Ir al contenido

Inclusión financiera y pagos digitales

Estudio U. de Chile identifica qué estrategias logran impulsar el ahorro

Estudio U. de Chile identifica qué estrategias logran impulsar el ahorro
fen
El estudio analizó distintas estrategias para fomentar el ahorro y fortalecer la inclusión financiera en Chile.
fen
“Herramientas como el ahorro por defecto y la digitalización de pagos estatales pueden ser muy útiles en el diseño de políticas públicas”, dice Esteban Puentes, académico y director del Departamento de Economía de la FEN U. de Chile.
fen
El pago digital de subsidios a través de CuentaRUT favoreció el uso sostenido del sistema financiero y redujo costos para el Estado.

La inclusión financiera es relevante porque, ante imprevistos tales como una enfermedad o la pérdida del empleo, las personas deben recurrir a sus ahorros. Cuando no existen ahorros, la manera de enfrentar un gasto inesperado es a través del endeudamiento o de la reducción del consumo básico.

Para abordar esta realidad, en los últimos veinte años se han incentivado -tanto en Chile como en otros países de la región- diversas políticas orientadas a incorporar a las personas al sistema financiero a través de cuentas de bajo costo, la bancarización masiva y la digitalización de los pagos del Estado. Estas estrategias han dado frutos: el 87% de los adultos en Chile tiene una cuenta en una institución financiera, frente a un promedio mundial de 76%. Sin embargo, el objetivo de fondo no se ha logrado, porque solo 31% de los adultos ahorró en una institución financiera durante el último año y, entre el 40% más pobre, esa cifra cae al 27%. El mismo patrón se repite en América Latina, donde el 74% de las personas es titular de una cuenta, pero solo 18% la usa para ahorrar.

Este diagnóstico llevó a los investigadores Esteban Puentes, académico y director del Departamento de Economía de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile; Claudia Martínez, de la Pontificia Universidad Católica de Chile; y Abhijit Banerjee, del Massachusetts Institute of Technology (MIT), a evaluar qué mecanismos inducen a las personas que tienen una cuenta -considerando que en Chile el acceso es prácticamente universal- a avanzar un paso más y usarla.

Sus resultados se tradujeron en dos publicaciones: Better strategies for saving more: Evidence from three interventions in Chile, publicada en 2025 en Journal of Development Economics, y The Impact of Cash-Transfer Delivery Method on Savings Behavior: Experimental Evidence, publicada en julio de 2026 en The World Bank Economic Review.

Para comprobar la efectividad de distintas estrategias de inclusión financiera, los investigadores compararon medidas usadas por BancoEstado dirigidas a incentivar el ahorro y encontraron que no todas son igualmente eficientes. “Mediante metodologías de evaluación experimental se compararon distintas intervenciones en materia de inclusión financiera y logramos definir qué estrategias son más costo-efectivas”, señaló el profesor Puentes.

Las medidas exitosas

El programa Chile Cuenta -que ofreció a los beneficiarios del Programa Puente recibir sus transferencias mediante depósito directo en una CuentaRUT en lugar de efectivo- mostró resultados alentadores: el 54,6% de las personas no solo aceptó el cambio, sino que mantuvo el uso de la CuentaRUT por más de dos años. En otras palabras, la medida transformó la relación de los usuarios con la banca, porque la cuenta dejó de ser una ventanilla de cobro para convertirse en un medio para realizar transacciones.

El impacto de este uso concreto de la CuentaRUT no fue solo conductual, sino también fiscal, porque la digitalización de las transferencias estatales genera un ahorro de 2,6 dólares mensuales por beneficiario. Por lo tanto, si su uso se escalara a 175.000 hogares, el Estado podría ahorrar cerca de US$ 5,5 millones al año.

El Programa Puente, al que pertenecían los beneficiarios estudiados, formaba parte del sistema Chile Solidario. Actualmente, el Programa Familias cumple funciones de acompañamiento a hogares en situación de pobreza extrema y vulnerabilidad dentro del Subsistema Chile Seguridades y Oportunidades.

Asimismo, los investigadores revisaron el efecto de un plan de ahorro automático, en el que las personas traspasan mensualmente fondos desde la CuentaRUT a una cuenta de ahorro, y de un paquete de reglas sencillas orientadas a moderar el gasto. Su conclusión fue que estos mecanismos funcionan en el sentido de que aumentan el ahorro, pese a que, en un plazo relativamente corto -10 o 12 meses-, las personas retiraron el dinero.

En definitiva, este modelo de ahorro por defecto demostró ser efectivo para acumular capital y evitar los costos del financiamiento con deuda. Para el profesor Puentes, el resultado es valioso: “En principio, esto es mejor financieramente que endeudarse para comprar un bien, sobre todo con las altas tasas de interés a las que generalmente tiene acceso este sector de la población”.

La “trampa” de los SMS

Los investigadores también evaluaron el impacto de otras medidas usadas para aumentar el ahorro que no surtieron el efecto deseado. Es el caso de los recordatorios por SMS, una intervención que ha sido eficaz en países como Bolivia, Perú, Filipinas y Etiopía, pero que en Chile tuvo un efecto inverso: no solo no aumentó el ahorro, sino que disminuyeron los saldos en las cuentas de ahorro.

Los investigadores esperaban encontrar un mayor ahorro y uso de instrumentos financieros. Sin embargo, estos mensajes mostraron un efecto inesperado, ya que disminuyeron los fondos ahorrados por las personas que participaron en el estudio. En la práctica, explica el profesor Puentes: “Quizás lo que hizo ese mensaje fue mostrarles que, si una persona quería comprar una bicicleta, por ejemplo, podía ahorrar y luego comprarla sin endeudarse. Pero nosotros pensábamos que lo que iba a ocurrir es que la medida iba a actuar como un refuerzo positivo para el ahorro en general”.

Inclusión financiera y sus múltiples efectos

Finalmente, la investigación constató que utilizar cuentas masivas como la CuentaRUT de BancoEstado para la recepción de beneficios estatales actúa como una puerta de entrada duradera al sistema financiero. Los datos mostraron que este canal incrementa la inclusión y el uso sostenido de instrumentos bancarios a lo largo del tiempo, incluso una vez finalizada la entrega de los subsidios. No obstante, la CuentaRUT es mucho más efectiva para facilitar el acceso y uso del sistema bancario que para fomentar el ahorro.

Por otro lado, los investigadores encontraron que las estrategias más eficaces para motivar el ahorro son aquellas que cambian la arquitectura de la decisión -el canal de pago, la regla por defecto y las reglas sencillas que estructuran el gasto- y no las que se limitan a informar o recordar.

A partir de estos hallazgos, el profesor Puentes concluye que “efectivamente, vemos que hay inclusión financiera con el pago de los subsidios, y que herramientas como el ahorro por defecto, la difusión de reglas operativas simples y la digitalización de pagos estatales constituyen insumos que pueden ser muy útiles en el diseño de las próximas políticas públicas enfocadas en el bienestar financiero de la población”.

Por último, la evidencia revela que cualquiera de estas políticas tiene un costo muy bajo e incluso, en el caso de la bancarización de las transferencias, se autofinancia. Ahora bien, con miras al futuro, queda pendiente avanzar en el tramo más difícil: diseñar estrategias que, junto con promover un mayor uso del sistema financiero, incentiven realmente el ahorro. Asimismo, es indispensable acompañar a quienes están quedando rezagados en el proceso de digitalización, en particular a las personas mayores.