultades y áreas comprometidas, "para ver qué hay, qué se necesita, y en función de eso ver dónde hay falencias, debilidades y aspectos que fortalecer", señala Pablo Oyarzún, Decano de la Facultad de Artes y Presidente de la Comisión.
Es justamente este levantamiento de información el que acaba de concluir, lo que ha dado paso a la etapa de diagnóstico, esto es una evaluación del estado general de los organismos, dotaciones, disciplinas, tareas carreras, programas, planes proyectos, etc.
Luego vendrán las etapas de formulación del proyecto, es decir de definición del marco estratégico de desarrollo de las áreas, sustentabilidad presupuestaria y seguimiento de la propuesta, y finalmente la de elaboración del documento que se entregará al Rector para que lo analice y lo discuta el Senado Universitario.
De las humanidades las artes y la ciencia
Pero muchos se preguntan por qué recuperar las tradiciones humanísticas de una universidad. La respuesta es simple, las actividades de esta naturaleza se vieron gravemente afectadas en la década de los 80. A ello se suma que, por la naturaleza de la mayoría de sus actividades no cuenten con las ventajas comparativas en el mercado de otras disciplinas como economía, ingeniería, tecnología, las ciencias biológicas y la gestión empresarial entre otras, y que además no haya habido algún tipo de inversión significativa en los últimos quince años que estuviese orientada a un proyecto de largo plazo. Según Pablo Oyarzún, "el país ha fijado su objetivo en el crecimiento económico y no se ha preguntado por el desarrollo humano. Entonces, las áreas que no forman parte de esos objetivos, quedan debajo de la mesa". Para el Decano de la Facultad de Arte se trata de un tema de país, porque las Ciencias Sociales, las Artes y las Humanidades no sólo quedaron devaluadas en la universidad, "sino a nivel de nación respecto de áreas como ciencia y tecnología, que es donde están concentradas, por ejemplo, las becas doctorales y los fondos de investigación", puntualiza.
Volver a nuestras raíces
La responsabilidad que pesa sobre los hombros de esta comisión es profunda y seria. Tal como lo ha expresado el Rector Víctor Pérez, "es posible que en una primera etapa se busque fortalecer las carreras profesionales más cercanas a las humanidades, pero no se debiera perder de vista la necesidad de dar una formación humanística a todos los estudiantes universitarios, sin dejar de lado a los que siguen carreras centradas en la gestión de empresas, o en la tecnología".
Si bien la grandeza y tradición de la Universidad de Chile se ha mantenido, a pesar de la agresión sistemática en tiempos del gobierno militar y del descuido de los tres gobiernos de la Concertación, han generado grandes desequilibrios internos.
Como una manera de disminuir estas brechas y desigualdades, este proyecto resulta fundamental si se quiere una universidad pública desarrollada, es decir una institución dedicada a la enseñanza superior, investigación, creación, y extensión de las ciencias, las humanidades, las artes y las técnicas, al servicio del país en el contexto universal de la cultura, tal como lo establece el estatuto aprobado por el Gobierno de Ricardo Lagos en marzo de este año.
Si bien los cambios en términos de infraestructura serán más rápidos y deberá ponerse énfasis en la renovación de la planta académica, esta planificación global e integradora supone también de un cambio de cultura en la comunidad universitaria que apunte con fuerza a la presencia de estas áreas en la sociedad, y los cambios culturales son siempre más largos. En este sentido Pablo Oyarzún enfatiza que "por una parte comprende un mejoramiento de la calidad de vida universitaria: infraestructura, equipamiento, servicios. Sin embargo, este proyecto de campus debe ir acompañado de un desarrollo de recursos humanos, es decir, crear proyectos que impulsen el mejoramiento de la calidad de las actividades y del desempeño de cada una de estas áreas, con la aspiración de alcanzar las masas críticas adecuadas, sobre todo en términos de renovación del cuerpo académico, aseguramiento de la captación de los mejores estudiantes, etc".
De Compromisos y Plazos
El 30 de noviembre el proyecto y documento deben estar listos, para que coincida con los plazos y tiempos en que se toman las decisiones institucionales, de esta manera la implementación se iniciaría a comienzos del 2007. Sin embargo, el Rector es claro al señalar que la primera de todas las inversiones es el compromiso con la comunidad académica, ya que "todos los académicos y académicas que participan en esta comisión, lo hacen a partir de un sentido universitario arraigado, que no espera otra retribución que la de ver realizado este proyecto. Es una característica nuestra, que hace que muchos de nuestros académicos, que perfectamente podrían haber emigrado con la tentación de mejores remuneraciones y condiciones de trabajo, siguen manteniendo su fe en la Universidad y aportan a su crecimiento al costo de sacrificios personales".
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| El Campus Juan Gómez Millas está ubicado en la comuna de Ñuñoa. |
En cuanto al tema financiero este proyecto supondrá una inversión de no menos de 40 millones de dólares. Hay que tomar en cuenta que en cuanto a la infraestructura se contempla la construcción de aularios comunes, laboratorios e instalaciones computacionales, biblioteca central, espacios comunes para servicios estudiantiles, casino, polideportivo y espacios para las artes visuales y representaciones. También se considera la concentración de la Facultad de Artes, actualmente dispersa en varios edificios y nuevas instalaciones para la Facultad de Ciencias. A esto debe sumarse la inversión en renovación del capital humano, en actualización de equipamientos, en sistemas y herramientas de gestión y administración.
En resumen, este será sin duda uno de los mayores esfuerzos que haya realizado la Universidad de Chile en muchos años. Sin embargo, este esfuerzo no sólo traerá grandes beneficios para las personas que estudian trabajan y laboran en el Campus Juan Gómez Millas, sino para la comunidad universitaria en su totalidad y por qué no decirlo, el país entero.
Faride Zerán - Directora del Instituto de Comunicación e Imagen
La trascendencia de esta comisión y el trabajo que se le ha encomendado, no sólo es importante para la Universidad de Chile, porque sin esas áreas, una universidad no puede ser la mejor del país. Con el fortalecimiento de estas áreas el país gana, en tanto es capaz de repensarse, de replantearse frente a una serie de temáticas en las cuales las ciencias, la tecnología y la tecnocracia no pueden dar respuesta.
Creo que estamos en un momento clave como país, de pensar y meditar y esa reflexión no la dan las cifras económicas ni los indicadores; estas respuestas se dan desde las disciplinas vinculadas a las artes, las ciencias sociales y las humanidades. En ese sentido, creo que esta comisión es muy importante, no sólo porque implica una preocupación de la rectoría y de la universidad hacia estas áreas, sino que a la vez se forma un compromiso con áreas que históricamente han sido abandonadas a su suerte y contar con un diagnóstico y con un plan de desarrollo claro, la Universidad de Chile esta haciendo justicia con un sector que es fundamental. Ahora por otro lado, y que es tan importante como lo anterior, nuestra casa de estudios esta poniéndose a la altura y nivelándose, porque es impensable una Universidad de Chile que se dice la primera o la mas importante del país, con estas áreas desgastadas y deterioradas, en circunstancias en que son médula y cuerpo de una Universidad.
Grinor Rojo - Director del Doctorado en Estudios latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Humanidades
Esta es una de las iniciativas más importantes que ha habido en la Chile en muchos años, y que se hace cargo de un problema que no sólo es de la Universidad, sino que es un problema nacional, que las humanidades, las artes y la ciencias sociales, que por razones históricas que todos conocemos y que no vale la pena volver a mencionar, se han visto postergadas y decaídas. La idea es fortalecerlas y la comisión en ese sentido está realizando un trabajo profundo, como nunca se ha hecho antes, en conjunto con las facultades involucradas dentro de la U; un trabajo de recopilación y registro de información, extenso y profundo, lo que va a permitir un diagnostico y un proyecto, que permitirá un mejoramiento de los recursos materiales y también humanos y académicos. Para mi por cierto, es un honor participar en esta comisión, pero también es un compromiso muy grande el representar a mi facultad, ya que al igual que las otras facultades involucradas, tenemos el mayor interés en que esta comisión tenga éxito.
